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Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Efectivo plan anticrimen: Genaro García Luna
Mario Vázquez Raña, Presidente y Director General de OEM, entrevista al secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Los acompaña Jimena Saldaña. Foto: Mauricio Huizar / OEM
(Tres de cuatro partes)
Organización Editorial Mexicana
5 de julio de 2008
Mario Vázquez Raña
Ciudad de México.- La ofensiva del Estado contra el crimen organizado avanza, sostiene Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública, y se apoya en los resultados y datos duros obtenidos en año y medio, durante la lucha que le ha tocado encabezar: son 21 mil delincuentes peligrosos detenidos y el aseguramiento de 15 mil armas de alto poder, así como el monto asegurado de dinero y droga, que no tiene precedente en la historia del país. Señor secretario Genaro García Luna, según informes de la ONU, en México sólo se cumple el 33 por ciento de las recomendaciones internacionales de la Convención Contra la Corrupción y el 48 por ciento de la Convención de Palermo, relacionadas con el combate al crimen organizado. ¿Por qué no cumplimos al cien por ciento? -Mario, desconozco la metodología con la que hacen esta definición. Realmente la meta para nosotros es crear procesos, sistemas, tener un control donde tengamos la posibilidad de que en cualquier etapa del proceso de la Policía se puedan rendir cuentas, y esto sin duda acota la corrupción, acota el nivel de impunidad, acota la posibilidad de que la autoridad, en este caso la Policía, esté al margen de esa perspectiva. Y esto, una vez más, está ligado con una cultura de la eficiencia operacional, con un marco legal eficiente. Te hacía ya la referencia de que en México no existe un marco legal para el uso de la fuerza. Cuando vino a México la presidenta de Amnistía Internacional, discutíamos el tema y yo le preguntaba sobre la legislación en Inglaterra. Le dije que nos ayudara para que en México normemos que la Policía tenga la mitad o menos de la capacidad del uso de la fuerza de la Policía de su país. Le pregunté si estaba contenta con la Policía en Inglaterra y cómo se comportaba en un motín. Soy un convencido de la importancia de los derechos humanos. Por ello la convoqué y le ofrecí que sus instructores fueran a la academia de Policía y que fuera ella quien normara los criterios de toda la Policía en México. Y me dio las gracias, pero no aceptó la invitación. Es un tema sumamente importante que la Policía tenga capacidades superiores en su mecánica cotidiana para someter a un delincuente o para poder usar la fuerza, y por eso he estado insistiendo en normar y legislar en torno al uso de fuerza de la actividad de la Policía. Hace poco me comentaban sobre una acción en una casa de seguridad a donde llegó la Policía y le aventaron granadas fragmentarias y murieron seis policías. Me dijeron que por qué no llegaron e hicieron lo mismo, y les dije que no podíamos llegar y aventar granadas a una casa porque no sabemos incluso si haya niños, por ejemplo, aunque sean delincuentes, porque, como autoridad, mi ordenamiento es detenerlos y ponerlos a disposición de la autoridad competente. Como policía no puedo ir a matar a nadie, mi ordenamiento es detener a los delincuentes y ponerlos a disposición de la autoridad competente, si no, vamos a hacer un monstruo de la Policía. Es la diferencia, por eso debe estar normada nuestra actuación. Si usted va a Estados Unidos en su coche, se pasa del límite de velocidad y lo para la patrulla, si usted no baja del coche o no pone las manos en el volante, va la Policía, saca la pistola y le puede disparar si usted no obedece. Claro que yo no pido eso para la Policía de México, Mario, no lo pido, pero sí pido un marco que le dé posibilidades, primero, de que la Policía no abuse en su acción cotidiana, y segundo, que tenga la Policía capacidad técnica para combatir el crimen. -Señor secretario, con todos estos datos, ¿en qué se basan las autoridades para seguir insistiendo en que la guerra contra el narco se está ganando, aunque la percepción ciudadana es precisamente la contraria? -En primer lugar, Mario, cuando uno habla de indicadores de medición de eficiencia o de avance en este esfuerzo, hay diferentes variables que se deben considerar. El indicador de homicidios, como se señalaba, es importante, pero es sólo uno de los que hay que tener en cuenta. Hay algunas cifras que vale la pena traer a la mesa. Parte del esfuerzo que tenemos a nivel federal es combatir la logística criminal, Mario, para quitarle capacidades operativas a los criminales, y esto implica quitarles capacidad de interlocución, armas -sin duda que es un tema importante-, capacidades que tienen para el cultivo de drogas, para poder tener ventajas de movimientos, de comunicación, de enlace, etcétera. En cuanto a las armas, se ha logrado asegurar poco más de 15 mil en un año y medio. La capacidad que tiene el Estado mexicano, que se generó a partir