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Toros
Cumple La Concordia XV aniversario
El Sol de Orizaba
23 de octubre de 2009
Manelich Quintero
Orizaba, Veracruz.- Pues nada, que un día como hoy, pero domingo de 1994, se abrieron las puerta de la Plaza de Toros La Concordia de Orizaba, para iniciar una etapa en la historia de la Tauromaquia en la Ciudad de las Aguas Cantarinas. La Fiesta Brava, también llamada Fiesta de Fiestas, tiene millones de seguidores y también no pocos detractores, escudados como defensores de los animales. Pero el también bautizado como el Arte de Cúchares, ha inspirado a lo largo de la historia a músicos, poetas, cineastas, cantores, escultores, pintores y poetas. De uno de ellos, así al zar, les mostramos el siguiente que es de la autoría del español Rafael Alberti, que talento tenía de sobra para elaborar su obra. Muchos triunfos y fracasos, recuerdos mil que están frescos en la mente, en esos tres lustros cuyos días se han ido como las doradas hojas de los árboles cuyas ramas han sido sacudidas por el viento otoñal. Desde el 23 de octubre de 1994 a la fecha han pasado, como ráfaga, quince años. Esa fecha marcó la inauguración con festejo, por inquietud del ingeniero Luis Gutiérrez Príncipe, de la Plaza de Toros La Concordia de Orizaba, es decir, se cristalizó uno más de sus sueños para este amante de la vida y el altruismo. Esa tarde dominical se aplomaron sobre la arena Jorge Gutiérrez, Manolo Arruza y David Silveti para lidiar ganado de Reyes Huerta. Ante la algarabía de los pocos aficionados a la Fiesta Brava y muchos espectadores amantes de lo novedoso que registraron un lleno hasta el tope. Y eso no se olvida "esa inauguración fue espectacular --revela al reportero el licenciado José Arturo Ramírez, yerno de don Gutiérrez Príncipe--, esa corrida fue todo un acontecimiento para la ciudad... Se cortaron seis orejas por seis estocadas.. Fueron buenos los matadores y buenos los toros, bien estuvieron los tres toreros, todo se prestó para el acontecimiento inolvidable". Tocó el alto honor de abrir la puerta de toriles a Joel Flores, por ahí, por el túnel se los sustos aparecieron los seis ejemplares venidos de la ganadería de don Reyes Huerta. Gonzalo Macías fue el presidente del festejo, el juez de callejón (hasta la fecha realiza esa labor incomprendida) el químico biólogo Héctor Lamoglia, "El Vale", para los íntimos. Solo los hacedores de las estadísticas saben con exactitud cuántas corridas de toros y novilladas se han celebrado en La Concordia, muchas han sido inolvidables. Como la que marcó la historia de la apertura con Manolo Arruza (qepd), David Silveti (qepd) y Jorge Gutiérrez, quiénes lidiaron a Bienvenido, Jarocho, Chayotero, Poeta, Cafetero y Príncipe, ganado de Reyes Huerta. No son pocos los amigos interrogados que opinan que uno de los acontecimientos sin paralelo ha sido la presentación del controvertido español José Tomás. Considerado este denominado Príncipe de Galapagar, tras dos años de ausencia de los ruedos considerado como el número uno en la actualidad por su arte y filigrana para realizar sus faenas, bien con capote, muleta y al momento de matar. Fue dentro de los carteles para la conmemoración de los trece años del coso orizabeño. Por supuesto que otros diestros han sido admirados, han dejado huella, como lo recuerda el amigo Enrique Camilo Ocaña, de quien hay que señalar que vistió el traje de luces y se presentó el Carabanchel, en la plaza cercana a Madrid en su época de matador. Al solicitarle su opinión de los quince años de existencia de La Concordia respondió: "Mis vivencias y recuerdos de la Plaza de toros la Concordia en estos quince años de trayectoria son: Haber asistido a la inauguración, haber visto a las grandes figuras de la actualidad tales como José Tomás , Enrique Ponce, Pablo Hermoso de Mendoza, Eloy Cavazos, Jorge Gutiérrez, Miguel Espinosa Armillita y muchos otros que si los enumeraríamos no cabrían en la lista...". Y quien ha actuado como juez de plaza en varios escenarios agregó: "No cabe duda que todos los que amamos a la Fiesta Brava debemos estar muy agradecidos con el ingeniero Luis Gutiérrez Príncipe por habernos dado esta Catedral del Toreo que para mí muy modesta forma de ver, es la más cómoda y funcional de todas las que en toda la República Mexicana.. También dentro de los recuerdos vienen a mi mente las Tertulias de antes y después de la corridas en el Cuarto Tercio donde nos reunimos todos los amigos y taurinos de la región y de otras latitudes que han asistido a tan bella plaza...". Ocaña, que también fue futbolista profesional con el Zacatepec, radica en la ciudad y puerto de Veracruz y de salida comentó: "Mi enhorabuena a los propietarios, empresarios y a todos y cada uno de los que hacen posible que la fiesta siga adelante felicidades por estos quince años a mi querida Plaza la Concordia y que cumpla muchísimos años más y siga siendo semillero y cultivo de toreros, nuevamente Felicidades". Otro amigo, gran bohemio, amante de la Fiesta de Fiestas s Pepe Maderas y ni tardo ni lento afirma que "la mejor faena que ha visto en mi vida s la de José Tomás... Pasó la muleta de pitones a rabo, magnífico... Ha sido la mejor faena que he presenciado". Y pepe Maderas, el hombre de los tirantes para sujetar los pantalones, de la sonrisa franca y que tiene la amistad como un don, ha presenciado cantidad de corridas en diferentes plazas de la República Mexicana, en especial la Monumental México de la colonia Nochebuena, desde hace muchas décadas, y es