Justicia
Golpean y roban a empleada de plaza "O"
El Sol de Orizaba
6 de octubre de 2008

Armando Gutiérrez González

Orizaba, Veracruz.- Una empleada de la plaza comercial "O" fue agredida con puños y puntapiés por un sujeto que sin más arribó a su lugar de trabajo y la golpeó, al parecer sin motivo aparente, por lo que la joven se presentó ante las autoridades del Ministerio Público a denunciar los hechos.

Hermelinda Fabiola Magaña, de 45 años de edad, con domicilio en avenida Veracruz número 128 del complejo habitacional Palmira, se presentó ante la representación pública para formular querella en contra de quien resulte responsable por los actos delictivos.

Ya que además de golpearla, le logró despojar de $1,110 que tenía en un mostrador, aunque presume que el móvil de esta artera agresión no fue el robo, ya que además tenía otros objetos de valor que no se llevó.

Narró ante el oficial secretario en turno que los hechos acontecieron el viernes a las 09:30 horas, cuando ella estaba acomodando unas revistas en un exhibidor que tienen en uno de los pasillos de la plaza.

Al momento de estar acomodándolos en la parte baja sintió que alguien la jaló del pantalón, para luego comenzar a agredirla ante la nula intervención de amigos y compañeros de trabajo.

La mujer narra que este individuo le dijo que le entregara lo que tuviera de valor si no quería seguir siendo golpeada, a lo que la fémina accedió, pero no le entregó nada, pues ella sospechó que este hombre la conocía, pues le hablaba por su nombre.

En pocos minutos, el hombre la aporreó y antes de que sus compañeros de empleo reaccionaran, tomó el dinero y luego se dio a la fuga con rumbo desconocido. El monto de lo robado fue a los $1,110, pero ella dice en su denuncia que este hombre la golpeó por otros motivos, y que asegura la conocía y le hablo por su nombre, aunque ella asevera no conocerlo.

Pide al fiscal Alfonso González Solís que se haga la investigación y se logre la captura de este hombre que portaba pantalón de mezclilla, tenis sucios y una camisa muy rota, como si se tratara de un indigente.