de esta ofensiva, de retirar de la calle más de 15 mil armas de alto poder. En contraparte, el Estado sí tiene y está creciendo de manera exponencial, con capacidades en armas de alto poder, con más policías, con más experiencia territorial, con más capacidades de Estado. Entonces, cuando uno analiza estas variables, sin duda, debo decirlo, el gran alcance es recuperar la paz para la comunidad y la seguridad del orden público, porque como país queremos y necesitamos esta transformación. Pero esta etapa que tenemos de ofensiva contra el crimen, y están las cifras duras, tiene un tema importante de registro. El gran alcance es articular este esfuerzo duro de policía y fuerzas armadas con una perspectiva de educación, desarrollo social y salud, la parte de no adicciones, la parte de prevención del delito, que ya da un alcance superior para que la comunidad esté en ese estatus que necesitamos en actividades del orden público. Por eso hay que definir "ganar o perder" bajo esa perspectiva, Mario. A mí no me gusta mucho esa definición, más bien la explico en cuanto a que este combate, esta ofensiva en contra del crimen ha tenido resultados importantes. Van 21 mil detenidos en ese período, el tema del control de armas, la parte asegurada del dinero, el monto de dinero, la droga. Con todo gusto le doy cifras específicas. De estos datos tenemos hasta el registro en términos de récord de cifras, es histórico. Pero insisto, Mario, son variables que deben tener una perspectiva integral para medir el esfuerzo. Sin duda falta mucho por hacer, pero en el esfuerzo duro, cotidiano, ahí está el registro. No ha habido precedente de armas aseguradas, no ha habido precedente de detenidos de ese nivel criminal, en dinero tampoco, en droga asegurada. El reto verdadero es el alcance, como Estado, de poder articular estas capacidades duras de policías y de fuerzas armadas para impulsar el desarrollo social, con educación, con salud. Ahí estamos trabajando en un programa denominado Limpiemos México, donde estamos generando una inercia con la comunidad para recuperar espacios públicos, para tener programas educativos, de escuela segura; es decir, para llevar esas capacidades de prevención a la comunidad, generando el espacio y abriendo espacio con acciones duras para enfrentar el fenómeno criminal, para crear las condiciones de este desarrollo social, de esta parte de la prevención del delito con cada instancia. Aquí, de mis colegas de gabinete, puedo mencionar el caso de Educación, Desarrollo Social, Salud, estamos aplicando este esfuerzo conjunto con seguridad y yo señalo, y así lo he observado, que ya está potenciando sus capacidades en esos sectores, donde la falta de seguridad implicaba primero este paso duro de combate al crimen y luego ya las capacidades sustantivas de generar las condiciones necesarias para que la comunidad recupere ese espacio público que tenía, o esa capacidad para evitar las adicciones. Por eso insisto en que son variables que generan o definen este avance o esta evaluación de este trabajo, pero no puede ser una variable definida o un solo indicador, una sola variable como medida del avance de esa lucha. Cuando hay esta definición de ganar o perder es compleja porque no es lineal, no es uno a uno, son muchas variables que hay que ir atendiendo para poder definir ese alcance que he mencionado. -¿Por qué echarle la culpa a los medios de comunicación, que, según ustedes, no valoran en su justa dimensión los esfuerzos en el combate a la delincuencia? -Primero quiero decirle, Mario, que así no es nuestra definición. Lo que yo refiero es que los criminales han buscado o pretenden definir una estrategia criminal en México desde hace muchos años, ya que México tiene vanguardia en tecnología, en muchos medios de comunicación. Ellos han buscado generar esta perspectiva, estrategia criminal o práctica criminal de generar información. Sería impensable que hubiera una "manta" como las que hemos visto en cuanto a narcotráfico. Mario, hay una referencia importante. En el año 2005 -usted va a recordar este hecho- se difunde un video cuando estaba la parte álgida en Medio Oriente, la guerra. Sale en internet la ejecución de unos prisioneros de guerra en Irak. De ese video que sale publicado en internet, los delincuentes copian el formato y hacen el mismo esquema ejecutando a unos contrarios del narcotráfico. Ese video sale en 2005 en todos lados en internet. De ese de 2005 al más reciente que recuperamos, el último tiene postproducción, edición, efectos especiales, es decir, no es un video que registre un hecho, es una táctica propagandística para poder generar esta perspectiva que usted señalaba de percepción de inseguridad. Si hoy hubiera que definir por qué México es inseguro, en registros oficiales delictivos, es por robo. La estadística de incidencia delictiva del país es por robo, y hablo de más del 83 por ciento. Sin embargo, esta inercia de violencia extrema vinculada con estos hechos da la percepción pública que usted señalaba