Opinión / Columna
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Entorno
Edgar Guillaumin
Alerta en Ruta Don Vasco
El Sol de Morelia
9 de febrero de 2012
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Inactivos hostales y cocinas tradicionales en Santa Fe de la Laguna
El gastroturismo
En Santa Fe de la Laguna, colindando con Quiroga; este ultimo, destino artesanal por excelencia, da inicio formal la ruta turística Don Vasco. Es en este histórico lugar que se desarrolló uno de los programas más importantes de la Secretaría de Turismo del Estado, al preparar como empresarias a un grupo de mujeres purépechas que iniciaron sus propios negocios de hosterías, cocinas tradicionales y artesanía. Estas mujeres emprendedoras recibieron capacitación en administración de negocios y fueron apoyadas con fondos especiales para la adaptación de sus inmuebles. El grupo ha tenido participaciones en foros gastronómicos, en recintos universitarios y en diversos eventos de importancia relevante. El Club Rotario Morelia Camelinas las distinguió como Mujeres del Año y, su ejemplo ha vitalizado a la propia etnia purépecha.
En días recientes acudimos a Santa Fe de la Laguna, y con pena encontramos que los hostales y las cocinas tradicionales están cerrando. Cunde el desánimo y la afirmación de que el proyecto "no resultó". Una vez que el grupo adquirió autonomía, las diferencias entre las mujeres involucradas no se hizo esperar, y el proceso de su formación como empresarias no culminó. Ante tal panorama, es urgente que las autoridades involucradas acudan a realizar un análisis de la situación reinante, pues este proyecto no solo afecta a Santa Fe de la Laguna, sino es punta de lanza de la propia Ruta Don Vasco y ejemplo de factibilidad para futuros apoyos a las comunidades indígenas con potencial turístico.
Recordemos que en noviembre de 2010 la UNESCO declaró a la gastronomía mexicana como Patrimonio Cultural de la Humanidad. México posee una variedad culinaria tan amplia, que se colocó apenas detrás de China e India. A este honroso tercer lugar contribuye la gama de platillos michoacanos, algunos de origen en la época prehispánica, y otros producto de una fusión de ingredientes, esencias y sazones locales y europeos o procedentes de oriente a través de los viajes de la Nao de China. En cada una de las regiones michoacanas se ofrece una variedad de sabores para deleitar a los visitantes. Y las cocineras tradicionales de Santa Fe de la Laguna han demostrado ser un verdadero potencial turístico por medio de su oferta gastronómica.
Quien resiste un menú de uchepos y corundas, carnitas de puerco, enchiladas placeras de Morelia, mole envuelto en hojas de aguacate, toqueras, nopales con charales, chapatas, caldo michi, sopa tarasca, olla podrida, atapacua -que es una variante de pozole-, churipo y las tortitas de maíz tierno en Paracho, pollo placero, morisqueta: arroz cocido con espinazo de cerdo en chile hecho en Uruapan, tamales adobados de Tingüindín, pescado blanco y charalitos en Pátzcuaro, langostinos y pescado asado. Y como postre: ates morelianos, chongos zamoranos, chocolate de metate, frutas en conserva, buñuelos, nieve de pasta de Pátzcuaro, nieves de fruta de Tocumbo, cajeta de elote.
El Plan Nacional de Desarrollo Gastronómico se basa en una recopilación de información bibliográfica y cronológica que hablará de la historia de la cocina mexicana. Ahora, el medio gastronómico ya está organizado para ofrecer rutas de calidad con productos probados. España recibe anualmente a 52 millones de turistas, de los cuales 6 millones son solamente turistas que van a comer y a beber. No es necesario decir lo que podría hacer México bajo dichos esquemas pues, es bien sabido que contamos en este país con cocinas tan variadas como las etnias y la biodiversidad. (R)
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