Comunidad y cultura
México excavará vestigios arqueológicos en busca nuevos indicios
La actual zona de Teotihuacán, declarada patrimonio de la humanidad por Naciones Unidas, tiene dos kilómetros cuadrados, pero calculan que hay vestigios a 20 kms a la redonda. Foto: Reuters
Organización Editorial Mexicana
1 de julio de 2008

Reuters

Mérida, Yucatán.- México hará nuevas excavaciones en sitios arqueológicos como las imponentes ruinas Teotihuacán y dos ciudades mayas en la jungla que serían más antiguas que Chichén Itzá, en busca de más indicios sobre los imperios precolombinos.

Las exploraciones de arqueólogos han permitido descubrir plazas monumentales, altares, estelas y estructuras piramidales en las ciudades de San Diego Buenavista y Uitziná, en la frondosa selva de Yucatán y cercanas a la famosa Chichén Iztá.

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) quieren hacer más excavaciones en la zona para tratar de armar el nuevo rompecabezas de estas ciudades, donde se descubrieron vestigios de los años 600 y 700.

Pero calculan que podría haber construcciones de hasta el año 200, mucho más viejas y de diferente arquitectura que las de Chichén Itzá, que empezó a edificarse en los años 600.

"Hemos encontrado vasijas, entierros funerarios, edificios y estelas que tienen una estructura especial de construcción, con detalles, acabados y una mayor generosidad en su valor creativo comparado con otros grandes sitios de la zona", dijo a Reuters el arqueólogo Agustín Peña en el área.

Sin embargo, la arqueóloga Thelma Sierra, citada en un comunicado del INAH, dijo que todavía hay que realizar nuevas excavaciones para definir con exactitud los periodos de construcción y de ocupación de las ciudades.

México, donde florecieron los imperios maya y azteca, tiene registrados unos 40 mil sitios arqueológicos, pero muchos no son investigados a fondo ni conservados debidamente por falta de recursos.

ABAJO DE LA PIRAMIDE

En las afueras de la Ciudad de México, arqueólogos también iniciarán este mes excavaciones en una cueva ubicada seis metros debajo de la pirámide del Sol de Teotihuacán , una ciudad que durante el apogeo de los aztecas ya había sido abandonada misteriosamente y que los deslumbraba por su magnificencia.

"Sospechamos que tuvo un uso ritual, que se depositaron algunas ofrendas al fondo como parte del proceso de construcción de la pirámide", dijo el arqueólogo Alejandro Sarabia, director de la zona de Teotihuacán , que alcanzó su apogeo entre los siglos I y V y su nombre en la lengua azteca significa "ciudad donde los hombres se convierten dioses".

"Queremos saber la secuencia de eventos que hubo y por qué los teotihuacanos la taparon y cuándo la taparon", agregó.

La cueva es sólo uno de los misterios que rodean a la ciudad teotihuacana, que durante sus años de gloria se calcula era más poblada que su contemporánea Roma.

Hasta la actualidad, especialistas no tienen demasiados detalles sobre esa civilización, muy avanzada en arquitectura, ingeniería y astronomía para la época.

La angosta cueva, que se sabe fue visitada en el siglo XV por los aztecas, tiene una forma casi recta y unos 91 metros de largo. Su altura varía de los 1.20 a 2.50 metros y su ancho es de un metro y medio.

Sarabia dijo que se perdió mucha información que se había recabado durante el descubrimiento de la cueva en 1971 luego de que el arqueólogo que la descubrió falleciera poco después.

La actual zona de Teotihuacán, declarada patrimonio de la humanidad por Naciones Unidas, tiene dos kilómetros cuadrados, pero especialistas calculan que hay vestigios a 20 kilómetros a la redonda que pertenecieron a la antigua ciudad.