Opinión
Juan Plancarte
28 de octubre, la más grande beatificación de la historia

El Sol de Parral
1 de noviembre de 2007

La persecución religiosa en España de los años 1934 y 1936 a 1939 fue el aspecto más negativo de la Segunda República Española que se ha tratado de ocultar confundiéndola con la Guerra Civil, pero en realidad comenzó dos años antes en 1932.

Desde el año de 1933 ya la Iglesia denunciaba en voz del Papa Pío X la cruenta persecución que vivía la Iglesia en este país.

El siglo XX fue un año prolífico de mártires cristianos, un año de fuertes persecuciones a las que los católicos nos hemos tenido que enfrentar.

La persecución religiosa española de los años treintas, tiene sus características propias. Pero no es un caso aislado y original de España, México también sufrió en estos años un recrudecimiento de las políticas anti-religiosas de las leyes masónicas que regían desde la Reforma.

Los mártires no son simples víctimas de una violencia desatada. Los mártires son creyentes que mueren por dar testimonio público de su fe en Jesucristo.

El motivo de su muerte es el odio contra la fe. La Iglesia beatifica este 28 de Octubre a 498 españoles, la más grande de la historia, después de un largo proceso de investigación, no por ser víctimas de la guerra civil, sino por morir como mártires de la persecución religiosa en España.

La beatificación de estos 498 testigos de la fe en Cristo es motivo de gratitud y esperanza, no solo para nuestros hermanos españoles, sino para todos en el mundo. Ellos soportaron el martirio y murieron perdonando a sus perseguidores, dejando así un testimonio de amor y un verdadero ejemplo para todos, día a día nos enfrentamos a persecuciones muchas veces más veladas, pero igual de crueles, por lo tanto no hay que cejar en luchar por los ideales y por nuestras ideas.

Columnas anteriores
Columnas

Cartones