Opinión / Columna
 
Ing. Adalberto Gutierrez Chavez 
El hombre es la corona de la creación
El Sol de Parral
13 de noviembre de 2009

  Cuando los recuerdos nos son gratos es muy cierto que estimulan nuestras vidas, cuando vienen a nuestra memoria los momentos mas agradables, convivencias con nuestros padres, hermanos, primos, abuelitos, tíos, profesores, amigos, hijos, esposa (o), libros, etc., también nos indican que hemos tenido caminos buenos, siendo necesario detenernos en medio del camino de la vida regresando nuestro pensamiento, analizar las sendas antiguas y ver donde esta el camino bueno, andar en el y seguramente hallaremos descanso en nuestro interior.

Me encontré hace poco un libro que fue editado en 1951 (Hacia las cumbres), el cual fue uno de los primeros que cubrieron mis pensamientos, el mismo trae treinta y un diferentes temas; me es muy grato narrarles de una manera sintetizada cuatro de ellos:

La cortesía y la sencillez.- Se dice que en cierta ocasión un exponente hablaba a un gran auditorio, en su discurso mencionaba de un joven que años antes había arriesgado su vida para rescatar de algunas heladas del lago Michigan a diecinueve personas que estaban en peligro de ahogarse. Al invitarlo el orador a pasar le preguntó qué era lo que mas destacaba en su memoria con respecto al episodio y dijo: "Lo que no puedo olvidar es que de las diecinueve personas ni una sola vino jamás a darme las gracias".

En qué consiste el éxito.- Este es una cualidad espiritual, una satisfacción íntima, que no puede medirse por las cosas materiales.

La influencia de los libros.- El hombre es la corona de la creación y la parte más importante e interesante de su ser es el intelecto, por lo tanto, ¡que maravillosa oportunidad representa el poder asociarnos por medio de los libros con personajes grandes y buenos de todas las épocas!

Se dice que mientras estaba todavía estudiando en Londres Gandhi entró en un puesto de libros comprando uno que según dijo él, encausó el curso de toda su vida, algo similar le sucedió a Lincoln.

Déjeme ver su lengua.- Tal vez se pueda hacer un diagnóstico por parte de ella, pero todavía va más allá, habla de nuestro carácter, de nuestras ambiciones, nuestros intereses, placeres y pesares, esperanzas de nuestros ideales más elevados, las palabras pueden animar, elevar, inspirar, o pueden deprimir, desalentar, ¡que cicatrices dejan las palabras crueles!, se han visto hogares destruidos, esperanzas destruidas, nuestras palabras seguirán viviendo cuando nosotros nos hayamos ido.

Dentro de mis recuerdos muy gratos hacia una persona fue una maestra que le guardo gratitud, afecto, respeto y verdaderamente me faltan palabras para manifestarle mi agradecimiento hacía el apoyo que tuve por parte de ella como niño, me refiero a la Profa. Margarita Chico B. (QEPD).


 
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