Opinión / Columna
 
Francisco Granados 
La participación ciudadana en la seguridad pública
El Sol de Hidalgo
18 de febrero de 2010

  Pachuca, Hidalgo.- Entendemos por participación ciudadana a la integración de la comunidad en el proceso de toma de decisiones de los gobiernos municipal, estatal o federal, o, dicho de otro forma, para que un gobierno proporcione los mejores servicios y oportunidades a la población, debe contar con funcionarios abiertos y receptivos, siempre atentos a escuchar lo que los ciudadanos les desean comentar para contribuir a mejorar la política y la gestión de los asuntos públicos.

Es determinante que todos los ciudadanos que deseen participar en los problemas que les afectan, aporten sus comentarios, sus inquietudes y posibles soluciones, ya que muchas veces lo único que hacemos es criticar y jamás dar soluciones.

Sin duda alguna, la participación ciudadana ha sido indispensable en la construcción de los sistemas democráticos, con la aportación de los hombres y mujeres en los asuntos públicos, pasando de la democracia representativa a la democracia participativa.

Pero, ¿qué entendemos por participación ciudadana en seguridad pública? Según Aleida Ferreyra Barreiro: es el rol que juega la ciudadanía al acercarse a las autoridades de seguridad pública, influir para que los servicios respondan a las necesidades de seguridad de los ciudadanos y estos servicios sean proporcionados de manera transparente, eficiente y de acuerdo con la ley.

A manera de antecedente, debemos recordar que durante la administración de Luis Echeverría, en México se llegaron a registrar 70 mil delitos anuales; en el gobierno del ex presidente Miguel de la Madrid la cifra ascendió a 170 mil delitos; en el periodo de Carlos Salinas disminuyó a 130 mil; por lo que con estas cifras podemos inferir que las acciones en materia de seguridad pública durante las administraciones antes mencionadas poco contemplaron la participación ciudadana como elemento decisivo en la gestión de seguridad pública, y se centraron más bien en los aspectos punitivos del derecho convencional, orientados a aumentar la eficiencia de los cuerpos de seguridad, y se olvidaron de las medidas de prevención del delito y la participación ciudadana.

Para el año 1995, con la ley general que establece las bases de coordinación del sistema nacional de seguridad pública, se le da relevancia a la prevención del delito y a la participación ciudadana, particularmente en estos tiempos.

A pesar de las recientes reformas constitucionales en material penal, no se ha resuelto con eficiencia disminuir el fenómeno delictivo en que vivimos, por ello la prevención del delito y la participación ciudadana hoy en día constituyen una alternativa para mermar la incidencia delictiva, al grado que el Presidente de la República lo utilizará en sus cuatro puntos nodales en Chihuahua para combatir la violencia y la delincuencia.

Las formas de participación ciudadana en seguridad pública se dan en los medios de comunicación, los mecanismos ciudadanos formales de rendición de cuentas y las organizaciones no gubernamentales; estas últimas están constituidas por organizaciones de derechos humanos, centros de investigación y la comunidad académica, organizaciones comunitarias o vecinales y asociaciones de empresarios y de negocios.

Las organizaciones comunitarias o vecinales colaboran con la policía para proveerla de información sobre sus necesidades ciudadanas y las percepciones sobre la inseguridad; pueden incluso supervisar la acción policial realizada en la comunidad. Las asociaciones de empresarios y de negocios tienen como interés la reducción de los delitos, la impunidad y la corrupción policial.

En México no solamente los gobiernos municipal, estatal y federal utilizan la participación ciudadana como estrategia para combatir y prevenir la delincuencia a través de los comités o consejos de participación ciudadana.

Existen otras organizaciones civiles que han convocado a miles de mexicanos para exigir mejores niveles de seguridad, como son: México Unido Contra la Delincuencia, CONSEGU, Comunidad Segura, Movimiento Pro-vecino, Cruzada Ciudadana Contra la Delincuencia, Confederación Nacional de Seguridad y Justicia de México, el ICESI (Instituto Ciudadano de Estudios sobre Inseguridad) y el INSYDE (Instituto para la Seguridad y la Democracia).

El ICESI, como todos sabemos, cuenta con prestigio a nivel internacional, ha diseñado herramientas para evaluar la inseguridad en México con patrones internacionales; las estadísticas delictivas que maneja en su portal son las más completas y confiables del país, y ninguna institución de seguridad pública las tiene, mucho menos las comparte con los usuarios de la red. Las encuestas nacionales sobre inseguridad en México nos dan un panorama muy interesante de la realidad que vive el país. El termómetro del delito nos indica qué entidad de la nación es la más insegura.

Como podemos, ver la participación ciudadana brinda muchos beneficios:

Ayuda a la policía a brindar un mejor servicio; garantiza a los ciudadanos que sus necesidades de seguridad sean consideradas por las autoridades responsables de la seguridad; contribuye a la reforma de la policía en este rubro. El INSYDE, por ejemplo, ha venido trabajando fuertemente con la policía de Querétaro, de algunos municipios del Estado de México y otras, lo que ha permitido que se conviertan en policías más eficientes y competitivas.

La participación ciudadana, como dice Adela Ferreyra, "es más que presentar quejas; va mucho más allá". "Hay veces que los ciudadanos están preocupados por la delincuencia y exigen resultados a cualquier costo. A veces las peticiones de los ciudadanos no corresponden con lo que debe ser la función policial en un sistema democrático. En ese sentido, la policía tiene que tener claro que su función es proveer de seguridad a la población, pero su labor debe llevarse conforme a la ley y respeto de los derechos humanos".

Por lo antes expuesto, considero que la seguridad es una responsabilidad de todos los mexicanos y no como se le ha venido adjudicando a los cuerpos policiales exclusivamente. Por ello, si alguna organización civil orientada a prevenir la inseguridad te invita a participar en tu barrio, colonia o quizás a nivel estatal o nacional, ¡participa! Solamente conjuntando esfuerzos nosotros mismos podremos contribuir a incrementar los niveles de seguridad.

PARTICIPEMOS, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE.
 
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