y, por supuesto, insisto, no es culpa de los medios, sin duda, es más bien una estrategia, una táctica criminal que busca generar esa inercia. Era impensable que hubiera una manta o un recado con un muerto. -Pero usted mismo ha sido señalado de preparar golpes mediáticos, como el montaje del secuestro de Cuernavaca ventilado en Televisa. ¿No es así? -Es que es parte de la defensa y, por fortuna, es un tema muy importante, Mario, y qué bueno que me lo comentas. Hubo un secuestro, hay víctimas, niños, yo diría que aquí el primer punto importante es que la Policía no hace ninguna imputación, la imputación a los secuestradores la hacen las víctimas. Y todo fue difundido como si las imputaciones fueran nuestras. Quien imputa a los secuestradores son las víctimas. Es decir, la consignación es con la imputación de las víctimas, no de la Policía. Quien imputa a los secuestradores fue la señora, el niño secuestrado que estaba en la casa de seguridad. Este es el primer punto, porque parecía que era una imputación nuestra y eran las víctimas, nada más que nadie les preguntó a ellos. Los medios le preguntaban a los presuntos secuestradores y nadie preguntó a las víctimas, ojalá les hubieran preguntado para que escucharan a quienes fueron secuestrados, ese es el tema más importante. Segundo, en la parte que se generó en esa perspectiva en el secuestro, Don Mario, es una gran herramienta para la autoridad el poder tener interfase con los medios para la búsqueda de fugitivos. Mario, en Estados Unidos, en Europa, el FBI mismo tiene un programa donde difunde "los más buscados", y otro que se llama Testigos Casos sin Resolver, donde ellos difunden en periódicos, en televisión, en radio, fugitivos involucrados en casos criminales. Y, Don Mario, quiero decirle que es todo un éxito en el combate al crimen, porque la comunidad es la que detecta al vecino, al que le vendió su coche, al que le rentó la casa. Porque es la comunidad misma la que tiene más capacidad de detección y este esfuerzo de poder tener la autoridad, esa posibilidad de tener dispositivos de búsqueda en los medios. No hemos sido capaces aquí, como autoridad, de crear esa condición para que así sea, pero en Europa y en Estados Unidos ya lo hacen; es más, los programas más vistos de policía son esos, son los de mayor rating. Es impresionante la cifra de cuántos fugitivos han sido detenidos con esos programas. Para México es la antitesis. Quiero decirle que en ese tema, los jueces ya lo han dado como tema juzgado, ya hubo hasta amparos y los jueces ya los determinaron, y eso no es cierto, la imputación fue de las víctimas, no de nosotros, y nadie les preguntó a ellos. Las víctimas hace poco publicaron un desplegado en el periódico porque nadie les preguntó, y al escuchar cosas que no fueron, quisieron dar su versión y dijeron "no es cierto, yo me tuve que ir de México porque me sentía amenazado, inseguro, así como mi hijo", y la persona tuvo que pagar un desplegado porque veía los hechos desde otra perspectiva, Mario. Hace mucho fueron los de derechos humanos. Cuando se presentó el tema les dije: "¿y ya le preguntaron a las víctimas? Porque sí les preguntaron a los secuestradores y dijeron que no". Yo no imputé nada, lo imputaron las víctimas. O sea, quien tiene al testigo ante el tribunal es la víctima, sólo que nadie le preguntó y entonces tuvo que pagar un desplegado, Mario, en un periódico nacional hace poco, porque yo lo vi, donde dice: "yo fui la víctima". -Señor secretario, en múltiples declaraciones ha reconocido el deterioro histórico de las policías y ha declarado que se está asumiendo el costo. ¿Qué quiere decir con ello? -Bueno, el primer tema es que México sí dejó de atender a los policías, hubo un abandono real. México dejó de invertir en sus policías, en formación, en cuadros, en tecnología, en sistemas, en procesos, y eso generó, Don Mario, un rezago estructural muy importante. Hoy parte de lo que nos pasa en seguridad pública es que sí hubo una evolución criminal, porque ellos se actualizaron en el mercado de la tecnología; en contraparte, no se tuvo una evolución en la Policía porque se abandonaron esas capacidades técnicas. Actualmente ese rezago estructural tiene un impacto importante, porque en la Policía municipal y federal se tienen muchos rezagos en armamentos, en capacidades profesionales de la Policía, y parte de esta situación que señalamos es solamente para no perder de vista y no engañarnos en ese proceso. Por eso es imprescindible hacer un buen diagnóstico para encontrar dónde existe la posibilidad de transformar esas capacidades que hoy tiene el país en Policía. Y, Don Mario, sin duda que esta indiferencia que hubo mucho tiempo hoy es parte del impacto que tenemos en seguridad pública. Por ello, insisto, tenemos que crear toda la parte institucional para transformar este modelo de Policía, para darle a los elementos de la corporación estabilidad social, personal, económica y un proyecto de vida donde México tenga el mejor destino en el área de