Opinión / Columna
 
Derecho Familiar 
Julián Güitrón Fuentevilla 
¿Es inconstitucional el divorcio incausado, regulado en el Código Civil para el Distrito Federal?
Organización Editorial Mexicana
30 de septiembre de 2012

  * Cuatro años de violar la Constitución

El mal llamado divorcio exprés, incausado, por repudio, fast track y unilateral, ha cumplido cuatro años de vigencia en México, Distrito Federal y su ejemplo ha cundido a los estados de México e Hidalgo. La familia sigue siendo atacada, se queda sin recursos jurídicos para defenderse y el legislador del año 2008 de la ciudad-capital, ha dejado en el más absoluto abandono a la mujer, a los niños, al hombre mismo, con esta ocurrencia legislativa, que en nada ha ayudado a la familia.

* Criterios del máximo órgano jurisdiccional

A pesar de que se han emitido tesis aisladas e incluso una contradicción de ellas en el Máximo Tribunal, la número 322/2009 y la tesis de jurisprudencia 137/2009.

* El Artículo 685 bis del Código de Procedimientos Civiles del Distrito Federal, prohíbe apelar

Es elemental que no puede, la sola voluntad de una persona, disolver un acto jurídico de Derecho Familiar, protegido por el orden público, para romper el vínculo conyugal e incluso, que esa ruptura esté apoyada y sancionada con el artículo 685 bis del Código de Procedimientos Civiles del Distrito Federal, el cual prohíbe en su primera parte, que la sentencia emitida por un Juez Familiar, en cuanto a la disolución del matrimonio, sea apelable.

* ¿Vivimos en un régimen de derecho y los conflictos deben resolverse con normas jurídicas?

Leyó usted bien, a pesar de que vivimos en un régimen de Derecho, la justicia brilla por su ausencia, sobre todo, en este divorcio "incausado", porque si elementalmente se requirieron dos voluntades para que naciera el acto jurídico matrimonial, es absurdo que para su disolución sea suficiente la expresión de una, que además, de acuerdo con la reforma jurídica invocada, no requiere expresión causal. Imagínense ustedes que cuando una pareja pretendiera casarse, fuera suficiente la expresión de la voluntad de ellos para que surgiera el acto jurídico matrimonio, sin la intervención del Estado, en este caso, representado por el Juez del Registro Civil, que con su presencia y fe pública, sanciona y permite que nazca ese nuevo acto jurídico.

* ¿Tiene prioridad la autonomía de la voluntad sobre el orden público que rige el derecho familiar?

Si llevamos este ejemplo al divorcio, la sola expresión de la voluntad de uno de los cónyuges es suficiente, según el mandato de la ley, para que proceda el divorcio; empero, debe intervenir la voluntad del Estado, que en este caso está representado por el Juez Familiar y allí, empieza la más flagrante violación constitucional a los derechos superiores de la familia; a los de los hijos y por supuesto a los de los cónyuges.

* Vea y escuche a la maestra María del Carmen Montoya

Porque si vivimos en un régimen de Derecho, cómo es posible que al cónyuge que no se quiere divorciar, en el supuesto jurídico que estamos analizando, simplemente se le comunique que el otro ha decidido romper ese vínculo y que le parezca o no, procederá esa disolución; quedando en total indefensión el que no quiere divorciarse porque no puede apelar de esa sentencia, porque la ley se lo prohíbe -imagínense ustedes, que me honran leyendo estas líneas-; en qué país estamos cuando la propia ley ha creado un precepto para prohibirle a ese mexicano, miembro de esa familia, ejercer el recurso de apelación contra la sentencia del Juez Familiar. Todos estos argumentos y temas, ustedes podrán verlos y escucharlos directamente, si mañana día 1º. de octubre del 2012, sintoniza el Canal Judicial por Cablevisión 112, Sky 639, Dish 731 y por internet a nivel internacional: www.scjn.gob.mx de las 08:00 a las 09:00 y de las 20:00 a las 21:00 horas, o el sábado 6 de octubre de las 09:00 a las 10:00 horas, en las palabras y la imagen de la maestra María del Carmen Montoya Pérez, Directora del Seminario de Derecho Civil de la Facultad de Derecho de la UNAM y profesora de Derecho Civil y Familiar. Ella explica por qué, a su juicio, el divorcio "incausado" es violatorio de los derechos fundamentales que regulan los artículos 14 y 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Lo exhortamos a usted, a que nos acompañe en el Canal Judicial y participe de este Programa, que como siempre traerá información privilegiada que ponemos al alcance, sobretodo de las personas que no poseen la ciencia del Derecho.

