Opinión
Héctor Chávez Gutiérrez
La UMSNH, Universidad Nacional

El Sol de Morelia
14 de marzo de 2008

La actual huelga de la UMSNH se ha extendido mucho más allá de lo que seguramente las partes involucradas hubieran deseado, paralizándose la Máxima Casa de Estudios de Michoacán, por más de un mes (entre huelga y vacaciones, si es que la primera no se soluciona a más tardar hoy).

Muchas cosas se han dicho durante estos días en que el SPUM, en uso de un derecho constitucional y con apego a las reglas del derecho laboral, ha paralizado labores y con ello la actividad de la universidad.

Los docentes han demandado mejoras en sus salarios, apegándose en todo momento a los procedimientos marcados por las leyes; las autoridades señalan que hay límites presupuestales y topes salariales a los que se deben de ceñir las demandas de los académicos; pero vale la pena hacer una reflexión sobre quienes gira el trabajo en una universidad.

En una universidad hay dos partes sustantivas que son la razón de ser de la educación superior, por un lado se encuentran los docentes e investigadores, quienes son los que se encargan de la transmisión del conocimiento y de la generación del mismo. Uno de los fundamentos más importantes del quehacer de la institución de educación superior, es la investigación y formar un investigador no es producto de generación espontánea, sino de largos, pero muy largos años de preparación, de desvelos, de sacrificios, de ahí que siempre normalmente resulten justas las demandas emanadas por estos sectores.

Pero por otro lado se encuentran los estudiantes, en quienes recae un derecho constitucional, que es el de la educación, de acuerdo a la constitución federal, o instrucción, como señala la constitución estatal; se trata del sector hacia el cual se enfoca de manera primordial la universidad; el de formar profesionistas, que el día de mañana coadyuven para la mejora del país.

Los dos anteriores son los sectores básicos del proceso de enseñanza-aprendizaje; ni uno, ni otro está de más y es lógico pensar que en una universidad, éstas sean las áreas donde se debería concentrar el mayor interés para resolver sus necesidades y, obviamente, darles atención.

Puede haber otros actores que también pueden tener justas demandas, pero que ni su tarea en la universidad es aprender, ni, por otro lado, la de transmitir el conocimiento; son únicamente coadyuvantes en facilitar condiciones para que las dos partes básicas puedan desarrollar sus tareas. Por eso no resulta extraño que cuando las dos partes centrales de la enseñanza perciban que la secundaria mejora en sus condiciones y que los conflictos que se derivan de los primeros se entrampen.

Por otro lado, es tiempo de que la UMSNH reciba mayores recursos; hace mucho tiempo que la expresión de Michoacán se quedó corta; no se trata de una universidad estatal, como su nombre lo pudiera indicar; es, dicen algunos, una universidad regional, por recibir jóvenes provenientes de más de 18 estados.

La verdad que la calificación de regional también es estrecha y estamos, en el caso de la michoacana, hablando de una universidad de corte nacional, pues se da atención a estudiantes que vienen de los más diversos puntos de la geografía nacional, no de una región en particular.

Sería ya tiempo, que apoyándose en la buena voluntad que el presidente moreliano tiene hacia su Estado, que se fuera resolviendo la situación de asignación de presupuesto de universidad estatal y se le diera la debida atención a lo heterogéneo de la procedencia de sus estudiantes, lo que redundaría en beneficio de la educación del Estado.

Lo que sí queda claro, es que independientemente del momento en que la huelga sea solucionada, que los profesores universitarios han manifestado su compromiso de cumplir a cabalidad con los programas educativos y yo les creo. (M)

Correspondencia: hchavez@colmex.mx
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