Puebla
Cultiva sus plantas medicinales en su casa
LA bióloga Ana Luisa Arellano tiene su "botiquín verde" en su casa ubicada al sur de la cuidad.
El Sol de Puebla
9 de febrero de 2009

Joel Arcega

Para la diarrea, el empacho o la indigestión, un té de "ojo de gallo", es la solución.

Habrá quien se pregunte dónde se puede conseguir esta hierba u otras llamadas medicinales que seguramente usted ha oído nombrar como son la sábila, Santa María, hinojo, manzanilla, epazote, albahaca o siempre viva, entre cientos más.

Pues no hay pretexto para tenerlos en casa. A esto se le llama botiquín verde.

El huerto medicinal es un espacio en donde se producen plantas con fines terapéuticos, según explica la bióloga Ana Luisa Arellano Durán, en entrevista en el pequeño jardín de su casa, un departamento de unidad habitacional al sur de la ciudad.

La mejor manera de usar y conservar las plantas medicinales es cultivándolas en la propia casa; de esta manera se tienen al alcance de forma inmediata, fresca y libre de pesticidas; además de que representa considerables ahorros en el gasto familiar -más en esta época de crisis- por la compra de medicamentos, resalta Arellano Durán.

Precisamente esta inquietud desde hace año y medio llevó a la profesionista a cultivar plantas medicinas -al menos las más necesarias, dice-, en el corto espacio de su jardín con medidas de apenas metro y medio de ancho por cinco de largo.

"No hay pretexto, le digo a la gente que se me acerca, para sembrar y tener en casa un "botiquín verde", pues en huacales (cajas de madera en las que empacan verdura), ollas de barro, zapateras, o incluso botellas de refresco, sirven de maceteros para estas plantas medicinales", explica Ana Luisa Arellano.

Ella vive en la planta baja de un edificio de 5 pisos y aprovechó el espacio de su pequeña jardinera para convertirlo en huerto medicinal, el cual asegura no requiere de grandes cuidados como en el caso de las hortalizas (col, brócoli, etc.); además de que está acompañado de plantas de ornato, mismas que están autoprotegidas por las medicinales, debido a que estas últimas son aromáticas que ahuyentan las plagas, menciona la entrevistada.

Por la tierra y el clima, no hay problema, pues las plantas medicinales son muy nobles, incluso la mayoría de la gente las ve en el campo -son silvestres- y lo malo es que ignoran tanto su nombre como sus propiedades (curativas), "por ejemplo, la Lentejilla, que sirve para combatir la disentería, es decir una infección estomacal demasiado fuerte incluso con sangrados; lo cura", afirma.

En un pequeño espacio, como el jardín de la profesionista, hay más de 50 plantas medicinales, que sirven para curar enfermedades del hígado, riñón, corazón, vista, nervios, infecciones estomacales, tos, resfriados, cansancio y hasta impotencia sexual.

¿Qué plantas se pueden sembrar en el huerto medicinal?

Estafiate: recomendado para el padecimiento de diarrea, vómito, bilis, dolor de vesícula, dolor de hígado, parásitos intestinales. Sábila: para quemaduras, colitis, gastritis, llagas. Cebolla: gripe, bronquitis, colesterol, diurético, dolor de garganta, mala circulación de la sangre, reumas. Santa María: cólicos menstruales, hemorroides, infecciones renales, inflamación de piernas, moretones. Jardinera: hemorragias, fuegos labiales, heridas externas. Tomillo (no recomendado para embarazadas): colitis, diarrea, tos, dolor menstrual.

También el hinojo (igual descartado para mujeres encinta): combate el ácido úrico; higuerilla (además de que sirve para biocombustible): sirve para la fiebre, empacho, estreñimiento. Toronjil: para los nervios (susto), insomnio, presión alta. Manzanilla: recomendado para cólicos, indigestión, diarrea, gases intestinales, conjuntivitis, heridas, llagas, úlcera péptica, colitis ulcerosa, trastornos menstruales, sangrado de encías. Hierbabuena (contraindicado para preñez, recién nacidos y mujer amamantando): quita vómitos con sangre, asma, dolor de vientre, dolor de oído, estimula las contracciones en el parto, y desaparece el dolor de cabeza.

El epazote, desechado para embarazadas: es un desparasitante, quita el dolor de muelas y la inflamación de encías. El ajo: para la gripa, reumas, colesterol, arteriosclerosis, bronquitis, previene el cáncer, estrés, depresión, inflamación de amígdalas (anginas), asma, hongos en los pies, picaduras de insectos, tos, enfermedades cardiovasculares.

Y se podrían nombrar muchas más como el ojo de gallo, hierba de golpe (moretones), bolsa de pastor, nopal (diabetes), albahaca, bugambilia, gordolobo (fiebre), orégano, ruda, valeriana, té cedrón, ajenjo, limón, salvia real, pasiflora (tranquilizante), perejil (retrasa el envejecimiento), lavanda, rosa de castilla, damiana (vigorizante sexual) y romero (todos por infusiones -té-); por ejemplo.

La bióloga Ana Luisa, únicamente recomienda tener cuidado en lo que se le recomiende a la mujer embarazada o lactante; incluso sería mejor no proporcionarle algo.

Para una mayor información respecto a la obtención de semillas, siembra, colecta y lo más importante el uso para cada padecimiento; Arellano Durán recomendó acudir a la tienda "La Cosecha", ubicada en el Centro de la ciudad o incluso para recibir asesoría y apoyo técnico, el interesado puede acudir a las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) en la colonia Humbolt.