México
Frenar impunidad y crimen, el pacto
Organización Editorial Mexicana
22 de agosto de 2008

Bertha Becerra / El Sol de México

Ciudad de México.- Como autoridades "no podemos ni debemos renunciar o retroceder ante quienes amenazan la seguridad de la ciudadanía. Debemos frenar a la delincuencia y un primer paso es sacarla de nuestra propia casa", asumió el presidente Felipe Calderón, quien se comprometió a aplicar estrategias que permitan recuperar, a favor del Estado, el control territorial en las zonas asoladas por las bandas de delincuentes.

Llegó la hora de actuar, sentenció. Así que llamó a la sociedad: "Ciudadanos denuncien la corrupción en los Gobiernos. Proporcionen información de quiénes son y qué hacen los criminales que los acosan a diario. Entreguen esta información sin que corra riesgo su integrad física y la de su familia".

Advirtió que sólo se podrá ganar la guerra a la delincuencia y al crimen si se cuenta con el compromiso y la participación de todos y cada uno de quienes conforman el Estado y sus órganos representativos. El desafío es indiscutible e inaplazable. ¡No tenemos tiempo que perder ni esfuerzos o recursos que escatimar!

En la apertura de los trabajos de la XXIII Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, en la que por primera vez acudieron todos los gobernadores y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón -a quien le correspondió sentarse entre los priístas Ismael Hernández Deras, de Durango y de Coahuila, Humberto Moreira-, Calderón admitió que México padece hoy las consecuencias de muchos años de indolencia o corrupción ante el cáncer de la criminalidad.

Aceptó que la proliferación del crimen no puede entenderse sin el cobijo que durante muchos años le brindó la impunidad; que se abrió camino en medio de las insuficiencias para tener investigaciones del delito rigurosas; impunidad que se aprovechó de una mala entendida división de competencias entre autoridades y órdenes de Gobierno, para encontrar el camino a sus anchas para delinquir.

Y reconoció que la impunidad se ha alimentado de deficiencias en la ley o del mal desempeño de las instituciones encargadas o de investigar, procurar o de impartir justicia; impunidad que avanza plaza por plaza, debido al miedo, la intimidación y, por desgracia, también a la corrupción, en algunos casos de autoridades o de quienes decidieron darle cobijo a los delincuentes.

Empero, admitió que no se trata de mirar al pasado para encontrar culpables de nuestros males presentes o de buscar entre nosotros culpabilidades recíprocas, que entendamos como ajenas. "La verdad es que todos somos responsables."

En la reunión que tuvo lugar en el Salón Tesorería, de Palacio Nacional, el primer mandatario subrayó que se trata de reflexionar y reconocer que la forma tradicional de combatir a la inseguridad ha sido insuficiente "y que llegó la hora de actuar de manera mucho más coordinada y vigorosa entre nosotros y de cara a la sociedad".

Admitió que un elemento clave que ha estado ausente de las consideraciones y políticas, es la participación de los ciudadanos. "Necesitamos que los ciudadanos ocupen el espacio de participación al que tienen derecho y que reclaman y que no se los hemos proporcionado adecuadamente."

Subrayó que se necesitan ciudadanos que ayuden a recomponer el tejido social destruido por la delincuencia y cuya carencia a la vez es campo propicio para su expansión y para mayor criminalidad.

También dijo el primer mandatario que esta estrategia no puede ser un conjunto de actos caprichosos, inconexos o aislados entre nosotros, mucho menos puede ser un proyecto que obedezca a intereses o prejuicios regionales o partidistas.

RECHAZA IMPROVISACION

Tampoco puede ser producto de la improvisación. La ciudadanía reclama una respuesta y una estrategia integral y de largo plazo en donde encuentre la plena coordinación de nosotros a fin de atender sus demandas más sentidas en seguridad pública.

Afirmó que en cumplimiento del deber de presidente de la República impulsa una lucha frontal contra las organizaciones criminales para enfrentar con firmeza y determinación este mal, porque sabemos que lo que está en juego es el presente y el futuro de México.

Y ante el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Guillermo Ortiz Mayagoitia; la presidenta de la Cámara de Diputados, la perredista Ruth Zavaleta; el presidente del Senado de la República, el panista Santiago Creel Miranda, todos los gobernadores y el jefe del Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, alcaldes, empresarios, líderes sindicales, representantes del Episcopado Mexicano, de la comunidad judía y otras asociaciones religiosas, de instituciones académicas, de organizaciones ciudadanas y de los medios de comunicación, el presidente Calderón, convocó a un Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad que, al final de esta larga sesión, firmaron todos.

El jefe de la Nación consideró que "tenemos la oportunidad de formalizar los primeros compromisos concretos que nos permitan atender la urgente tarea de salvaguardar la seguridad de los ciudadanos".

Larga, muy larga la sesión en la que el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad, Roberto Campa Cifrián, dio lectura al Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, al que se le hicieron dos anotaciones, en el punto 51 y en punto 1.1 de los compromisos atribuidos al Gobierno federal, en el que el tiempo de aplicación se reduce de un año a cuatro meses.

Sesión en la que al filo de las 16:50 horas llegó el jefe del Gobierno capitalino, el perredista Marcelo Ebrard, en compañía del senador Carlos Navarrete y del diputado Javier González Garza, hasta el Salón Tesorería de Palacio Nacional.

Minutos antes, ataviada en rosa mexicano, llegó la presidenta de la Cámara Baja, Ruth Zavaleta, quien le tocó sentarse a un lado del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La nota emotiva la puso el presidente de la Fundación "Fernando Martí", el empresario Alejandro Martí, quien lanzó un reto a las autoridades presentes y les dijo que "Si piensan que tienen la vara muy alta, renuncien y no sigan recibiendo un sueldo sin hacer nada. ¡Eso también es corrupción!

El jefe del Gobierno del DF recogió el reto. "Yo sí acepto el reto, en el sentido de que debemos cumplir los compromisos y más allá de eso, mejorar sustancialmente la seguridad en nuestra ciudad".

Y con el compromiso de reunirse en un mes y posteriormente en 100 días para darle seguimiento a estos acuerdos, a las 8 de la noche y 16 minutos, el presidente Calderón clausuró los trabajos.