Opinión / Columna
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Julio Morales
De Interés Público... "Las coaliciones"
El Sol de Parral
31 de enero de 2010
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"Las que se avizoran en los procesos electorales de este año en Estados y Municipios no son nuevas. Las del PAN-PRD, despertaron la descalificación tricolor y las justificaciones de los aliados. Válidas hasta cierto grado como adversarios de la dupla, las posturas de los priístas Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y Manlio Fabio Beltrones, senador de la República, que tachan a la inminente liga, de "engendro" y "contra natura", aunque el senador Beltrones finge amnesia y parece olvidar la alianza que para legitimar a Salinas, celebraron PRI-PAN (Bartlet/Diego) tras el fraude electoral en 1988. Cosa aparte fue la intromisión errática del Secretario de Gobernación en la discusión entre los partidos, quien como funcionario hizo pública su opinión personal, juzgando antidemocráticas las coaliciones que están legítimamente permitidas en el código electoral vigente".
Por las alianzas que sirven para las uniones regionales, los partidos sacrifican sus planteamientos de origen y fondo, programáticos, ideológicos y políticos, ante la premisa de acceder al poder y dejan a un lado cuanto tienen de oposición o contradicción entre sí. Ejemplo: al PRD se le olvidó que el PAN legitimó a Salinas en 1988; que el PAN con el PRI votó el Fobaproa; que el PAN se apoyó en el PRI para llevar el proceso del 2006 a condiciones difíciles y contradictorias, hasta quedar bajo la estigma del fraude; que Fox y su partido apoyaron a Ulises Ruiz en Oaxaca con miles de policías federales para reprimir y sofocar en forma sanguinaria las manifestaciones de la APPO. Hoy podemos entender sin justificar, que tales cuestiones no interesen a la partidocracia y que las coaliciones no son perdurables, sólo convenios sin compromiso propios de oportunistas.
Algunas justas electorales de este año presentan candidatos a Gobernadores muy respetables; Xochitl Gálvez en Hidalgo y Gabino Cue en Oaxaca pueden generar la gran convocatoria para justificar las alianzas, pero al final lamentablemente para el elector no hay garantía de que las ofertas de campaña se cumplan. En el pasado reciente hubo alianzas que sin formalidad lograron convocar al voto útil en el año 2000, tan efectivas que lograron el triunfo de Fox y sacar al PRI de los pinos, al mismo que hoy las alianzas formales pretenden sacar de los estados con malos gobiernos. Pero en el deteriorado contexto actual, difícil será que los no panistas, grupos de gente notable e intelectuales vuelvan a tomar la opción que llevó al guanajuatense a la presidencia. Una experiencia que frenó el avance democrático, cuya decepción mayor fue apoyar un régimen que reprodujo abusos y despilfarros impunes de antaño, burlando a la fecha la rendición de cuentas.
La solución de miseria que enfrentan algunos estados del sur que albergan los municipios con más alta marginación del país está en duda, porque es imposible pensar que una vez logrado el objetivo de expulsar de ellos a los eternos cacicazgos, PAN-PRD dejen de lado sus diferencias ideológicas doctrinales para abocarse a los temas específicos que requieren solventar en los programas de cada entidad. Lo más probable es que logrado el propósito vuelva la confrontación por el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de infantes y el aborto, diatriba que difícilmente les permitirá abocarse al combate de los graves problemas de hambre y pobreza.
Con las coaliciones, los partidos opositores al PRI revelan su incapacidad para destronarlo cada uno por su lado y si consideramos que la ley misma establece que estas uniones son sólo electorales y terminan al día siguiente de la elección, todos los ofrecimientos en campaña a los electores, podrán o no cumplirse y como tampoco generan una permanente coalición legislativa, significa que las únicas alternativas de derrotar al PRI son poco serias. Es lamentable, porque hablando de ambivalencia partidista, nadie menos que el PRI puede arrojar la primera piedra. Recordemos que en sus coaliciones votó a favor de la pena de muerte al tiempo que apoyaba la eutanasia para después desaprobar el aborto, porque el PRI ha sido siempre una coalición de posturas e intereses distintos, donde conviven los de izquierda, los de derecha y los del centro. Unos como Beltrones pueden estar a favor del IVA a medicinas y alimentos y otros en contra.
Sin coaliciones y magra apertura a candidatos externos, el ambiente en Chihuahua es frío como el clima reinante. Ni oportunistas acostumbrados al madruguete, ni alineados, animan la fiesta.
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