Opinión / Columna
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Pastor Joel Moreno Ponce
El matrimonio exitoso
El Sol de Parral
6 de noviembre de 2009
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Recuerdo cuando estaba en el altar esperando a mi amada. Estaba nervioso, no sabía cómo responder en ese momento. Todas las miradas en la iglesia parecían estar sobre de mi, lo recuerdo como si hubiese sido hoy por la mañana y fue hace casi 10 años. Muchas preguntas estaban en mi mente. Aún recordaba lo que amigos y familiares me habían dicho acerca del matrimonio. Expresiones como: "no sabes lo que te espera", "matrimonio es martirmonio" o "cuánto lo sentimos, te acompañamos en tu dolor". De pronto mis pensamiento recibieron la gran interrupción del momento, ella venía por el pasillo de la Iglesia, parecía radiante, bella y con una sonrisa en sus labios. (Esa escena me acompaña siempre, la llevo grabada en mi corazón, y creo que permanecerá allí por siempre).
Cada año que pasa en compañía de mi amada esposa he descubierto que las cosas han mejorado muchísimo desde el día que nos casamos hasta ahora, cada día la amo más, cada día deseo más su compañía, cada día lo que siento por ella crece y crece y se mejora. Para aquellos que me dijeron que el romance se acababa con el primer problema. Me da gusto desilusionarlos, pues en mi vida y matrimonio "no ha sido así". Los problemas nos han unido más y hacen más fuerte nuestro amor. He descubierto por experiencia propia que el mejor vino está al final y no al principio.
El primer milagro que el Señor Jesús hizo, lo realizó en unas bodas. Las Bodas de Cana. Veamos lo que dice la Biblia al respecto:
"Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros. Jesús dijo a los sirvientes: -Llenen de agua las tinajas. Y los sirvientes las llenaron hasta el borde. -Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete -les dijo Jesús. Así lo hicieron. El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio y le dijo: -Todos sirven primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora al final de la fiesta". Juan 2:6-10.
Hay algunas cosas que necesitamos rescatar al leer este pasaje.
* A veces el matrimonio comienza con un vino de mala calidad.
* Siempre necesitamos esperar un milagro si Jesús está en nuestro matrimonio.
* Con el Señor podemos esperar sorpresas y una de ella es que él puede hacer que el mejor vino esté al final y no al principio.
"En todo matrimonio que ha durado más de una semana, existen motivos para el divorcio. La clave consiste en encontrar siempre motivos para el matrimonio".
Robert Anderson
Antes de Jesús hacer el milagro en las bodas de Cana y convertir el agua en vino él pidió a los siervos que buscaran vasijas, las llenaran hasta arriba. En otras palabras el milagro no se podía efectuar si los siervos no preparaban las vasijas para el milagro. Muchas veces queremos que Dios haga el milagro en la familia, pero nosotros no hemos preparado las vasijas.
Nunca es tarde para comenzar. El buen vino te espera. Ya has probado el vino regular de tu matrimonio, Pues falta lo mejor. Recuerda Dios está a tu lado listo a hacer el milagro. Recuerda, Dios hará lo que tú no puedes, pero jamás hará lo que puedes. Él convertirá el agua en vino (porque tú no lo puedes hacer) pero él no preparará las vasijas ni las llenará (porque esa es nuestra responsabilidad). Hagamos algo por sacar lo mejor de nuestro matrimonio sin importar si llevamos 10, 20, 30 o 50 años de casados.
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