seguridad pública. -¿Y para cuándo será una realidad? -Bueno, tenemos una ruta crítica y esperemos que este año tengamos ya conectividad en todo el país. Estamos trabajando muy rápido para tener en todo el país exámenes de control de confianza para toda la Policía, y yo estimo que hiciste una pregunta complicada, porque siempre manejar los tiempos es un tema riesgoso, pero en datos que hemos ido sumando de manera periódica, estimo que posiblemente en dos años, quizá un poquito más, completemos esta evolución del proceso en la Policía en todo el país. -¿Cuál es la función del Centro Nacional de Control de Confianza? -La número uno es combatir la corrupción, la segunda es crear perfiles de policía acordes con lo que hoy necesitamos en el país en el nuevo modelo de Policía, y es brindarle un espacio a la autoridad estatal, municipal y federal donde tenga herramientas de control de confianza para mantener el sistema sano en la Policía. Aquí la gran apuesta es crear un Centro de Control de Confianza que certifique a los policías y que se mantenga como si fuera un servicio permanente, siempre en mantenimiento, para ascenso, para cambio de adscripción, donde siempre el policía tenga que ir a esta área de control de confianza para poder tener certeza de que no han sido desviados de su conducta o que tengan un patrimonio más allá de lo que ellos devengan con sus honorarios o su empleo formal. -¿Cuántos agentes hay en nuestro país por cada mil habitantes? ¿Estamos dentro de los parámetros internacionales? -Sí, estamos dentro del parámetro internacional, Mario, no con la calidad que necesitamos, esa es la gran diferencia, pero en promedio son casi 300 policías por cada 100 mil habitantes. México está dentro del promedio, pero el gran reto aquí es incrementar la calidad de los policías, con más nivel educativo, con más capacidad en la operación contra el crimen y, sin duda, con más capacidad para operar con tecnología. -Precisamente, hace poco, el presidente de la CNDH declaró que la Policía Federal Preventiva está en pañales y que por eso las Fuerzas Armadas deben encabezar la guerra contra el narcotráfico. ¿Hasta cuándo se mantendrá esta situación? -Aquí la definición importante es que la Policía federal es el 5 por ciento de la Policía del país. La Policía federal hoy, en términos de número, requiere incrementar sus elementos y estimamos por lo menos llegar a 35 mil, 40 mil policías, para tener alcance en todo el país y su despliegue territorial. Las Fuerzas Armadas hoy tienen un poder muy importante porque en el país su despliegue territorial nos da alcance para poder atender aquellos municipios o áreas donde la Policía local no tiene capacidad para enfrentar el fenómeno criminal. Pero son cosas diferentes. Hoy la Policía federal tiene capacidades muy superiores a lo que teníamos hace algunos años, tiene un alcance importante en la operación, pero un aspecto que tenemos que incrementar, y estamos avanzando muy rápido, es el de los elementos. Y aquí, Don Mario, tenemos dos ejes: uno es que deben ser policías con carrera universitaria para el área de investigación, de inteligencia, y policías con preparatoria para el área de tareas dentro de la Policía, de las fuerzas. De ahí, Don Mario, es un proyecto en el que llevamos un año y un par de meses, y en este esfuerzo hemos reclutado más de 12 mil policías y estimo que el año que entra será una cantidad similar o tal vez mayor, justo para tener ese alcance que necesitamos de despliegue territorial. En la capacidad de inteligencia operativa, Don Mario, estamos a punto de lograr el objetivo. -El doctor Soberanes urge a crear un Tribunal de Cuentas y dar autonomía a la Secretaría de la Función Pública y a la PGR para que no sean juez y parte. ¿Creé que es necesario dar estos pasos? -Eso sería mejor preguntárselo al procurador y al secretario de la Función Pública, pero desde mi perspectiva, estoy convencido de que tenemos que tener un esquema de transparencia en cada proceso, en cada etapa; más aún, debemos buscar involucrar a la comunidad en esos procesos para que sienta la perspectiva la sociedad en esas etapas. Un tema para mí importante es llevar a un esquema sistemático esta posibilidad de llevar a la Policía a rendir cuentas de manera permanente con la comunidad, y creo, sin duda, que cualquier esfuerzo que lleve ese sentido va a ser a favor. -¿Pero coincidirá en que es incongruente que sea la misma PGR la que investigue los delitos cometidos por sus servidores públicos? -Ese tema habría que preguntárselo al señor procurador, porque es un tema de su competencia, Mario. Lo que sí creo es que en la medida en que tengamos transparencia en los procesos, eso va a implicar que podamos tener alcance en la vigilancia de ellos. Por ejemplo, en uno de los cambios que hay en la Constitución, en el proyecto que hay para juicio oral se plantea una figura de un juez que es como un auditor, justamente para cuidar este conflicto. (Continuará) |
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