Opinión / Columna
 
Francisco Javier Chaín Revuelta 
La comedia de Maduro
El Sol de Córdoba
16 de marzo de 2013

  El presidente interino de Venezuela, Nicolás Maduro, candidato a la Presidencia en las ya próximas elecciones, no tuvo empacho durante la inauguración de la Feria Internacional del Libro de hacerle, estando entre libros, a la Dante Alighieri y novelar su propia versión de la ascensión al cielo, no de él, sino de su padre político el recién fallecido (y que Dios tenga en su santa gloria) el comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

Cualquiera que haya asistido a la secundaria sabrá que al llegar el italiano Dante (al mismo tiempo autor y protagonista) guiado por Beatriz al tan esperado cielo, no llegará a estar frente a la divinidad y que, a diferencia de otros lugares del más allá, no lo encontrará dividido en círculos si no en cielos que van subiendo de menor a mayor, y que se representan como la Luna, los planetas, el Sol y los cielos estrellado y cristalino.

En la Divina Comedia, la Luna, es región de fuego que no quema ni hiere, y ahí todo lo que se quiere se puede, incluso Beatriz le dice a Dante "si la razón sigue a los sentidos debes de tener muy cortas las alas". Luego en Mercurio todo lo que en el infierno es castigo ahora es gozo. Venus es el cielo de los espíritus del amor. Sol es de doctores en filosofía y teología. En Marte a Dante su tatarabuelo le dice que lo desterrarán a Florencia. En Júpiter sucede una danza de criaturas y sobre las formas hay un águila. En Saturno dice Dante que recorrió con sus ojos las 7 esferas y vio tan pequeño a nuestro globo que le dio risa su aspecto. En el cielo estrellado nada relevante mientras que en cristalino su esfera empieza y concluye su movimiento mientras todo lo demás gira a su alrededor. Finalmente llega a Empirío, el cielo supremo, un cielo de pura luz. El propósito del autor es señalar que se deben seguir los preceptos del bien y no los del mal.

Para Maduro el propósito es electoral, y así hace propia y apresurada versión con otra comedia, donde dice saber que su padre (el comandante Chávez) ha ascendido y se encuentra frente a frente con el segundo trinitario, el propio Hijo de Dios, y que "alguna cosa" influyó para que se convocara a un Papa sudamericano. Con ello quiere dar a entender que Hugo debe haber influido en el cielo para la designación del cardenal Jorge Mario Bergoglio (ahora Francisco) como Papa de la Iglesia católica. Sobre su cuento, Maduro dice "alguna mano nueva llegó y Cristo le dijo: 'bueno llegó la hora de América del Sur'. Así nos parece" y agrega "nos parece que en cualquier momento (Hugo) convoca una Constituyente del cielo para cambiar la Iglesia en el mundo y que sea el pueblo, el puro pueblo de Cristo, el que gobierne el mundo".

Los católicos verdaderos tiran de loco a este Maduro por su cuento tan inverosímil como tan ignorante, ya que para influir en la elección de un Papa, no es necesario morirse, se debe rezar mucho y dirigirse al tercer trinitario, el Espíritu Santo, quien es el verdadero Paráclito que ilumina a los cardenales en tan sagrada y santa decisión. Hay que señalar que las Madres de la Plaza de Mayo de Buenos Aires ya acusan a Maduro de no conocer bien a su comandante ya que éste, seguramente, en tal caso, habría recomendando un cardenal (si lo hubiera) cercano a la Teología de la Liberación y el bolivarianismo.
 
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