Parral
Omisión de cuidados, principal causa de denuncia ante Procuraduría del Menor
CECILIA Juárez, titular de la Procuraduría de la Defensa del Menor.
El Sol de Parral
14 de diciembre de 2009

Por Fernando Reyes



Parral, Chih..- En nueve meses, se han recibido 182 denuncias de omisión de cuidados y maltrato infantil en la Procuraduría de la Defensa del Menor, en lo que va de este año, lo que corresponde a 20 casos mensuales, además de un caso de violación, situación que fue calificada de aberrante por parte de la Procuradora, quien dijo que este tipo de casos no deberían de presentarse. No obstante, sólo el 10% corresponde a maltrato físico, abuso y violación, el 90% restante, refieren omisión de cuidado en perjuicio de recién nacidos hasta niños menores de 13 años.

Sin embargo, se enfrentan problemas para atender estos reportes como la falta de denuncia, ya que por lo general, es por parte de los familiares por lo que no se realiza la denuncia formal; es decir, no firma la comparecencia donde declara los hechos por temor a ser descubierto, por lo cual se tienen que buscar las huellas del maltrato físico o psicológico.

Lo anterior fue dado a conocer por la Procuradora de la Defensa del Menor, Licenciada Cecilia Juárez Bailón, quien consideró que falta cultura de la denuncia al suscitarse casos de abuso y maltrato infantil en el seno de las familias.

Sin embargo, hasta el periodo comprendido de enero a septiembre de este año, se han reportado 182 denuncias en total, estadística calificada "dentro de los parámetros"; sin embargo, se debe de recordar que es inaceptable el que un menor de edad sufra maltrato o descuido por sus padres, por lo que cada caso de omisión de cuidados, maltrato físico y emocional, así como abuso infantil, incluso violación, resulta aberrante.

La principal denuncia que se recibe en la dependencia, se refiere a reportes de casos por omisión de cuidados, a los cuales corresponde el 90% de las denuncias ante la Procuraduría de la Defensa del Menor, mientras que el restante 10% se reparte entre denuncias por maltrato físico, abuso sexual y violación, de éste último, se ha atendido un sólo caso en lo que va del año y se han recibido 182 denuncias en el periodo comprendido de enero a septiembre.

Respecto a la omisión de cuidados, dijo que esta se da en varios niveles de peligrosidad, ya sea que los niños no sean atendidos adecuadamente; es decir, que se vayan sin desayunar a la escuela, se descuide el aseo personal, incluso que madres de familia dejen solos a hijos recién nacidos por horas, mientras ellas van a trabajar o incluso por la noche.

"Esta situación es peligrosa, ya que puede causar que él bebe no sea alimentado correctamente, se ahogue o se atragante, incluso que sea picado por un animal ponzoñoso o enferme si no está abrigado ante las bajas temperaturas", refirió.

Dentro de las medidas que se utilizan para proteger al menor en los casos de omisión de cuidados que resulten comprobables y que pongan en riesgo la seguridad del infante, se encuentra el retirar la custodia a los padres de familia y otorgarla momentáneamente a familiares de los menores afectados, lamentablemente, dijo, no todos pueden; es decir, no todos los familiares están en la posibilidad o en las condiciones de criar a un pequeño, y los que tienen la solvencia económica y moral, en ocasiones se niegan.

"Estas opciones son para evitar que el menor se aleje de familiares; sin embargo, cuando no es posible que se quede con ellos, el menor queda en manos de la tutela pública".

Como consecuencia, los padres deben de someterse a un proceso de rehabilitación en la Escuela para Padres, en la que pasan generalmente 3 meses; sin embargo, hay quienes deciden quedarse hasta 7 meses por voluntad propia, ya que las terapias familiares y psicológicas, así como las terapias de rehabilitación de uso de drogas les funcionan correctamente y comienzan a verse resultados positivos, es decir mejorar sus relaciones personales y la atención hacia sus hijos.

Lamenta que falte cultura de la denuncia, ya que se han recibido más de las 182 denuncias en el año casi un 50%; sin embargo, es un familiar cercano quien pone en evidencia el maltrato físico o la omisión de cuidados de los niños en su núcleo familiar, por lo que no realiza la denuncia formal, es decir no firma la comparecencia donde declara los hechos por temor a ser descubierto.

Situación que dificulta comprobar las imputaciones formuladas, por lo que se deben de buscarse pruebas alternas como el testimonio de los vecinos del sector, evidencias físicas de maltrato o violencia en los menores, incluso si presentan desnutrición o deficiencias en el rendimiento escolar y señales de abuso emocional, detectadas solamente en base a una evaluación psicológica.