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Opinión
![]() Manuel Guzmán Pérez
La fiebre ardiente y la peste amarga
El Sol de Puebla
6 de mayo de 2009
SE INICIÒ EN MÉXICO, PARA EL MUNDO
Manuel Guzmán Pérez "Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos...yo amontonaré males sobre ellos; emplearé en ellos mis saetas. Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente y de peste amarga" (Deuteronomio 32:21 a, 23-24 a) Con el elegante nombre de influenza, se quiere exponer como una "enfermedad normal", la ira que como sociedad, los mexicanos hemos provocado de Dios. El virus de influenza nuevo, que se transmite de persona a persona, y que es producto de la mezcla de material genético de tres influenzas distintas: aviaria, porcina y humana, es la más peligrosa que se ha desarrollado en los últimos tiempos y enclavada en la Ciudad de México y aéreas conurbadas, en cuya zona urbana viven casi unas 20 millones de personas, las posibilidades de contagio son muy grandes y si atisbamos que México es uno de los países con más tránsito comercial, industrial y turístico con todo el mundo, nos percataremos de que la pandemia para la humanidad, está a las puertas. Así lo han descrito la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros de Control de Enfermedad de Estados Unidos (CDC). El virus H1N1 que está tras el brote originado en nuestro país tiene como síntomas básicos: fiebre ardiente de más de 39 grados y una gripe aparentemente normal, pero que causa estragos de peste. ¿Dónde nació el virus causante de la epidemia actual? es un misterio, lo que sí es certero, es que el virus se declaró en México y ya tiene la habilidad de propagarse de persona a persona y que cada vez se está adaptando más al ser humano, lo que significa un mal para la sociedad mundial. Y aunque los científicos están haciendo todos sus esfuerzos por descubrir rápidamente una vacuna que detenga masivamente al mal y que los gobernantes están pidiendo millones de pesos a sus congresos para financiar la elaboración de una vacuna y las medidas sanitarias necesarias, la verdad es que las saetas empleadas por Dios para amontonar males sobre nosotros, son más efectivas que los esfuerzos humanos para impedirlos, porque los esfuerzos del hombre son vanos, cuando primero -como especie- se desobedece al mandato de Dios. Porque Dios, es un ser amoroso que ama a su creación y cuida de todas las especies; pero ve decepcionado que su favorita -el hombre- al que dio el libre albedrío para que optara por su protección como hijo, le desobedece a tal extremo, que adoran y veneran a lo "que no es Dios" y que se solazan con el pecado, llegando a la incongruencia de "reglamentarlo" provocando al Dios trino con su idolatría y su insensatez. "En el Antiguo Testamento, el pueblo Israelita conocía la idolatría como el culto a otro dios fuera de Yahveh. (Deuteronomio 6:4-9) La idolatría es un grave pecado contra el Primer Mandamiento de Dios: "No tendrás dioses ajenos delante de mi. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que este arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaras a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres (que practican la idolatría) sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen" (Éxodo 20:3-6) La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios, el creador. Es idolatría poner una persona, cosa o deseo por encima de Dios.... México, está definido como el país más idólatra del mundo; en nuestras tierras, desde nuestros antepasados, en los grandes templos teotihuacanos, cholutecas, mayas, etc. la adoración a los ídolos era cotidiana, la conquista española no evangelizo con el Cristo resucitado, sino solo cambió los ídolos de piedra, por ídolos de pasta y la tradición de idolatría se exacerbó mas, al grado tal de que la vida total del país, giró en torno a los diferentes cultos, a imágenes, que en fiestas patronales de ferias o festividades, marcaban el ritmo de la nación. Actualmente nuestro país, que había logrado por medio de la reforma y de la revolución, los valores de la separación de las Iglesias y el Estado, el Estado laico que cuidaba la educación sin contenidos de religiosidad, la libertad de conciencia que permitía que personas que leían las sagradas escrituras y obtenían el conocimiento de la prohibición de la idolatría, pudieran dejar de practicarla, la libertad de culto, que permitía practicar un culto racional sin imágenes o falsos dioses y un gobierno laico, apartado de la religiosidad, que hacia que nuestro país, tuviera grandes bendiciones, paz y sobre todo prosperidad, esta cambiando para mal. Desafortunadamente a raíz del ascenso al poder del panismo, con su secuela de cofradías religiosas (como el Yunque) y de su falta de conocimiento sobre como debe funcionar una república y un gobierno para todos, cada día, mina la libertad de credos y se involucra mas en la religiosidad idolátrica, lo que ha desatado también la ira del Dios altísimo. "Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios" dice el Señor; "me provocaron a ira con sus ídolos" recuérdese que en el Distrito Federal, está el santuario más visitado del mundo, incluyendo a la Basílica de San Pedro en el Vaticano, por tanto -dice el Señor- "emplearé en ello mis saetas. Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente y de peste amarga". Dios no se complace con hacer el mal, pero suelta al depredador, para que esté como su sirviente, venga a hacer su justicia. Y veremos que, después de la influenza, vendrá un incremento de la crisis económica, pues este es el resultado de no adorar al Dios vivo, la falta de sus bendiciones. Por otro lado, vemos que las autoridades del Distrito Federal, han aprobado leyes que permiten el aborto, las uniones entre un mismo sexo, la eutanasia y recientemente la mariguana y demás drogas, para el "consumo personal". No es extraño pues, que la influenza se declare en México, porque en este país se está librando la más grande batalla espiritual de todos los tiempos, porque Dios, por el contrario, es el "Dios Vivo" (Josué 3:10; Salmo 42:2, etc.), que da vida e interviene en la historia. Este Dios vivo, ha iniciado en nuestro país, el más grande avivamiento espiritual, en tal forma que millones de personas lo están conociendo y están empezando a leer las sagradas escrituras y nacen iglesias cristianas por todas partes. Por la intercesión de estos cristianos, Dios no va a abandonar a su pueblo, después de una reunión nacional del liderazgo cristiano en el D.F., celebrada el lunes, miles de iglesias han iniciado una jornada permanente de oración, para mover la misericordia del Altísimo y que cese su ira. Que desate un espíritu de arrepentimiento sobre la idolatría y la rebelión contra su gracia y ate a los espíritus de muerte, temor, rechazo y pobreza, para que termine esta amenaza. Para los funcionarios públicos la influenza continuará por mucho tiempo, "Habrá que recordar que hay que prepararnos para las semanas que vienen (...), hay que pensar que vamos a tener que coexistir con este virus un largo período de tiempo", advirtió el Jefe del Departamento del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, en una rueda de prensa, porque aun no existe una vacuna contra esta nueva cepa y se podrían tardar seis meses en crear una" ¿Debemos por esto los cristianos temer? No, pues nos dice Jesús que: "habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será el principio de dolores", "Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, (la señal de su venida) a las puertas" (Mateo 24:7, 33). Y El nos da una palabra de aliento desde el antiguo testamento para estos momentos: "El (el Padre) te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. (Salmo 91:3-10) e-mail manuelguzman59@hotmail.com Columnas anteriores
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