* El divorcio "incausado" viola los derechos fundamentales de la Constitución

Como es del dominio público, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y el Poder Judicial de la ciudad capital elaboraron un proyecto de reformas que se convirtió en Derecho positivo vigente, a partir del 3 de octubre del 2008, con relación al divorcio, habiendo terminado con una organización sistemática y fundada en la ley, violando entre otras las garantías constitucionales establecidas en los artículos 14 y 15 de la Carta Magna. De un día para otro, sin metáforas, de un plumazo desapareció la regulación del divorcio y sus diferentes clases, abrogando, además, todas las causales, que hoy, verbigracia, si un cónyuge golpea al otro, lo injuria, lo hace sujeto de la violencia familiar física, psicológica o material, queda en el olvido, no hay forma de invocar esos motivos, porque han desaparecido de la ley; y usted, distinguido lector, se preguntará, quién tuvo esa ocurrencia o por qué se realizó un ataque tan artero contra la familia, la respuesta es simple: ignorancia y mala fe.

* ¿Qué dice el Artículo 266?

Textualmente ordena que el divorcio disuelve el vínculo del matrimonio y deja a los cónyuges en aptitud de contraer otro. Facultativamente, autoriza a cualquiera de ellos o a ambos a solicitar ante la autoridad judicial, es decir, el juez familiar, su divorcio "manifestando su voluntad de no querer continuar con el matrimonio, sin que se requiera señalar la causa por la cual se solicita, siempre que haya transcurrido cuando menos un año desde la celebración del mismo". De acuerdo con el texto transcrito, ya no existe en el Distrito Federal ni el divorcio voluntario judicial ni el necesario, en su lugar, como usted lo acaba de leer, distinguido lector, hoy hay que solicitarlo y, como dice la propia ley, con la simpleza de expresar que no quiere seguir casado o casada. Además, absurdamente dice la ley, que sin expresar causa o causas, las cuales se han suprimido de la ley en cuestión. Si usted se quiere divorciar, lo puede solicitar unilateralmente, si su cónyuge está de acuerdo, los dos firman la solicitud y fijarse bien, tengan o no hijos menores de edad y haya o no bienes que repartirse, por si se hubieran casado bajo el régimen de sociedad conyugal, el juez Familiar está obligado a disolver el vínculo en un lapso que oscila entre ocho y 30 días, contados a partir de formular la solicitud; y respecto a las cuestiones pendientes -hijos y bienes- éstos se resolverán en forma incidental, es decir, juicios muy largos, que derivan del principal.

