Opinión / Columna
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Margarita Baca de Gutiérrez
El asesino # 1
El Sol de Parral
19 de octubre de 2009
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No se trata de una persona, tampoco de un arma, mucho menos una epidemia, estoy refiriéndome a la culpa. Ella es la culpable de muchos sufrimientos físicos, como cánceres, embolias, es el resultado de ataques cardíacos, propicia accidentes, inclina a las personas hacia las adicciones, provoca suicidios y en su nombre se cometen una serie de asesinatos.
Si tan solo fuéramos capaces de despojarnos de la culpa, porque con ella se irían la mayoría de nuestros miedos y angustias, también nos ahorraríamos una gran cantidad de dolor. La culpa puede hacernos vivir una vida insatisfecha y atemorizada, la culpa puede asfixiar la creatividad.
La culpa tiene múltiples facetas y manifestaciones, en algunos casos, las personas se sienten culpables porque no se han podido casar, otras porque están divorciadas, Otras más porque están insatisfechos en su matrimonio y aunque lo saben, no se atreven a separarse o a ponerle fin a su sufrimiento.
Muchas mujeres se sienten culpables porque no pueden tener hijos, otras porque no han podido tener el "hombrecito" que su esposo ha deseado.
Muchos hijos se sienten mal porque ellos no son tan inteligentes y bellos como sus hermanos, cualquiera que sea la razón, sin duda todos ellos están atrapados en su odio personal hacia sí mismos y es muy frecuente que busquen allegarse un "buen castigo" para aligerar su culpa.
Sabemos de la culpa desde temprana edad, cuando hay algún enojo o nos sentimos mal, entonces producimos una tremenda rabieta... después del desahogo... llega la culpa, por nuestro mal comportamiento.
Nadie está exento de sentir culpa y ésta tiene un propósito: ayuda a sobrevivir a los embates de la vida, algunos se sienten culpables ocasionalmente, pero hay personas que se sienten culpables todo el tiempo y se la pasan creyendo que todo lo que les sucede es por su culpa, por su grandísima culpa y se castigan y se sabotean a sí mismos.
Estas personas "atormentadas" se angustian y viven como si estuvieran de frente a un tribunal que califica su desempeño y cuyo veredicto es: "culpable, culpable de todo".
Las personas atormentadas por la culpa deben de darse cuenta de que ¡no son culpables de nada! y que si cometieron errores en el pasado, lo único que pueden hacer es tomar acciones para restituir el daño causado. Entonces, por su salud mental y física... ¡suelte de una buena vez esa culpa y trate de ser feliz!
margaritabacal@hotmail.com
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