Opinión / Columna
 
Heriberto Jurado 
La danza de los viejitos y la carretera ensangrentada
El Sol de Parral
11 de agosto de 2009

  Futuro Político

La discusión de alto calibre que protagonizaron el diputado César Duarte y el delegado de Comunicaciones y Transportes en Chihuahua, Luis Herrera en relación a la aplicación de los recursos carreteros para Chihuahua parece no terminar, en el mismo sentido que no han terminado la carretera Vía corta Parral-Chihuahua.

No tiene nada de raro que Don Luis Herrera tenga la tendencia enfermiza de trenzarse con todo aquel que lo llame a cuentas, Don Luis Herrera es como un tren viejo sin rumbo, ha permanecido sentado en la silla de su pequeño reino por casi 19 años y siempre ha tenido el mismo problema -dudas en la aplicación de los recursos-.

Por más que se le quiera defender, Don Luis Herrera ya cumplió un ciclo laboral importante, el hombre ya no está para dirigir los rumbos de la delegación, recuerdo sus buenos momentos con Don Luis H. Álvarez, su trayectoria en el ámbito estatal, pero debemos reconocer que en cuanto asumió la delegación federal perdió la brújula, definitivamente todo hombre debe conocer sus límites.

El tiempo, estimado Don Luis, es como una interminable carretera, a veces es el momento de hacer un alto en el camino y evitarse ponchaduras, fríos otoñales y prestarse al olvido, o en el peor de los casos ser repudiado públicamente por un mal trabajo.

Si usted considera que ha cumplido a cabalidad con la tarea asignada, pues qué bien, eso es lo mejor que uno se puede llevar, es una buena herencia que uno puede dejar, es la dignidad encontrada y la rectitud demostrada.

No es tiempo de discusión, si le reclaman ahora los recursos para asignarlos a la carretera Parral-Chihuahua y si ya están asignados, pues haga un esfuerzo supremo y aplíquelos, usted sabe que cuando hay disposición, voluntad y amor a la tierra, se pueden mover montañas para hacer carreteras.

Me parece patético el trato que le dan los columnistas a su servicio, como es el caso de Don Félix Bueno, en un reciente artículo dice que a usted Patricio Martínez no lo pudo "tumbar", la verdad qué triste, considerarlo algo que se puede tumbar, como un bulto, como una vieja pared de adobe, qué triste, que aún diciendo lo que se diga de usted y que ha demostrado permanecer firme, sean los mismos a los que les encarga escribir a su favor, los que lo traten como a un "bulto".

Ahora usted sigue en el entarimado de la delegación, a veces firme, a veces trastabillando como en la danza de los viejitos y sólo el Presidente Calderón, el Secretario de Comunicaciones o usted mismo determinarán hasta cuándo.

Yo francamente deseo que esta discusión termine y que pronto finalice la carretera Corta Parral-Chihuahua, tal vez, usted no está enterado, pero muchos han muerto en accidentes en esa carretera, niños que ya no vieron un amanecer, jóvenes con ilusiones perdidas, madres que dejaron huérfanos, padres que nunca más verán a sus hijos, que no conocerán a sus nietos, paisanos que en esa maldita carretera ensangrentada perdieron la esperanza de un último abrazo con su familia.

Sí mi estimado Don Luis, una carretera ensangrentada, ¿las causas? bueno, exceso de velocidad, alcoholismo, descuido, falta de pericia, falla mecánica y también Don Luis, también mi estimado Sr. Delegado, una carretera en pésimas condiciones, con interminables tramos en construcción sin señalamientos, qué pena ¿verdad?


 
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