Opinión / Columna
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Gerardo Sustaita
La mala influencia de la influenza
El Sol de Parral
25 de mayo de 2009
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¿Cómo están estimados lectores?, después de una prolongada ausencia forzada por varias circunstancias tanto laborales como preparar lo referente a mi graduación, les entregó una disculpa prometiendo estar un poco más seguido con el comentario sobre los acontecimientos de nuestro entorno; para entrar en el tema debo decirles que un servidor al igual que muchos, considero que tal vez la influenza es prima hermana del chupacabras, de los náufragos o de algo por el estilo supondré, sin conceder que estamos a la puerta de una epidemia con potencial pandémico como se nos dijo y si damos aquello por hecho, debo decirles que la peor de las epidemias que puede sufrir un país es el miedo y su consecuente complicación: la paranoia, esa es la peor epidemia que sufrimos y que seguramente seguimos sufriendo ahora.
Más allá de que el virus haya brotado oportunamente tras la partida de Obama y justo antes de la temporada alta de marchas, plantones etc. o en medio de esta "crisis económica mundial" la crisis del empleo, lo cual lejos de crearse se están perdiendo o el lastre de la inseguridad y violencia que día a día vivimos; siento que por ello fue toda la parafernalia que nos montaron para crear psicosis y suena lógico, ya que el miedo es la mejor forma de ejercer control, ya que elimina las capacidades críticas de la población, dicho en castellano o de otro modo, el que está apanicado no piensa, no cuestiona, no analiza, es decir, se lo traga todo.
Lo digo con todas sus letras: No hay ni hubo un riesgo mortal de ningún tipo, que hubo muertos sí, pero muy pocos casi ninguno comprobado con el virus A H1N1.
Pero siguiendo en la suposición de que hubo un virus mutado de la influenza, claro que es importante tomar precauciones y seguir las emitidas por el Gobierno, los tapabocas, las vitaminas, incluso justifico la cancelación de clases como medida fundamental, ya que debemos vivir con cuidado, pero no con miedo, nunca con miedo, ya que esa no es vida, tan simple que nos hubieran dicho: hay un virus no identificado, ojo, no identificado, que provoca una influenza más grave que la estacional, pero es absolutamente curable, incluso ya se están tomando las medidas necesarias y según la OMS ya algunos países están elaborando una vacuna; así se debió haber abordado esta situación y punto, pero no paralizarnos como se hizo, ahora la pandemia será económica, si por cuidar un brote se destroza la economía, al final no habrá dinero ni para cubre bocas o médicos, menos aún para vacunas... entonces sí tendremos una crisis.
Pero el virus del miedo siempre va de la mano de la ignorancia, y se cuela por ahí un parásito: el oportunismo; unos trataron de lucrar con la influenza, otros se creerán religiosamente la versión paranoide de los medios, de plácemes ante el raitting y otros más, lamentablemente con poder, pretenden prácticamente detener toda la economía, que para colmo, se organizó una "cuarentena" que coincidió con un mega puente, cuando que los brotes pandémicos duran meses, pero nos quisieron hacer pensar que en una semana se mitigó al virus terrible.
Control social a través del miedo, esa es la epidemia, posible por la ignorancia y la falta de crítica. Los medios, los laboratorios, las farmacias y los supermercados están de plácemes.
Los restauranteros, hoteleros, organizadores de eventos y dueños de antros están de luto. Como de luto esta el sector turístico del país, pero ¿Y eso a quién le importa...? Muy sencillo estimados lectores, en unos días el virus porcino y toda la faramalla creada a su alrededor vivirá en el mismo mundo de los náufragos y del inefable chupacabras y todo o casi todo, volverá a la normalidad.
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