Policiaca
Encuentra al sancho con su mujer; los balea
Foto: Agencia Esquema.
En el patio trasero de su casa
El Sol de Morelia
11 de noviembre de 2012

Redacción El Sol de Morelia



CONTEPEC, Mich.- Un hombre se entregó voluntariamente a la policía después de balear a su mujer y a su amante, cuando los encontró teniendo relaciones sexuales en el patio trasero de su domicilio, esto luego de que la fémina le diera una pastilla a su marido para "el dolor de espalda", cuando en realidad era para dormirlo.

Asimismo, el sujeto engañado dijo a las autoridades que el primero en dispararle fue el "sancho", quien lo lesionó en una mano y por ello él sacó su pistola y le vació el cargador a ambos, mismos que luego del ataque fueron trasladados al Hospital Regional de Maravatío, donde quedaron internados.

El ahora detenido fue identificado como Álvaro Alcántar Pérez, de 45 años de edad, originario y vecino del Tecolote, perteneciente a este municipio, con domicilio en la calle Maestra Andrea Pérez Hernández, sin número.

Mientras que los lesionados fueron reconocidos como Domitila Juárez Obregón, de 41 años, originaria del Tejocote de Polvillas, en Epitacio Huerta y vecina del Tecolote, quien presentaba siete heridas de bala, tres en el tórax del lado derecho y cuatro en el abdomen, y Gustavo Moreno Pérez, de 48, también residente del Tecolote, quien tenía ocho lesiones de proyectil de arma de fuego, tres en el tórax, cuatro en el abdomen y una en la pierna izquierda.

Según las primeras investigaciones, todo comenzó alrededor de las 21:30 horas del pasado viernes, cuando Domitila Juárez le dijo a su esposo Álvaro Alcántar que se tomara una pastilla para el dolor de espalda que éste sufre, y en ese momento le dio dicha píldora, con la cual lo durmió.

Sin embargo, cerca de las 00:30 horas, el ahora indiciado se despertó y al no ver a su mujer en su cama fue a buscarla, pero al acercarse a una letrina que tienen en el patio trasero de su vivienda comenzó a escuchar "ruidos" y salió con su pistola.

Fue así que encontró a su esposa tirada en el suelo copulando con Gustavo Moreno, y en ese instante Gustavo le dijo "espera", al tiempo de que sacaba un arma corta y le disparaba a Álvaro en la mano izquierda.

Acto seguido, el hombre engañado desenfundó su pistola .9 milímetros y la detonó en varias ocasiones contra Domitila y su amante hasta que las balas del cargador se agotaron, para luego correr al domicilio de uno de sus hijos y contarle lo sucedido, además de pedirle que lo llevara a un doctor para que le atendieran su lesión.

De esta manera, al ir rumbo a un doctor, Álvaro le pidió a su descendiente que se parara en la caseta de Policía que está en Epitacio Huerta, donde les platicó a los oficiales sobre lo ocurrido y les dijo que su mujer y su amante estaban muertos, pues creyó que los había asesinado.

Posteriormente, Alcántar Pérez fue a un médico a curarse su herida, mientras que los uniformados se aproximaron a su casa donde encontraron aún con vida a los amantes y por ello llamaron a una ambulancia de la Cruz Roja, cuyos paramédicos les brindaron los primeros auxilios y los canalizaron al Hospital Regional de Maravatío, donde el estado de salud de Gustavo se reportó como grave, y el de Domitila como estable.

Más tarde, Álvaro Alcántar se entregó de manera voluntaria a las autoridades policiales, por lo cual fue encerrado en barandilla y después fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público, a quien le narró todo lo sucedido, siendo integrada su declaración en la averiguación previa sobre el caso.

Igualmente, el presunto responsable dijo que vecinos ya le habían comentado que su mujer lo engañaba con otro hombre, pero indicó que no les hacía caso hasta que desafortunadamente se dio cuenta de que era verdad. (C)