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Opinión
![]() María del Carmen Avitia Talamantes
En defensa de la riqueza virreinal de mi pueblo
El Sol de Parral
25 de septiembre de 2007
¿Herencia del pasado o construcción del presente?
Nuestro terruño tiene características propias. Sus esquinas, la topografía natural de sus cerros, sus elevaciones y depresiones hoy modificadas fácilmente por la mano del hombre, la estructura de sus calles, callejuelas y avenidas, la arquitectura de sus casas, le proporciona una belleza única a un poblado como el nuestro. ¡Cómo Parral ninguno! Recuerdo cuando estudiaba en la ciudad de Saltillo, Coahuila y viajaba a Parral en un ómnibus en compañía de viajeros provenientes de la Ciudad de México, después de un largo viaje y ya cerca, pasando El Verano, se acerca un cansado pasajero y pregunta al chofer - ¿pues dónde queda ese tal Parral? Éste contesta -Estamos por llegar -¿pero si no se ve ni una lucecita? La emoción de llegar al destino surgió cuando al bajar la cuesta del Caracol, se vislumbraba mi bello pueblo. - ¡Es que está en un hoyo! exclamó. Parral, tiene sin duda una singular belleza virreinal, al entrar a un callejón y salir a otro le permite ir como develando o descubriendo algo que está más allá, además de la Arquitectura de algunas de sus fincas. Quiero a mi pueblo y me embeleso al escuchar las anécdotas de los mayores, me emociona saber donde vivieron, como era su vida, como trasportaban el agua del acueducto público que llegaba a las plazas como el de la Guillermo Baca, antigua plaza Porfirio Díaz. Dentro de mi ser surge un repudio por quienes no supieron defender la identidad de nuestra gran ciudad y con el propósito de modernizarla se "adueñaron" de fuentes, bancas, kioscos, etc. y de aquellos que permitieron la destrucción de fincas que daban identidad a nuestro pueblo. Es por eso que desde este espacio expreso mi inconformidad por el proyecto de prolongar la Avenida Independencia, eliminando una finca que está dentro del catálogo del INHA, testigo de muchas luchas que implica un aporte a la Zona de Monumentos que se ha decretado como bien Nacional. Me refiero a la que se encuentra entre el Teatro Hidalgo y el Hotel Turista, es un remate visual a la Avenida Independencia, que cambiaría sustancialmente si desaparece. Además es un rincón singular con tres esquinas, joya de la arquitectura virreinal. Es un espacio urbano muy rico, de los pocos que quedan, no entiendo como es posible que se trate de eliminar fincas como esta que han costado tanto mantenerlas firmes, destruyéndolas como otras de igual belleza. No es necesario tener otra entrada más a la Vialidad del Río, cuando después de más de nueve años ya se encuentran a tan solo pocos metros: la entrada por colonia Talleres, la entrada por la calle Churubusco y la entrada por la calle Libertad. Unámonos por la defensa de nuestra riqueza virreinal exigiendo a las autoridades correspondientes, mantengan la traza urbana con las características formales correspondientes al momento de la fundación de la ciudad. No permitamos que la sigan destruyendo. Columnas anteriores
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