Opinión / Columna
 
Herlinda Hernández 
"Pequeñeces"... Bien y mal, hoy son necesarios
El Sol de Parral
30 de octubre de 2009

  Hoy por hoy que las vida ha cambiado tanto en costumbres, reglas, conceptos y... (póngale lo que quiera), que las madres que por razones económicas principalmente tienen que aportar la fuerza de su trabajo para el sostenimiento de su hogar, para el cuidado de los pequeños hijos es necesario dejarlos con los abuelos, una hermana, o en una guardería de las muchas que por esas razones se han autorizado como coadyuvantes de esos matrimonios o de esas madres solteras, que por evadir su compromiso quien los procreó, ellas se hacen cargo del fruto de su amor o de su calidez, porque, a pesar de que la sociedad muchas veces lo considera como pecado, la mujer generalmente es quien protege a ese pequeño /a y lo cuida como su más preciado tesoro.

Me ha llamado mucho, pero (primer pero) mucho la atención el hecho de que, en una guardería del estado de Jalisco, un pequeño de escasos nueve meses haya sido mordido (aparentemente) por un pequeño de dos años. Y previa queja de la madre de ese pequeño, se ha prometido investigar el hecho, que de por sí, tiene muchas aristas.

Por lo pronto y de manera preventiva, cerraron la guardería para las investigaciones consiguientes, creando en mi concepto, un problemón a las otras madres que en ese lugar depositaban a sus hijos mientras ellas trabajan, problema con el que naturalmente, no contaban.

Mis escasos conocimientos me impiden decir o siquiera insinuar o intuir la forma en que se pueda comprobar que un niño de dos años, cause ese problema, o pensar que fuera una persona mayor la que, en un momento de locura lo hubiera hecho, cosa que sería imperdonable, en primer lugar por el hecho en sí y en segundo lugar por ocupar un puesto que, por razones de conducta, no esté capacitada/o para ese trabajo tan delicado y para el que se necesita previos estudios y sobre todo, un sentido humanístico que va más allá de cualquier otro sentimiento del ser humano. El amor a sus semejantes y más cuando ese semejante es un pequeño indefenso en todos sentidos.

Se argumenta que la persona que por minutos lo dejó, fue a preparar biberones para otros pequeños, dejándolo al cuidado de una sirvienta que por necesidades fisiológicas lo abandonó por escasos minutos, que bastaron para consumar el hecho que nos pone a pensar en cómo nos ha cambiado la vida.

Hablo por experiencia personal. Mis hijos fueron "hijos de abuela" paterna y materna en su momento, pues tanto mi esposo como yo trabajábamos.

Antes era la costumbre que únicamente el esposo se encargaba del sostén económico del hogar, mientras la madre se encargaba de todo lo demás, pero (otro pero) hoy como dije antes, los tiempos han cambiado.

Las guarderías son sumamente necesarias para ayudar a esos padres a cuidar de sus pequeños hijos, sólo que, como se descubrió el hilo negro cuando sucedió lo de la guardería en que murieron 46 o quién sabe cuántos pequeños (cuya investigación al parecer se ha quedado en "veremos a ver que sucede), se han estado revisando cuidadosamente éstas para ofrecer los más óptimos cuidados a esos pequeños.

Todo eso es bueno simplemente porque como digo es muy necesario a los padres, dejar a sus niños bien cuidados.

Lo malo que como siempre, las influencias, los pagos de facturas en tiempos electoreros y... (póngale lo que quiera), se han observado muchas fallas, principalmente porque fueron autorizadas a familiares, compadres, hermanos, hijos, parientes políticos de quienes están al frente de esas instituciones que autorizan su funcionamiento y como es natural, muchas sólo son, -cómo les dijera-, como prestanombres, ellos usufructúan las utilidades que les proporciona ese servicio, que es efectuado por personas capacitadas o no, para ejercerlo y de allí vienen esos errores que no son errores, son horrores que a veces es mucho muy difícil de corregir, pues pozo tapado después de niño ahogado, sirve para el futuro, pero nunca para el pasado porque el ayer, no vuelve jamás y ese ayer, es precisamente el que sume a quienes han sido afectados de manera definitiva y marcados para toda la vida dejando un profundo dolor.

Aunque tarde, esto debe corregirse inmediatamente porque esos niños son el futuro de nuestro quebrantado país por cosas electoreras y promesas incumplidas que, como es natural, también cobrarán facturas en posteriores elecciones, a ver si no se vuelven a repetir los errores del pasado reciente y esas guarderías sean concesionadas únicamente a personas que verdaderamente estén capacitadas y sean muy responsables de los tesoros con "patas" que sus padres les han confiado.

Hagamos votos porque no se repita ni un solo caso de ésta o de otra índole. Para que nuestros hijos o nietos que necesitan de esas instituciones, estén seguros y sean queridos y valorados como tesoros vivientes a quienes se les debe tratar con amor, ternura y... (otra vez póngale lo que quiera agregándole responsabilidad).

Otras cositas quedan en el tintero que ya se va llenando, sólo que este pequeño gran espacio, se acabó.


 
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