Opinión / Columna
 
Acertijos 
Gilberto Haaz Diez 
Acertijos
El Sol de Córdoba
25 de mayo de 2010

  * Carretera que bien empieza, con baches acaba. Camelot.

LAS CARRETERAS

Suelo cada sábado, cuando el tiempo lo permite y el huamachito florece, ir de pisa y corre a Veracruz Puerto. Tomar la autopista de Capufe, cara y mala y siempre en reparación, y enfilar en un día caluroso, casi canicular. El termómetro marcaba 36 grados, el del auto, el verde agreste de nuestra campiña reverdecía. Utilizo la palabra agreste como referente al campo, a la maleza. Los vendedores de cafés y mangos veracruzanos, al pie de la carretera, ofertan productos veracruzanos sorteando la calor con una gorra beisbolera y un plástico que usan de tendedero para protegerse del sol. Ha llamado mi atención el por qué ocurren accidentes en este tramo. Si la autopista está bien trazada, es cara pero bien trazada, su pavimento muchas veces deja que desear, pero si uno valorara la cuestión, llegaría a la conclusión que allí no habría de haber accidentes funestos.

ALTA VELOCIDAD

Muchas veces los accidentes provienen por el descuido y la alta velocidad, otras veces, porque los conductores van con alcohol en su ronco cuerpo. Hace cosa de nada, un lamentable alcance hizo que fallecieran varios antorchistas, que iban en una camioneta chica de batea. Todos entendemos que en las bateas no se debe viajar, y los polis federales debían evitar eso, trátese de quiénes se trate, sean grupos políticos o de tour. En España, donde luego husmeo qué cosas hacen, los índices de muertes por carreteras descendieron muchísimo. En el año 2000, último censo mundial, más de 1.2 millones de personas fallecieron en accidentes de autos o camiones. Y se cree que para 2020 se duplique la cifra. Uno debe andar a las vivas, cuidarse, no exceder los límites. En México es muy común ver que, cuando te ponen un letrero de 'curva peligrosa', es porque allí ya se han matado cientos. Proliferan por doquier este tipo de anuncios.

EN ESPAÑA

Alguna vez en España, cuando manejaba por la parte de la Cantabria, crucé una línea prohibida en autovía (autopista) libre, en menos que canta un gallo una patrulla gachupa me detuvo. Quien iba conmigo, gente nativa de España, me dijo: 'no vayáis a ofrecerles una mordida, como lo hacéis en tu tierra'. La pena, me decía mi acompañante mujer, era ir detenido al botellón (cárcel, ignoro si sea a la prisión de Carabanchel, aunque esa me parece está en desuso). Los agentes carreteros van en pareja, se bajaron los dos muy propios y uniformados. Descendí y esgrimí mi extranjería. Por poco les canto el Himno Nacional Mexicano o un masiosare. Los franceses, cuya frontera está cercana, lograron cambiar el esquema de cobro. En esa zona le tienen terror a los franceses, porque luego andan de pic nic y les levantan infracciones que jamás pagan, cruzan su frontera y bye, bye Nicanor, jamás vuelven. Me ofrecieron tres opciones: o pagaba allí en efectivo una infracción que fue de 70 euros (casi mil pesos), o iba con ellos a un cajero a retirar el dinero o, si no contaba con ninguna de las dos opciones, dinero o plástico, se llevarían la unidad y la recogería al otro día. Pagué allí mismo, en cash, dinero contante y sonante y me fui todo ligerito. Utilizar el móvil (celular) es penadísimo, las multas son de 200 euros (unos dos mil y pico de pesos), y te restan puntos al carnet de conducir.

LA MUERTE

Toco el tema de las carreteras y los peligros de viajar, porque ese mismo sábado, por el kilómetro sesenta y tantos vi un accidente. Acababa de ocurrir, un auto pequeño, de esos llamados compactos, se volcó y al pie su conductora, una mujer joven, yacía muerta tendida en el asfalto al lado de una de las llantas que reventó por el maldito calor. Bajé y platiqué con los dos federales de Caminos, que ya se encontraban allí. Me imagino, sólo me imagino, que la conductora no llevaba el cinturón de seguridad puesto, porque salió despedida al impacto. "Pudo ser el calor, que reventó una llanta trasera", me decía el policía federal. Me entristeció verla allí tendida, enluteciendo su hogar y a su familia, joven con una vida por delante, y opté por irme casi a vuelta de rueda a Veracruz. Nuestras carreteras, y las de todo el mundo siempre son un peligro, y uno debe cuidar la velocidad, ir despacio para llegar a salvo con los suyos. Sólo por eso me acordé de los viajes de carretera.

CARLOS FUENTES

Los escritores y literatos deben estar siempre comprometidos con la política, la del mundo, la de dónde sea. Mario Vargas Llosa, peruano, algún día dijo del PRI que era la 'dictadura perfecta', y los dinos se revolotearon, patalearon, hicieron berrinche y le tupieron duro y tendido, que fuera a su casa a decir sus cosas. Carlos Fuentes, en España, mexicano hasta las cachas, hizo una crítica al PAN que, como la María Cristina no sabe gobernar y se le sigue y sigue la corriente. Dijo que "El PAN "no está hecho para gobernar y llegó descalzo al poder'. Y los panistas dicen que eso si que no, mijito, no llegaron descalzos, al revés, llegaron con un vaquero con botas puntiagudas. Santiago Creel, derrotado por Calderón en la contienda interna pasada, ya le reviró, dijo que "Fuentes de lo que sabe es de literatura", y casi casi no hable, que se dedique a escribir, lo que bien hace.

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haazgilberto@hotmail.com
 
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