Opinión / Columna
 
Guillermo Ortiz González 
Machismo
El Sol de Morelia
8 de junio de 2009

  Atrévase a ser el próximo machista menos en la historia y será un orgullo para la humanidad

Situación a entender: el modelo de sumisión de la mujer hacia el varón en el matrimonio ¿en qué paradigma estará?

Hablar del machismo en un par de páginas es como quererse quitar una pulmonía con una aspirina. El machismo es un tema histórico cultural que hunde sus raíces en la noche de la historia. Se tiene miedo de tratarlo porque implica un vuelco que toca la sensibilidad más profunda.

A veces se antoja contemplar que la cultura humana carece de una raíz sana; si una raíz está enferma, el resto del árbol lo padecerá; el machismo es un mal del raíz frente al cual llegamos a sentir tremenda impotencia.

A la humanidad no la divida una geografía ni un río como frontera, sino una visión incompleta de sí mismo como ser humano concreto. El relato bíblico de la creación del hombre y la mujer lo dice todo: hombre y mujer forman una unidad indisoluble.

El machismo como tal es una fragmentación; querer imponerse al otro sexo es hacerse daño a sí mismo.

El machismo no tiene ningún origen genético, es meramente cultura, es decir, aprendido. Dentro de cada ser humano hay fuerzas que luchan entre sí; el machismo es la clara muestra del triunfo de las fuerzas destructivas; ante una conducta machista los resultados destructivos saltan a la vista.

En el paradigma machista el otro es tratado como objeto; peor que eso, ya que siendo sujeto, al tratarlo como objeto se le está rebajando; a un objeto que se le da el trato de objeto se le dignifica, a un sujeto que se le da el trato de objeto se le denigra. La manera práctica y efectiva de no caer en el paradigma del machismo es tratar al otro como sujeto: a un sujeto nunca se le termina de conocer.

Aunque nos parezca que el machismo nunca desparecería de la historia y la cultura humana, lo peor que nos puede pasar es darnos por vencidos, basta con que haya un machista menos en la humanidad para que esto sea motivo de una gran alegría. Atrévase a ser el próximo machista menos en la historia y será un orgullo para la humanidad.

Nunca brilla más un rayo de luz como cuando hay una intensa oscuridad; solo los valientes se han atrevido a ir en contra de la corriente; los paradigmas que nos propone nuestro tiempo histórico son propicios para no ser mediocres ni del montón; deje su huella en el mundo, pero no para destruir como el machista, sino con un sano y pleno humanismo.

Para entender el paradigma:

1. ¿Qué quiere decir que el machismo no sea genético?

2. ¿Qué significa que trate a su cónyuge como sujeto?

3. Si de todos modos va a dejar una huella en el mundo ¿cuál será mejor dejar?

*Autor de 22 libros de Psicología. Este artículo forma parte del libro 23, que está próximo a publicarse. (I)
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas