Opinión / Columna
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Herlinda Hernández
"Pequeñeces"... Temprana maternidad
El Sol de Parral
24 de marzo de 2011
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"Como Dios no podía estar en todas partes, entonces hizo a las madres". Proverbio chino
La mano que mece la cuna, es la mano que gobierna al mundo W.E.Ross
Los hombres son, como sus madres los hacen. Emerson.
Todo lo que soy o espero ser, se lo debo a mi madre. Lincoln. (Esta frase me gusta para que sea del estadista Abraham Lincoln, quien fuera presidente de los Estados Unidos)
Empezamos este artículo con frases u oraciones célebres respecto a la maternidad.
La primera, el Supremo Creador del Universo, o entidad Divina en que usted deposite su confianza, no pudo ni puede haberse equivocado, al dotar a todo ser humano de una madre.
En este convulsionado mundo ancho y ajeno, cuando Japón se encuentra devastado por movimientos y acomodamiento de fuerzas ajenas y un tanto cuanto contrarias a su propia naturaleza, cuando los grandes políticos se desgarran el alma, la camiseta, y luchan por conseguir un escaño en alguna Cámara o un puesto en donde lucrar o luchar por los suyos según sea su propio criterio, nos conmueve una noticia perdida entre las páginas de EL SOL DE PARRAL, referente a la maternidad temprana de jovencitas entre l7 y l8 años que, siendo estudiantes se enfrentan a un pequeño gran problema que de hecho les roba el sueño; un embarazo a esa edad o un bebé que ya hizo su arribo a este mundo y que, de hecho vino a complicar un poco o un mucho la vida que esa joven madre, enfrenta.
Estudios, problemas en casa, posiblemente inconvenientes para seguir una carrera o una profesión, incierto porvenir y póngale lo que guste, y a pesar de todos los pesares, dimes y diretes, deciden que su hijo debe vivir. -Esta decisión es el principio de una lucha que en adelante se convertirá en la verdadera razón para toda su vida-.
La mano que mece la cuna, es la mano que gobierna al mundo. Efectivamente, Ese bebé que hizo su aparición en la joven vida de su madre que ya lo defiende inclusive de ella misma si en algún segundo pensó en cómo deshacerse de él, y si lo sabe guiar, encaminándolo por el cariño inmenso que le prodiga su madre a cualquier hijo, el producto de ese amor será óptimo y el esfuerzo de sacarlo adelante, coronado por el éxito.
Los hombres son, como sus madres los hacen. Y aquí cabe la pregunta ingenua, ¿Y los padres de esos bebés, que pasó con ellos?
Simplemente se esfumaron cuando el problema se hizo presente y lo que es más triste, apoyados por sus padres que, habiéndolos solapado el ser unos irresponsables, los siguen apoyando en cometer un abandono y un olvido al que ningún bebé debe condenarse, puesto que no pidieron venir a este ingrato mundo. Sólo que siempre se tiene a la mano una disculpa para esos imbéciles, que ejercieron el acto de ser padres irresponsables tanto o más que sus propios padres, y se alejan de lo que es su problema, dejando a la que fuera su compañera todo el paquete.
Afortunadamente ya los tiempos han cambiado y hoy por hoy, la mujer sabe salir adelante con o sin compañero, hace suya la decisión de tener a su hijo y, a pesar de que la vida sabe que será cuesta arriba, tiene un gran aliciente para salir adelante, siempre adelante, pues tiene ante sí el deber de guiar a ese cachito de su propio cuerpo, a ser útil, pensante y digno del o de los sacrificios o renunciaciones que su madre tuvo que concesionar, para sacarlo adelante y sentirse orgullosa de su hijo, producto de su amor.
Bien por esos directivos de los planteles en donde estudian y que no les han dado la espalda, sino un apoyo para que salgan adelante y en lo que cabe, oportunidad de seguir sus estudios cuesta arriba, sin importar los desvelos que ello contraiga, con tal de seguir adelante y claro que lo van a poder hacer, puesto que ya tuvieron el coraje para defender su prematura maternidad, que, aunque problemática sea bienvenida.
El tiempo transcurre y más pronto de que se imaginan esas futuras mamás sabrán que el haber dedicado a su hijo todo su amor les reditúa en amplias satisfacciones del deber y el amor cumplido; y con sentido humano y en la sonrisa de su hijo, tendrán todo los premios del mundo que una madre pueda atesorar.
La historia se escribe todos los días y hay noticias bellas a pesar del tinte gris con que se pudiera pensar lleva implícito su nacimiento. Porque antes, hoy y mañana, un "gracias" por dejarlos vivir, ya que un hijo es una bendición y una responsabilidad.
Les iba a contar otras cositas, pero este pequeño gran espacio, se acabó.
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