* Controversias de orden familiar y juicios ordinarios

En el primer caso, será una controversia familiar y en el segundo, un juicio ordinario civil. Es criticable también que como única ratio iuris, haya expresado el legislador que cuando menos hubiera transcurrido un año a partir de la celebración del matrimonio, como si esto fuera una razón que sirviera para algo, o sea importante para la familia y sus miembros. Es evidente que atrás de esta reforma hay intereses inconfesables, ataques contra la familia, discriminación, sobre todo contra la mujer, porque en la realidad, al decretarse el divorcio por esta solicitud, imagínense ustedes, distinguidos lectores, qué tanto le va a importar a estos divorciados su propia familia, y si fuera el caso, que quisieran disolver el lazo jurídico, esto deberá hacerse siempre respetando las garantías constitucionales, en las cuales se establece que nadie puede ser condenado sin haber sido oído y vencido en juicio; en otras palabras, por ejemplo, él solicita el divorcio, lo hace de manera unilateral, ella se niega a concederlo, lo expresa claramente, se opone a la solicitud, procede el divorcio y con otro agravante (por eso decimos que es una reforma con dedicatoria), se agregó el artículo 685 Bis del Código de Procedimientos Civiles, ordenando en ese precepto que la resolución del juez es inapelable. Si todo esto no fuera suficiente para alzar la voz contra estas reformas, lo haremos en la segunda entrega de este artículo, en la cual nos referiremos expresamente al artículo 3° transitorio del Decreto, que puso en vigor la reforma del 3 de octubre del 2008, porque el mismo es una vergüenza, carece de razones o fundamentos jurídicos básicos y nuevamente regresan al 1804, para determinar que la autonomía de la voluntad, "laissez faire, laissez passer", norma suprema del Código Civil de los franceses, la han puesto en vigor para determinar la suerte de una familia y acabar con ella.

* ¿Solicitud o demanda?

Como decíamos, el divorcio se obtiene ahora por una solicitud unilateral que viene a ser semejante al viejo "repudium" considerado en el Deuteronomio. La solicitud que no es demanda, dice la ley, debe acompañarse con la propuesta de un convenio que se refiera a los efectos de la disolución del vínculo matrimonial. De las medidas que establece, unas se refieren a la guarda y custodia de los menores o incapaces, otra, a cómo se visitará o convivirá con quien no tiene la guarda y custodia, siendo tan ambigua esta disposición, que de manera general dice que deben respetarse horarios de comidas, descanso y estudio; más adelante habla de dar alimentos a quien los necesite y su garantía, así como quién tendrá el uso del domicilio y menaje del hogar. Cómo se administrarán los bienes, si hubiere sido sociedad conyugal o en separación de bienes, abrogaron el 289 Bis y lo convirtieron en un párrafo, para hablar de la compensación a que tiene derecho quien se haya dedicado durante el matrimonio a cuidar el hogar o a los hijos y que no hubiera adquirido bienes propios o que sean insuficientes. Éste es el nuevo divorcio. Éste es el artículo que sustituyó al 267. Ésta es, desde la perspectiva del Poder Judicial del Distrito Federal y de la Asamblea Legislativa, lo que la familia merece.

* El legislador del Distrito Federal atenta contra la familia

¿Qué ha hecho el legislador? Acomodar, derogar, reformar y adicionar preceptos, que desde el ángulo que se vea atentan contra la familia, contra los hijos, contra los cónyuges y obviamente contra la sociedad y el propio Estado, porque habría que ver qué efectos se están produciendo, si en realidad esto ha sido como una panacea, han acudido por cientos o por miles las parejas para divorciarse para acogerse a esto o simplemente se benefició a alguien en especial o a un sector determinado.

* Violación flagrante de garantías constitucionales

En este caso, quienes realizaron el proyecto tenían la firme intención de que no quedara un resquicio de respeto ni de vocación hacia las garantías constitucionales, sino más bien, dar todas las facilidades para que esa solicitud proceda y todo esto, como las facultades al cónyuge presuntamente no culpable, desaparecieron porque así lo consideró la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

* Fallas en el procedimiento

En cuanto a los procedimientos, también hay que destacar lo que hizo el legislador, ya que en esta materia se le ocurrió derogar los artículos 674 al 682 que regulaban el divorcio por mutuo consentimiento judicial.

* Sentencia inapelable de primera instancia, burla y ataque contra la familia

En referencia a los artículos reformados, todo apunta hacia consolidar esta resolución del divorcio por solicitud, y en el mismo sentido fueron los que se adicionaron, especialmente en el Código de Procedimientos Civiles que fue el 272-B y el 685 Bis, éste último al que ya nos hemos referido en cuanto a que la decisión del juez, la sentencia que dicte, será inapelable, por lo que ésta no pasará a segunda instancia y sólo quedaría, en su caso, el amparo directo.
 
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