Opinión / Columna
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Florentina Villalobos
Carta a los Amigos... La obesidad y los hábitos alimenticios
El Sol de Parral
24 de octubre de 2009
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México está ubicado en los primeros lugares entre los países que sufren de esta enfermedad. La obesidad es un mal que está padeciendo un alto porcentaje de nuestra población.
Desafortunadamente no hemos buscado las causas de esta epidemia.
En diversas ocasiones oímos decir que los gordos están así, porque comen demasiado.
Me parece que no es cierto. El peso se acumula por los malos hábitos alimenticios.
Las personas obesas que conozco no almuerzan. Por la mañana se van al trabajo después de tomar un licuado y al regresar a su casa, después de seis horas sin probar alimento, comen en exceso e inadecuadamente.
Cuando platicamos con personas que padecen sobrepeso u obesidad, con frecuencia afirman que siguen comiendo lo mismo de siempre. A partir de la tercera década, se necesita establecer cambios en nuestra alimentación.
En primer lugar debemos comparar nuestra estatura con nuestro peso. Si nuestro peso es mayor que nuestra estatura, aunque sea por un kilo, llegó el momento del cambio.
Las tortillas nos gustan mucho. A veces las usamos como cuchara o como tenedor.
¿Cuántas nos comemos en cada ocasión que consumimos los alimentos?
Recordemos que el maíz es un cereal que tiene pocos nutrientes.
Por otra parte, las tortillas que actualmente consumimos son de maseca. No son las tortillas que comíamos hace décadas. En los hogares se hacía el nixtamal elaborado con cal. Las tortillas que se elaboran con maíz nixtamalizado, contenían la fibra y el germen que ahora le quitan a la maseca.
En consecuencia, lo que comemos ahora se convierte en engrudo que causa estreñimiento y otros problemas que acarrea la obesidad.
Es necesario que se conozca esta realidad. No se deben consumir más de dos tortillas en cada comida. Por otra parte, es imprescindible comer frutas y verduras en cantidades adecuadas.
Desgraciadamente la miseria y la marginación que padecen millones de compatriotas nuestros, los obliga a aliviar el hambre con el consumo de tortillas, sin ningún otro alimento.
Para vencer la obesidad, es necesario que se tomen medidas en dos aspectos: en el personal y en el social. En el personal, cambiar radicalmente de hábitos alimenticios. Medir los tres "venenos blancos": la sal, los azúcares y la harina refinada.
En el terreno social, combatir la pobreza y la miseria, para que la tortilla no continúe siendo el alimento común de tantos compatriotas nuestros que nacieron del lado obscuro de la vida.
Usted puede ejercer influencia en personas obesas; anímelas a que cambien sus hábitos alimenticios. Ayúdelas a entender que para estar bien nutridos es necesario: Almorzar como rey, comer como príncipe y cenar como pordiosero.
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