Opinión / Columna
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Margarita Baca de Gutiérrez
Enfermos de celos
El Sol de Parral
22 de octubre de 2009
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Las personas celosas en extremo viven inmersas en un infierno personal, y no contentas con ello, provocan que las personas que las rodean también compartan su tortura.
El problema estriba en la valoración que los celosos le dan a la palabra "exclusividad" ya sea en el tema del amor, de la relaciones sexuales y hasta en el pensamiento, ellos jamás admitirán que la persona que ellos aman, pueda desear estar con otra persona.
Los celos son detonados de manera distinta entre los hombres y las mujeres. Para ellos, los celos aparecen cuando alguien se fija en el cuerpo de su mujer. Mientras que en las mujeres, ellas se ponen celosas cuando una tercera en discordia le quiere robar el corazón de su marido.
Los celos se dan en todas las sociedades del mundo, pero, son más violentos y frecuentes en comunidades en las cuales hay más libertad y exposición sexual. Como por ejemplo en sociedades altamente desarrolladas y con mentalidades muy abiertas como la de Estados Unidos y varios países europeos.
Hubo un tiempo en el que se pensaba que los celos se daban por una necesidad del hombre de tener una certeza sobre su paternidad, pero después se demostró que el detonante más poderoso es la amenaza hacia el abandono y el sentimiento de humillación.
Los celosos pueden reaccionar de dos formas y depende del grado de miedo que sientan, si ellos presumen que serán abandonados, la violencia será dirigida en contra de la mujer infiel, si le gana el sentimiento de humillación, la ira se irá en contra del rival y lo buscará para golpearlo y amenazarlo de muerte, si vuelve a acercarse a su bien amado.
Hay otros factores que también contribuyen a que se desencadenen los celos y son: la homosexualidad no aceptada por parte de unos de los miembros de la pareja y la otra es que uno de ellos tenga un deseo de control exagerado.
Hay dos grandes tipos de celosos, los preventivos, son esos que torturan antes de que se presente la infidelidad, estos sujetos sólo están al pendiente de una mala mirada, de una sonrisa, de un coqueteo.
También están los celosos reactivos, son los que imaginan la infidelidad con todo lujo de detalles y se torturan pensando que su pareja los pueda abandonar, se mueren de miedo y de coraje cuando imaginan que su pareja conozca a una persona que valga más que ellos.
Lo único cierto es que es muy difícil vivir con una persona enferma de celos, en la mayoría de los casos, la mejor alternativa es la separación.
margaritabacal@hotmail.com
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