Opinión / Columna
 
Ing. Adalberto Gutierrez Chavez 
La naturaleza, parte del pensamiento y del corazón del hombre
El Sol de Parral
29 de octubre de 2009

  Si las palabras, una buena película, la reunión entre amigos, organizaciones, libros, etc., nos vivifican, también el contacto con la naturaleza nos da una fuerte inspiración, por lo que debemos esforzarnos en dedicarle un poco de nuestro tiempo, recalcando que la inspiración conlleva en el sentirnos tranquilos y que esto a su vez repercute en una buena convivencia con nuestra familia e incluso con nuestra sociedad.

Citemos por ejemplo aquí a Parral, ¿cuántas familias se dan cita al ir a acampar, pescar, verse con familiares en los ranchos?, la gran mayoría viene entusiasmada, relajada de las prisas de la vida, del trabajo, al estar al contacto con el aire libre que nos hace sentir también liberados, es decir, esa convivencia en el campo. Otras personas también experimentan algunos de los escenarios más hermosos del mundo, como los que están escondidos en los oscuros fondos de las cuevas, otros enfocan su cámara hacía la naturaleza, ¿cuántos no hemos disfrutado de estas fotografías donde están estampadas, praderas, montañas, valles, lagos, arroyos, incluso la bóveda celeste, fauna propia de la región?, sin duda alguna el fotógrafo es un artista que pinta con su cámara.

Otros capturistas de fósiles, como sabemos esto es un vestigio de un rastro de vida del pasado, se dice que para llamársele fósiles debe tener una antigüedad mayor a los doce mil años, existen pruebas circunstanciales de otros mayores de 180 millones de años de antigüedad.

Las personas que visitan las aguas termales también tienen una fructificante experiencia, sabemos que estas son de origen geotérmico (terrestre), las zonas térmicas se encuentran a muchos kilómetros bajo la superficie, pero en algunos lugares la corteza que las cubre es delgada, estos lugares o regiones muchas de las veces presentan actividades volcánicas, he allí la probabilidad de que existan aguas termales.

Podíamos mencionar también desiertos, cascadas, lagos, ríos, etc. de la majestuosa naturaleza, pero no podemos dejar de mencionar el mar, ya que ahí se encuentra el sistema circulatorio de nuestro planeta, refiriéndonos a las lluvias y que sin duda han sido la fascinación de escritores, pintores, poetas y de hecho casi en su totalidad, las personas nos hemos maravillado con los océanos sabiendo también que éstos ocupan las tres cuartas partes de la tierra removiendo la atmósfera y creando el clima.

En sí la naturaleza ha sido de nosotros, en nuestros pensamientos y porque no decirlo, también de nuestro corazón. ¡Cuidémosla!


 
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