Parral
Misa en honor del Padre Cosme Moriel por sus 25 años de servicio sacerdotal
AYER se celebró una misa en honor al padre Cosme Moriel en la Medalla Milagrosa, por sus 25 años de sacerdocio.
El Sol de Parral
20 de agosto de 2012

Parral, Chih..- Celebran misa en honor al padre Cosme Moriel en la Medalla Milagrosa, por sus 25 años de sacerdocio; entre alabanzas a Dios y semblanzas del caminar del presbítero, el Obispo Eduardo Carmona dirigió un mensaje acerca del significado de ser Sacerdote.

Las calles estaban concurridas, los estacionamientos ocupados, la gente se aglomeraba a la entrada del templo de la medalla milagrosa, los fieles católicos se reunieron a celebrar una misa en honor y festejo de 25 años por parte del presbítero Cosme Moriel.

Aplaudiendo y entonando alabanzas; el pueblo recibió la entrada del sacerdote, un coro de alrededor de 30 personas cantaban, tocaban guitarras, panderos y claves, alegres de la perseverancia y servicio sacerdotal durante 25 años.

En la semblanza, se destacó que el padre Moriel tuvo un fuerte proceso de aprendizaje y lucha por su llamado sacerdotal debido a las opiniones de la gente que le aconsejaba que no ejerciera la vocación divina, pero él entendía que desde el vientre de su madre él tenía una misión qué cumplir encomendada por Dios.

La misa fue oficiada por el Obispo Eduardo Carmona, quien detalló que la realización más fuerte que pueda tener un ser humano es ser Sacerdote, explicando el significado del llamamiento que Dios da a los siervos presbíteros.

"Todas las misas el sacerdote ofrece la eucaristía repitiendo las palabras: este es mi cuerpo y esta es mi sangre derramada por ustedes, por lo que el sacerdote toma el lugar de Cristo mismo haciéndose mediador, entregándose en cuerpo y alma a la Iglesia", explicó.

Asimismo, animó al presbítero Cosme Moriel a seguir adelante, destacando que la meta no es cumplir años en el caminar del servicio eclesiástico, sino un día contemplar el rostro de Dios y poder decirle como el apóstol San Pablo: "He acabado la obra que me diste"; asimismo concluyó la misa dando su bendición al sacerdote y pidiéndole a Dios que le multiplicara la fuerza.