Justicia
Buscan a criminales de Clara Tobón Ruiz
El Sol de Orizaba
18 de noviembre de 2009

Alfredo Tello Espíndola

Orizaba, Veracruz.- Tras los datos y descripciones que aportó el único testigo del asesinato de la propietaria del bar "Puerto Escondido" de la colonia Benito Juárez de Río Blanco, autoridades judiciales realizaron los retratos hablados de los dos presuntos criminales.

Aunque las pesquisas van encaminadas sobre Bernardo Alberto López Gutiérrez, como presunto autor intelectual del crimen de su ex pareja Clara Tobón Ruiz, ya que existían problemas legales al casarse por bienes mancomunados y estar en disputa las propiedades.

De manera extraoficial se conoció que hace unos meses la hoy occisa se separó de su esposo por tener problemas personales, sin que la situación pasara a mayores.

Después la mujer descubrió que su esposo Bernardo López, propietario de la empresa de Transportes Balg de Tlaxcala, falsificó documentos y su firma, sobre un juicio donde supuestamente le daba el divorcio.

Clara Tobón se comunicó vía telefónica con su ex pareja y molesta le señaló que para darle el divorcio deberían llegar a un acuerdo sobre el reparto de las propiedades, ya que estaban casados por bienes mancomunados.

Esto provocó la molestia del ahora sospechoso, quien lanzó amenazas de muerte sobre su todavía esposa, la cual decidió a interponer una denuncia penal por las intimidaciones.

El pasado viernes por la noche, dos sujetos llegaron a la cantina "Puerto Escondido", propiedad de Gloria Tobón, donde estuvieron ingiriendo bebidas embriagantes.

Cerca de las nueve de la noche uno los dos individuos se levantó de su silla y se dirigió a la barra, donde disparó en dos ocasiones a quemarropa sobre la mujer, asestándole un balazo en la frente y otro en las costillas.

La mujer cayó herida de muerte mientras que los sicarios golpeaban a Israel Rodríguez, actual pareja de Gloria, para enseguida darse a la fuga con rumbo desconocido a bordo de un Stratus color gris.

Desde un inicio se dieron cuenta de que se trata de un crimen pasional y que el único sospechoso es el marido Bernardo Alberto López Gutiérrez.