pilar de la Porra Libre de Orizaba. Dante Octavio Hernández, de quien recordamos su obra Orizaba en Tiempos de Toros, en reciente chala también nos reveló que la mejor faena que ha presenciado en La Concordia fue la de José Tomás. Quien estas líneas garabatea con el auxilio del teclado del ordenador, lo confieso, es una de las mejores actuaciones que hemos presenciado, dentro y fuera de México. Recordamos que de la tarde del domingo once de noviembre de 2007 reseñamos: "José Tomás fue el triunfador de la primera corrida con la cual se festejaron trece años de existencia de la Plaza de Toros La Concordia de Orizaba, al cortarle las dos orejas a Cacique, su primer enemigo de la tarde; el aguascalentense Víctor Mora (que repetirá este domingo en Corrida de Aniversario) realizó una gran faena a su segundo pero falló con el acero, no obstante le dieron un apéndice y el Zotoluco fue abucheado y el ganado de José Marrón quedó en los caballos...". Esa tarde el escenario de Pluviosilla registró tres cuartos de de entrada, espectadores encabezados por el licenciado Fidel Herrera Beltrán, gobernador del Estado de Veracruz, flanqueado por el ingeniero Luis Gutiérrez Príncipe y el licenciado José Arturo Ramírez, en la barrera de primera fila. La reseña continua: "José Tomás le hizo una faena llena de arte, valor y filigrana, sobre todo con el capote que manejó como si se tratara de una pieza de fina seda; bien con la muleta, con tres tandas para no olvidar. Sobre todo la tercera, en la que se aplomó sobre la arena simental del escenario orizabeño, pasándose al toro, Cacique de nombre, con 460 kilos de peso sobre las pesuñas, un negro entrepelado bragado...". "Mató n el primer intento dejando el acero hasta la empuñadura. El público pidió una oreja merecida y Alberto Vázquez, juez de plaza le otorgó otra. En la vuelta al anillo recibió flores, prendas de vestir y hasta una bota que calzaba dama bella...". Dianas a cargo de la banda de música, cascadas de aplausos y el delirio en los tendidos "En su segundo enemigo, de nombre Capuchino, el más pesado del lote con 550 kilos de peso, nada pudo hacer por más esfuerzo que puso en su quehacer taurino. El primer picador abusó con la puya y lo dejó inservible....". Como era e esperarse, el diestro español fue despedido estruendosamente y como dato curioso, cuando casi llegaba a la puerta de cuadrilla, de los tendidos voló una tanga femenina lanzada por entusiasta y escultural dama. José Tomás Román Martín, uno de los diestros más polémicos de la fiesta contemporánea, decidió regresar a los ruedos después de casi cinco años de ausencia, cuando en pleno auge de una carrera excepcional, asediado por las empresas y ensalzado por los poetas, de repente se retiró sin cortarse la coleta el 19 de septiembre de 2002. Volvió pero no por la puerta de atrás, sino haciendo mucho ruido, nada menos que en Barcelona y en abierto desafío a la Catalunya que le tiene declarada la guerra a la Tauromaquia. Como se sabe, a diferencia del resto de la península ibérica, donde Televisión Española transmite corridas casi todo el año, en Catalunya, por exigencia de la población, esa práctica fue prohibida. Y mientras los pueblos aledaños han perdido la costumbre de ofrecer festejos taurinos en sus ferias anuales, en Barcelona un poderoso movimiento ciudadano exige la clausura definitiva de la plaza, invocando los conocidos argumentos de los ecologistas que para salvar de la crueldad de la lidia a los toros bravos prefieren que éstos se extingan como especie puesto que nadie los criaría gratis ni podrían existir como fauna silvestre. Y en algunas crónicas se dijo: "Pero los animalistas son así --Hitler fue uno de ellos, no en vano mató a su perra antes de pegarse un tiro él mismo, para asegurarse de que la mascota no sufriría su pérdida-, y José Tomás ha resuelto salirles al paso con todo el arte que tiene y con la aguda inteligencia y el valor civil que, por otra parte, le permitieron afirmar públicamente su homosexualidad, en un medio ultraconservador como el de los toros donde machismo y sexismo caracterizan a amplios sectores de los aficionados..". Hay que recordar que el matador nacido en Galapagar, periferia de Madrid, el 20 de agosto de 1975, exactamente tres meses antes de la muerte de Francisco Franco, José Tomás creció como un espíritu libre que pronto, ya como figura, llamaría la atención de la gente no sólo por su personalísima, intensa y profunda interpretación del toreo, sino por su desapego de la religión. A despecho de legiones de matadores y subalternos que durante siglos han vivido rodeados de estampitas milagrosas, con las que incluso se retacan el chaleco, el corbatín y la chaquetilla para sentirse más seguros delante del toro, José Tomás ha proclamado que no tiene el hábito de rezar antes de vestirse de luces y que en vez de coleccionar santos y vírgenes le gusta más rodearse de osos de peluche, con los que solía viajar durante sus giras de trabajo. Ha sido considerado por algunos críticos españoles como un genio, tanto por su excentricidad como por la honda pureza de su expresión artística, fue en la Plaza México donde José Tomás recibió la alternativa el 10 de diciembre de 1995, de manos de Jorge Gutiérrez y con toros de Xajay, uno de los cuales le pegó una cornada gravísima. Nunca ha negado su homosexualismo y tampoco ha dejado de demostrar su valor este inolvidable personaje que dejó huella en la plaza quinceañera. ¡Y, como dijo la Bandida...!, (CONTINUARÁ) |
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