Opinión / Columna
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Herlinda Hernández
"Pequeñeces"... Septiembre ayer... septiembre hoy
El Sol de Parral
18 de septiembre de 2009
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Hace ya muchos, pero muchos años, tantos que en aquel entonces yo era una personita que ya ponía un poco o un mucho de atención a todos los acontecimientos que en aquel entonces se desarrollaban en este "Parralito" lindo.
Por principio de cuentas ese día, el l5 por la noche, iba toda la familia a la plaza Principal, en donde se desarrollaba un programa previamente diseñado y se coronaba a la reina de las fiestas patrias.
La reina era elegida por votación popular, (ignoro si eran votos comprados o se hacía por medio de cupones que se publicaban en periódicos, mi memoria no me da para tantos detalles).
Después del programa, a las merititas once en punto el Presidente Municipal en turno, vitoreaba a los héroes que con su gesta heroica nos legaron una patria más libre y se ondeaba el Lábaro Patrio a los acordes del glorioso Himno Nacional, de Francisco González Bocanegra y Jaime Nunó, considerado como uno de los más bellos, literaria y musicalmente hablando.
Luego el l6 por la mañana, un desfile con todas las escuelas primarias y organizaciones sociales de la ciudad, que recorría las principales calles de nuestra pacífica localidad.
Por la tarde, en el estadio municipal que se encuentra allá por el rumbo donde actualmente se encuentra la Cruz Roja y el parque infantil, porque el Parque del Niño en aquella época se ubicaba contiguo a la escuela primaria para niñas Federico Stallforth, número l02, (hoy para ambos sexos) y allí, se desarrollaba una ceremonia que, por algún motivo siempre nos encantaba a todos los que la presenciabamos o que interveníamos en la misma.
La mayoría de los actos allí realizados eran efectuados por los alumnos de las diversas escuelas. Entre ellos figuraban unos magníficos cuadros de gimnasia, que posiblemente en las olimpiadas sirvieron de ejemplo, para los ejercicios diversos debidamente sincronizados, que eran verdaderamente unos cuadros en movimiento, preciosos.
En la avenida Independencia también por la tarde, había un juego o paseo en trocas, camionetas y automóviles con jóvenes y una que otra persona mayor que se unía a los festejos y se entablaba una pelea muy cerrada, aventando confeti y serpentinas, para terminar con una serenata en la plaza Principal, tocando la banda municipal con que en aquel tiempo contaba la ciudad, detalle que se ha perdido en la actualidad.
No recuerdo cuándo, pero (ya salió el pero metiche) algún tiempo después o no sé si siempre, en la plaza Principal los domingos, se instaló en aquel tiempo el llamado "Vocero del Optimismo", que dedicaba música por un pesito a las damitas o a los caballeros que daban vueltas y vueltas alrededor de los jardines de la plaza. Las damas por el centro a la derecha, en filita de tres, cuatro o cinco personas juntas y vueltas a la izquierda los varones, formándose hasta tres filas de damas y tres de caballeros y, a las l0:00 en punto de la noche, el pito gordo de la mina La Prieta, indicaba que era hora de regresar a casa y, no me lo van a creer, pero (segundo pero) en menos de diez minutos, por los cuatro costados de la plaza salíamos todos y todas y la plaza recobraba su tranquilidad al quedarse en silencio.
Esta costumbre asombró a más de un agente viajero que encontraba curioso ese detalle, y curiosos, iban a un hotel cercano en donde se hospedaban y al salir muy elegantes, se encontraban con que de todas las personas que habían visto y observado, no se encontraba ni una sola.
A esto agregue usted que se vendían unas hermosas gardenias, que olían a un suave perfume y en cada vuelta, el galán ofrecía a la damita de su preferencia una gardenia, por lo cual había ocasiones en que llegaba uno a su casa con un ramito hasta de 8 o l0 gardenias, claro, no todas eran del mismo galán como es natural, sino de todos los muchachos guapos que la distinguían a una, regalándole una hermosa flor.
Septiembre hoy... hay mucha diferencia, se efectúan los festejos, sólo que, se asiste inclusive con miedo de que vaya a suceder un desaguisado como el pasado año en donde explotaron una bombita y hubo muertos y lesionados, o las intensas lluvias que causan estragos a la ciudadanía y en sus propiedades, se quedan a vivir en la calle y las ayudas a los damnificados llegan a cuenta gotas.
También no había tanto problema a solucionar por las autoridades, pues se gozaba en aquel lejano ayer, de paz, tranquilidad, respeto y... (póngale lo que quiera), mientras que hoy no se ponen de acuerdo ni las autoridades, ni los diputados y senadores, ni el pueblo, porque los de arriba no le hacen mucho o ningún caso a los de abajo, porque devuelven los villancejos al chinito aquel de "coopelas o cuello" y todos contentos, y devuelven su libertad después de tres largos años de haberla encerrado en una lúgubre cárcel, a una señora indígena acusándola de quién sabe qué y después le dicen, por no haberle comprobado ningún delito... "Tiene su libertad porque no se le pudo comprobar nada"... ignoro si agregaron el famoso "usted dispense la molestia".
Otras cositas después se las cuento, pues este pequeño gran espacio... se acabó.
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