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Parral
Buscan cabello de Pancho Villa para obtener su ADN
MASCARILLA del General Francisco Villa.
Permitiría ubicar sus restos
El Sol de Parral
20 de noviembre de 2009
Por Oscar Ramos Ozaeta
El Sol de Parral Parral, Chih..- Buscan cabello del General Francisco Villa para obtener de ahí su ADN, y a través de éste ubicar realmente donde están sus restos; la buena noticia es que sí existen vestigios de cabellos y cejas del Centauro del Norte, y éstos se encuentran adheridos a la "mascarilla" que se le tomó al rostro de Pancho Villa durante su velatorio en el edificio Hidalgo aquí en Parral. El proceso ya está en marcha con la comunicación entre personal del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, dependiente de la Secretaría de Gobernación, y un ex Senador parralense que recuperó la mascarilla original que estaba en los Estados Unidos, y a partir de la cual se ha elaborado la molde mortuorio que conocemos de Villa. Situación que se genera en el marco del Centenario de la Revolución y a 86 años de la muerte del Revolucionario; ya que de manera fortuita se generó una feliz coincidencia, cuando en las oficinas de "El Sol de Parral", convergieron promotores del Bicentenario y de Tres Siglos Tres Fiestas, así como el Fundador de la Cabalgata Villista, y haciendo recuentos de lo que se pretende conmemorar con 200 años de la Independencia y 100 años de la Revolución, invariablemente surge la figura del General Francisco Villa. En el intercambio de ideas e información el Maestro Carlos Betancourt, Coordinador del Bicentenario, así como el licenciado José Socorro Salcido, ex Senador y Fundador de la Cabalgata Villista, fueron más allá en el tema de Villa, pues se esbozó una especie de quimera por tener la manera de contar con al menos un cabello del Revolucionario, para intentar obtener a partir de ahí, el ADN del Centauro del Norte. De inmediato se hizo la conexión, pues mientras el Maestro Betancourt buscaba aunque sea ese cabello, el licenciado Socorro Salcido, recordó como él pudo recuperar la mascarilla original del rostro de Francisco Villa, pero no sólo eso, sino que en la arcilla de dicha máscara se quedaron incrustados cabellos y cejas, que posiblemente permanecen en el yeso de la mascarilla. El general Francisco Villa tuvo un amigo alemán, Otto Norwald; que se conocieron durante la Revolución, y cuando Villa se amnistió y se fue a vivir a Canutillo, hacía frecuentes viajes a Parral, lo que aprovechaba para entablar pláticas con el amigo de Alemania, radicado en esta ciudad. Luego de que fuera asesinado Francisco Villa, el 20 de julio de 1923, a la edad de 45 años; fue velado en el Hotel Hidalgo, hasta donde llegó Otto Norwald, quien se postró ante el cadáver del General y puso aceite sobre su rostro inerte, luego colocó arcilla de yeso y le dejó secar, para finalmente obtener una mascarilla exacta, plasmando los rasgos de la cara del jefe de la División del Norte. El licenciado José Socorro Salcido, narra en su libro "Luz y Sombras del General Francisco Villa", que sin embargo quedaban vivos enemigos políticos de Villa; y el perpetuar el rostro del Caudillo en la mascarilla, era un buen motivo de preocupación; por lo que Otto conservó en secreto la mascarilla, y posteriormente que decidió trasladarse con su familia al Paso Texas, permaneció con el molde de arcilla guardado por décadas. Hasta que el Colegio Redford donde estudiaba su hija Ruth, convocó a un concurso de objetos históricos e inusuales y esta con la ayuda de su madre, desempolvaron el molde, y lo llevó a concursar; y al terminar el evento el Colegio ya no quiso regresar la mascarilla de arcilla del rostro de Francisco Villa. Tras lo cual inician diversas gestiones con la intención de recuperar la mascarilla, en 1971, Luz Corral viuda de Villa, hizo una petición al Colegio Redford para rescatarla, pero fue negada. Incluso un Gobernador de Durango que visitó el citado Colegio, reconoció la máscara, y señaló que es lo más cercano que existe y permite ver cómo eran las facciones de Francisco Villa. En 1978, el escultor Esteban Beick, fue contratado por el Colegio para restaurar una colección de objetos de arte que el plantel fue coleccionando, y encontró en una caja de cartón el molde con la nota: "original máscara de muerte de Pancho Villa". Posteriormente en 1982, se empezaron a hacer algunas réplicas de la máscara de arcilla original, en diferentes materiales como cera y bronce; lo que derivó en una fuerte controversia, ya que la propia Ruth Norwald Graham, recordó al Colegio Redford que la máscara con que concursó fue prestada, no donada, y ante la negativa de nuevo del plantel por entregarla, demandó ante la corte la devolución del original de yeso, con la pretensión de regresarla a México. Por ese tiempo, el licenciado José Socorro Salcido, era Senador de la República, y al tener conocimiento de la existencia y sobre todo el valor de lo que llamó un tesoro histórico, inició una serie de gestiones a través de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos, del Cónsul, así como del propio Senado, a fin de lograr recuperar esa presea histórica y traerla de vuelta a México lo cual finalmente ocurrió, alrededor de 1984. Lográndose además que el original en yeso se quedara en el Museo de la Revolución en la ciudad de Chihuahua; cuyo primer vaciado para México, -que es la prueba del artista, y que a la vez es la matriz de las siguientes réplicas, está aquí en Parral, misma que el ex Senador recibió como regalo del artista Esteban Beick, y ha sido exhibida en el museo Francisco Villa. Cabe señalar, que la mascarilla de yeso no ha permanecido intacta como se quisiera, pues el paso del tiempo, así como las exhibiciones en el museo, ocasionaron que se fracturara y su restauración no es sencilla, pues se trata de yeso. No obstante, contiene incrustados cabellos y cejas, e incluso sangre en ésta mascarilla original; lo que ahora abre la posibilidad de manera muy factible de obtener el ADN del General Francisco Villa. El maestro del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, Carlos Betancourt, expresó su deseo de intentar la búsqueda de los verdaderos restos de Pancho Villa, y será más posible con el ADN. Es sabido de las especulaciones en torno a la localización de los restos del General Villa, se piensa que están en esta ciudad, atendiendo aquella frase de: "Parral me gusta hasta para morir"; sin embargo de ser así, no sería en la tumba original, sino a varios metros, pero en el mismo Panteón Municipal de Dolores. Lo que pudo haber sido tras la decapitación de su cabeza; que también queda en la especulación su ubicación, que se ha dicho puede estar en posesión de una Hermandad en Estados Unidos, o incluso aquí mismo en el Estado de Chihuahua, en Salaices. Los restos del cuerpo pudieran permanecer también en el monumento a la Revolución en la plaza de la ciudad de México, aunque también en el mausoleo construido por Villa en la ciudad de Chihuahua, donde sería sepultado. Todos aspectos derivados ahora de una leyenda, la de Francisco Villa, pudieran tener un rumbo más claro y un sentido más palpable, de lograrse el resultado de la búsqueda que ahora se emprende, a partir de un cabello de Pancho Villa. |
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