Internacional
Enemigos de EU en Medio Oriente celebran su crisis financiera
Organización Editorial Mexicana
11 de octubre de 2008

AP

El Cairo, Egipto.- Los países antagonistas de Estados Unidos en el Medio Oriente están gozosos de la turbulencia financiera que viven los norteamericanos, describiéndola como un castigo de inspiración divina contra un imperio que fue demasiado lejos.

Los clérigos extremistas en la región así como representantes de los grupos enemigos estadounidenses como Hamas y Al-Qaeda han descrito el desplome de las acciones y los mercados de crédito en Estados Unidos como una especie de pena por los delitos cometidos por los norteamericanos.

"Somos testigos del desplome del imperio estadounidense", afirmó Ismail Haniyeh, primer ministro de Hamas en la franja de Gaza, durante las oraciones del viernes. "Lo que está pasando en Estados Unidos es resultado de la violación de los derechos de las personas en Palestina, Somalia, Irak, Afganistán y de los musulmanes en todo el mundo", agregó.

Los comentarios de Haniyeh siguieron a los hechos por otros líderes regionales que han tenido una relación antagónica desde hace mucho tiempo con Washington y que parecen complacidos con los problemas que atraviesa el país.

Sin embargo, la turbulencia financiera no ha dejado indemne a la región, pues las bolsas de valores del Medio Oriente han perdido más de 10 por ciento en la última semana.

En una entrevista el martes, el presidente Iraní Mahmud Ahmadineyad describió los problemas de Estados Unidos como las consecuencias en carne propia de años de exportar inflación y déficit al resto del mundo.

El ayatolá Ahmad Jannati, un clérigo iraní de alto rango, fue más brusco aún cuando habló ante sus seguidores el 3 de octubre y describió la situación como un castigo de Dios.

Al-Qaeda, el archienemigo de Washington en la región, fue uno de los primeros en expresar su regocijo por la crisis financiera, en un video de media hora difundido a inicios de mes.

"Los enemigos del Islam enfrentan una derrota aplastante, que empieza a manifestarse en el crecimiento de la crisis que experimenta su economía", dijo el estadounidense miembro de Al-Qaeda, Ahmed Gadahn.

Gadahn culpó de la crisis a las guerras en Irak y Afganistán, encabezadas por Estados Unidos, así como al hecho de que Washington "le ha dado la espalda a las leyes reveladas de Alá, que prohíben las transacciones llevadas por interés, la explotación, la codicia y la injusticia en todas sus formas".

Este sentimiento incluso se oyó en Líbano, un aliado de Estados Unidos donde un clérigo suní de línea dura interpretó el desplome financiero como un acto de Dios en respuesta a las oraciones de los musulmanes.