Opinión / Columna
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Luis Leonardo Meza
El Sindicato Mexicano de Electricistas
El Sol de Parral
19 de octubre de 2009
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La Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC) que atiende al D.F., Estado de México, Hidalgo, Morelos, es una empresa descentralizada del Gobierno Federal; por ello la conduce una Junta de Gobierno que la integran 6 diversas Secretarías de Estado y 3 representantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (Decreto de 1994). El director es José Gutiérrez Vega, que recibe un sueldo de $197,642 pesos al mes, a su vez hay una cauda de jefes, subjefes y otros funcionarios, todos empleados de confianza nombrados por el presidente Felipe Calderón. La Junta de Gobierno es la que presenta, año con año, el presupuesto de gastos que va a requerir y en ello van los subsidios que los 9 integrantes aprueban y que se le presentan a la Cámara de Diputados.
Desde hace 9 años los gobiernos panistas conocen cómo funciona LFC y saben de las dificultades financieras de esta empresa, el propio presidente Calderón fue Secretario de Energía cuando Vicente Fox fue presidente y sabía de la situación económico- financiera ¿Por qué actúa hasta ahora, por qué se golpea al sindicato?
Luego, como a LFC se le ha ido descuidando en su funcionamiento (pésimas subestaciones, oficinas, equipo computarizado, transformadores, cableado, vehículos, etc.) entonces no produce la suficiente energía y se la tiene que comprar a la otra empresa del gobierno, la CFE, Comisión Federal de Electricidad a un precio pero la debe vender a los usuarios a menor precio (Comisión vende a 98 centavos kilovatio pero Luz y Fuerza vende a 32 centavos) por lo que ahí es a donde va a dar una parte de los subsidios; pero también como LFC está muy obsoleta pues necesita forzosamente más personal para estar reparando miles y miles de kilómetros de líneas (algunos de ellos de la época porfirista) y entre otras cosas por ello hay 44 mil empleados.
En base a un estudio hecho por el propio Javier Lozano, el duro Secretario de Trabajo del gobierno calderonista, de los 44 mil trabajadores que tiene LFC, reciben un salario promedio de 220 pesos diarios ( $6,600 al mes); pero la mitad (20 mil), están debajo de este promedio. Un ejemplo, un operador de subestación recibe $311 pesos diarios; un transitorio (la mayoría oficinistas) gana entre $180 a $260 pesos al día. Estos datos se tuvieron que dar a conocer en conferencia de prensa porque en el proyecto de liquidar al SME se han elaborado finiquitos de entre 305 mil a 435 mil pesos para los sindicalizados en tanto que los de confianza recibirán entre un millón 300 mil a un millón ochocientos mil pesos si cobran antes del 14 de noviembre.
Ese engañoso gancho o zanahoria que le ofrecen a los sindicalizados, (inclusive ilegalmente "copeteado") es una burda y desvergonzada maniobra del gobierno panista porque quien lo cobre perderá toda su antigüedad, toda su pensión por vejez o incapacidad, perderá la Seguridad Social para él o ella y los suyos, perderá todas sus prestaciones y luego se le denigra y se le humilla al echarlo a la calle y así al cobrar por necesidad o ambición la artera indemnización, quedará desocupado en un mar de desempleo y pobreza que predominan principalmente en el DF y Estado de México que son donde radican la mayoría de los trabajadores. ¿Instalar un "changarro" cuando los consumidores no poseen dinero para comprar? (los dignos integrantes de la Tendencia Democrática del SUTERM -electricistas- ¡en 1979 aguantaron casi un año sin sueldos!)
Por todas estas y otras razones que el espacio periodístico no nos permite extender, se dio la enorme manifestación del pasado jueves, en donde confluyeron más de 150 mil inconformes con la política calderonista que quiere perversamente cargar el peso de la crisis nuevamente a los trabajadores y también para enfocar el interés mediático en un sindicato de 44 mil personas cuando que hay 106 millones de mexicanos a los que se nos quiere cargar con más impuestos a todo lo que consumimos y así el PAN, junto con otros, aprobar un presupuesto de ingresos en la Cámara de Diputados.
Una de las muchas causas por las que nuevamente despertó el "México Profundo" en esta manifestación se debe a que lo que Calderón le hizo a los sindicalizados de LFC es lo que se le puede hacer al resto de los mexicanos y entonces, aún y con todo, existe una conciencia de clase de estudiantes, maestros, telefonistas, electricistas de CFE, petroleros, amas de casa, intelectuales, etc. que comprenden o intuyen que un gobierno de derecha, con tal de privatizar la vida toda, puede eliminar a 44 mil obreros y sus familias. Para la democracia económica de México, la marcha del 15 de octubre será histórica y señera ¡La lucha sigue!
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