Opinión / Columna
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Hernández Aragón Julia
Migración: Aspectos generales
El Sol de Parral
3 de noviembre de 2009
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Mucho puede decirse sobre la migración, a partir de pensamientos y hasta de sentimientos. Muchas son las vías por donde puede enfocarse, dependiendo de la problemática, de la necesidad de la investigación y del ojo crítico del propio investigador -ello en materia de investigaciones. El resultado será el mismo: es un tema que requiere de estudiarse, de monitorear la información continuamente y de presentar a la luz pública la evidencia empírica sobre migración, independientemente de la escala territorial de la que se trate.
Trabajar sobre el tema de migración reviste, por una parte, desprenderse de ideologías, y, por otra, acuñar cierta objetividad sobre la percepción de este fenómeno social. Este escrito es parte de una ponencia a presentar en el VI Congreso sobre Migraciones, causas y consecuencias, a celebrarse del 4 al 23 de noviembre de 2009, en la Universidad de Málaga, España.
Las migraciones no son un fenómeno aislado: los movimientos de mercancías y de capital casi siempre dan lugar a movimientos de gente. El intercambio cultural global, facilitado por el transporte mejorado y la proliferación de medios impresos y electrónicos, también conduce hacia la migración. Las migraciones internacionales han crecido ampliamente desde 1945, y continuarán haciéndolo. En palabras de dos exponentes -representativos en estudios sobre migración-, Mark J. Miller y Stephen Castles: los movimientos de personas en gran escala surgen del acelerado proceso de integración global.
La migración, entendida como el desplazamiento temporal o permanente de personas entre países en busca de trabajo o educación (o ambos) o bien para escapar de climas políticos adversos (GOLDIN, I. et al., 2007: 43), puede observarse a diferentes escalas. Esta definición dada por Ian Goldin obedece a la migración internacional, pero podemos analizar la migración rural y urbana. Al respecto, solo cabe mencionar que se trata de una visión de escala y en la que hay libre tránsito de personas de una entidad federativa a otra, o de lo que es lo mismo de una comunidad rural a la ciudad. Entonces, la migración es el abandono del lugar de origen de manera temporal o definitiva, integrándose al nuevo lugar -de residencia- como receptor de ingresos -esta característica es la que lo distingue del turismo, ya que éste es emisor de ingresos, más que receptor y no se integra al nuevo lugar.
Pese a estos aspectos "positivos", se observan otros clasificados en "problemas", tanto para los países receptores como expulsores: a) Para el país receptor: 1. Aumento del desempleo abierto, 2. Caída en los salarios reales, y 3. Posible aumento de la delincuencia; b) Para el país expulsor: 1. La pérdida del talento humano como de las propias remesas familiares cuando el emigrante deja con carácter definitivo su nación, 2. Cuando la temporalidad migratoria en larga aumenta la desintegración familiar, 3. Cuando la emigración es muy numerosa puede causar repunte el nivel de salario real, en beneficio de los trabajadores, pero en perjuicio de las empresas, 4. Las remesas pueden crear un aumento de la demanda interna creando fuerzas a favor del aumento de la inflación, 5. Tiende a cambiar hábitos de consumo y modifica el estilo de vida a formas extranjeras, socialmente no viables o sustentables, y 6. La afluencia no deja de significar influencia, en lo bueno como en lo malo.
Otro aspecto importante que reviste mucha literatura es el efecto que genera lo que se da por llamar "fuga de cerebros" -entendiéndose por ésta como la pérdida de ciudadanos educados y altamente especializados-, que no es en sí el tema que compete a este escrito, pero sí me gustaría plasmar algunas aseveraciones al respecto en la siguiente comunicación.
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