Opinión / Columna
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Patricia Acosta de Mendoza
¿Qué representan $1,300 para un diputado?
El Sol de Parral
29 de enero de 2012
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Tal vez tú, como yo, recuerdes los spots televisivos y radiofónicos, así como la publicidad en los diarios de todo el estado, en los que se nos preguntaba qué íbamos a hacer con el ahorro del pago del impuesto sobre la tenencia vehicular. Con bombo y platillos el gobernador paseador de Chihuahua, muy orgulloso nos anunciaba ¡¡Ya no vas a pagar tenencia!!... Lo ofrecí en campaña y ahora te lo estoy cumpliendo.
Sí, efectivamente, no pagamos el impuesto sobre tenencia el año pasado. Sin embargo, traicioneramente nuestros "representantes" en el Congreso (todos ellos, independientemente del partido político al que pertenecen, hayan llegado gracias al voto democrático o impuestos vía plurinominal) votaron irresponsablemente a favor de una petición del Gobernador: Un nuevo impuesto sobre tenencia, pero disfrazado. Y digo traicioneramente, porque se supone que están ahí para velar por los intereses del pueblo, pero en lugar de eso se manifestaron como fieles monos de cilindrero acatando órdenes de sus líderes partidistas (soy institucional antes que nada, diría alguno). Nos dieron atole con el dedo, pues... Después de todo, ¿qué representan $1,300 para alguien que cobra un dineral al mes a nuestra costa?
Los impuestos en la mayoría de las legislaciones, surgen exclusivamente por la "potestad tributaria del Estado", principalmente con el objeto de financiar sus gastos. Su principio rector, denominado "capacidad contributiva" sugiere que quienes más tienen deben aportar en mayor medida al financiamiento estatal, para consagrar el principio constitucional de equidad y el principio social de solidaridad, pero en Chihuahua esos principios no existen, ya que el nuevo impuesto va parejo: lo mismo para el que sólo tiene una "carcacha" que incluso utiliza para su trabajo, que para el poseedor de un automóvil último modelo lujoso.
Permíteme compartir contigo este Diálogo entre Colbert y Mazarino acerca del Estado y la gente, durante el reinado de Luis XIV de Francia, el "Rey Sol".
Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que, engañar (al contribuyente) ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta el cuello...
Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a prisión. ¡Pero el Estado...! Cuando se habla del Estado puede continuar endeudándose. ¡Todos los Estados lo hacen!
Colbert: Ah, ¿sí? ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero. ¿Y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Se crean otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
Colbert: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso gruyere o como el orinal de un enfermo! ¡Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres! Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos... ¡cada vez más... siempre más! A esos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos. ¡Son una reserva inagotable!
Son la clase media, que es la gran mayoría en este país, y Chihuahua uno de los Estados más endeudados. Hoy, cuatro siglos después... el diálogo sigue vigente. Para reflexionar...
pachikel@yahoo.com.mx
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