Toros
Rabo y oreja para Eloy
Eloy Cavazos, durante su presentación de despedida de la zona centro de Veracruz. Foto: Miguel Castillo/El Sol de Orizaba
El Sol de Orizaba
4 de agosto de 2008

Manelich Quintero

Orizaba, Veracruz.- Rabo y oreja para Eloy Cavazos en su segundo enemigo del festejo, el que marcó su despedida de los ruedos veracruzanos, en tarde histórica en la cual se premió al "Cejas" Arturo Macías con cuatro orejas que estuvo en gigante y culminaron los reconocimientos con dos apéndices para Jorge Hernández por su toreo a caballo.

Tal como se esperaba, el público, que no llenó la Plaza de Toros La Concordia de Orizaba, se le entregó por completo a Eloy Cavazos, como fue a lo largo de toda su carrera, desde que partió plaza. Con sobriedad, aplomado sobre la arena del redondel estuvo brindando verónicas y chicuelinas a Figurón, de 470 kilos de peso. Con la muleta se extasió, sobre todo después de la tercera ronda de naturales, con pases naturales y luego embriagó a su enemigo con derechazos y péndulos con el marco de las notas de las tradicionales Golondrinas, que lo dejó listo para recibir el acero, el nativo de Guadalupe, Nuevo León, lo opuso en buen sitio hasta la empuñadura, suficiente para que doblara el ejemplar de la ganadería el Vergel.

Los fanáticos, encabezados por el licenciado Fidel Herrera Beltrán, gobernador del Estado de Veracruz, flamearon blancos pañuelos pidiendo la oreja para el matador, el juez Arturo Vázquez la concedió y sacó la mascada verde para que le entregaran el rabo.

Después el mandatario de Veracruz bajó hasta el ruedo, donde colocó un estrado y le hizo entrega a Eloy Cavazos de una medalla conmemorativa a su despedida y un reconocimiento por su amplia y exitosa carrera además de nombrarlo "Hijo Predilecto del estado de Veracruz".

Cavazos, que vistió terno en rosa mexicano y oro, no pudo realizar la faena soñada a su primer toro, Tío Fide de nombre, por ello le brindó la muerte del cornúpeta el regiomontano. Buen ejemplar, pero se quedó en la vara.

El de la tarde de este domingo fue el cuarto rabo que se otorga en la Plaza de Toros La Concordia de la Ciudad de las Aguas Cantarinas. El primero fue para Eulalio López, el "Zotoluco", dos para el hispano Pablo Hermoso de Mendoza, llamado el Mejor Rejoneador del Mundo y la historia registrará el cuarto para el Pequeño Gigante.

Abrió y cerro plaza Jorge Hernández, luciendo ropaje al estilo Luis X. En su primero no pasó nada y en el segundo derrochó arte y por ello, sobre todo con el rejón de muerte, cortó dos orejas.

Ni duda cabe que el "Cejas" Arturo Macías está llamado a ser una de las principales cartas de la baraja taurina de México. El que lució terno de azabache y oro lucio en gigante en dos faenas, por ello le cortó las orejas a sus dos oponentes.

Además de manejar con maestría el capote, con la muleta demostró, recursos, sobre todo cuando el toro deseaba darle un susto, se lo quitó magistralmente con el engaño empleando el péndulo. ¡Genial el hidrocálido...!.

Más que merecidas las cuatro orejas en una tarde que se puede calificar de redonda, aunque los ortodoxos del toreo lo reprueben y le busquen mangas al chaleco.