Turismo
Real del Monte, pueblo mágico
En el kiosko, frecuentemente, se realizan diversos espectáculos artísticos y culturales. Fotos: J. Díaz / El Sol de Hidalgo
Organización Editorial Mexicana
16 de noviembre de 2009


Edith Hernández / El Sol de Hidalgo

Pachuca, Hidalgo.- El municipio de Mineral del Monte, mejor conocido como Real del Monte, tras su designación como pueblo mágico, luce en el centro de la población sus bien pintadas fachadas en colores tradicionales, no se ven anuncios luminosos y sus calles empedradas, transitadas hoy en día por numerosos visitantes del interior del estado y de todo el país, además de algunos extranjeros, se notan con gran vitalidad, pero también muy pacíficas.

Las calles centrales se cierran los fines de semana a fin de mejorar el tránsito de peatones, sin que éstos estén expuestos a accidentes con automóviles. Se mantiene vigilancia constante y pocas veces se presentan incidentes.

Las temporadas menos tranquilas, sin duda, son aquellas durante las cuales se realizan los más populares festivales del lugar: el de la plata y el del paste, este último recién iniciado en el presente año. Monumentos religiosos como los descritos en espacios anteriores no son lo único que puede encontrarse en Real del Monte.

Las minas de La Rica, La Dificultad, La Purísima, de Dolores y de Acosta, así como el panteón inglés, el mirador, entre otros lugares, son igualmente de los favoritos de propios y extraños.

Si le da hambre, claro, cómase un paste, pero si su apetito necesita de otros estímulos, diversos restaurantes y pequeñas fondas ofrecen las tradicionales enchiladas mineras, entre otros platillos de la región. Igualmente puede disfrutar de esquites de pulque y pan tradicional.

Sobre la fundación del municipio hay pocas noticias, pues éstas existían en la librería del Colegio Apostólico de Pachuca, el cual contaba con una colección de manuscritos antiguos, pero fue parcialmente quemada por las tropas de Juárez y el resto lo tomó el que quiso vendiéndolos o regalándolos a cualquier interesado.

El documento que consultamos para varios escritos de esta serie, Catálogo de Monumentos Religiosos, cita que el literato y periodista hidalguense don Tomás Domínguez Illáñez encontró quien le proporcionara datos entre los que apuntó: "El origen de la población data de la época colonial, pero el trabajo de las minas se remonta a siglos anteriores a la Conquista".

En tanto, otro documento del siglo 16 en que se describen los minerales de Pachuca, se dice: "El Real que llaman del Monte, descubriólo, en 1552, Alonso Pérez de Zamora".

En "México Pintoresco", de Rivera Cambas, se afirma que las ruinas de Real del Monte fueron trabajadas desde el siglo 16 hasta el 18 por españoles. Hacia 1697, el Real del Monte era un pueblecito con una cuantas chozas de adobe, aunque se cita como fijo el año 1577 como fecha de fundación del pueblo.

Las minas llamaron poderosamente la atención, pero el entusiasmo decayó, según aumentaban las dificultades para la explotación.

En 1738 estaban abandonadas y es cuando don José Alejandro Bustamante y don Pedro Romero de Terreros, Conde de Regla, las denuncian y emprenden obras en 1739, alcanzando las minas, cinco años después, en 1744, su máximo auge.

Años más tarde, proclamada la independencia, en abril de 1812, los insurgentes se apoderaron de Real del Monte y poblaciones vecinas.

Una compañía inglesa, denominada Real del Monte, en 1824, reanudó los trabajos mineros con malos resultados, sufriendo graves pérdidas, hasta que, en 1850, los señores Escandón y Béistegui, con nuevos accionistas, se hicieron cargo de las negociaciones que, con el tiempo, prosperaron magníficamente.

Tristemente, tras la gran explotación de la enorme riqueza de las minas, la compañía más tarde denominada Real del Monte y Pachuca, prácticamente ha cerrado sus puertas, quedando miles de mineros sin trabajo.

Aunque se presume que las minas de esta parte del estado cuentan aún con mineral, su explotación resulta incosteable.

El Real, llamado así por sus minerales, se quedó entonces con el nombre conocido: Real del Monte. De mineral, sólo mantuvo su designación oficial: Mineral del Monte.