México
Refrenda Guillermo Galván lealtad del Ejército al Gobierno
Nos asiste la confianza social y la razón del Estado para responder a la exigencia de paz y tranquilidad de la población, Guillermo Galván Galván , Secretario de Defensa. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
10 de febrero de 2010


Bertha Becerra / El Sol de México

Ciudad de México.- Pierden el tiempo aquellos que pretenden dividir a los soldados del aire, mar y tierra. Jamás habrá discordancia entre quienes tenemos la misma cuna, la misma forja y un mismo horizonte: México, afirmó ayer el secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván Galván, quien ratificó que redoblarán esfuerzos para contener, en primera línea, a la criminalidad organizada.

En la ceremonia conmemorativa del XCVII Aniversario de la Marcha de la Lealtad, que tuvo lugar en el patio principal del Castillo de Chapultepec, indicó que "bajo las órdenes de nuestro comandante supremo, marinos y soldados nos mantenemos unidos, atentos y disciplinados, con el compromiso y la responsabilidad que implica servir a la Nación".

Sostuvo que contener en primera línea el daño que la criminalidad organizada causa en la sociedad "nos hace conscientes de los peligros que acechan y de los riesgos que se corren".

Al mismo tiempo, ratificó que continuarán con redoblados esfuerzos para combatir esos desafíos a la seguridad interior, dando todas las batallas, las que sean necesarias, contra viento y marea, sin la mínima confusión.

"Nos asiste la confianza social y la razón del Estado para responder a la exigencia de paz y tranquilidad de la población", dijo ante el presidente Felipe Calderón y todo el gabinete legal presente en la sobria ceremonia.

Mañana soleada y fresca. Minutos después de las 9 de la mañana a bordo de un vehículo militar descubierto llegó el Jefe del Ejecutivo, quien portaba la Banda Presidencial, hasta el patio principal del Castillo de Chapultepec.

Lo escoltaron por la rampa de acceso cadetes de H. Colegio Militar montados a caballo, como hace 97 años hicieron lo propio con el presidente Francisco I. Madero. Después se le rindieron honores plenos con los 21 cañonazos.

Luego, el Presidente de la República pasó lista de honor a los cadetes del Colegio Militar y de la Heroica Escuela Naval.

Único orador, el general secretario de la Defensa Nacional recordó que hace 97 años Francisco I. Madero, el Apóstol de la Democracia y ejemplo de verticalidad, enfrentó con férrea actitud las aviesas intentonas de quienes se oponían a su convicción política.

Mencionó que el rumor, la intriga y la crítica destructiva crearon un ambiente de descomposición social que culminó en amargos desenlaces. La sublevación antimaderista fue una clara ofensa a las instituciones y momento en que la lealtad se hizo presente en la noble y valerosa reacción de los cadetes del Colegio Militar, que cumplieron con su deber al escoltar al Presidente de la República a Palacio Nacional.

Y al reflexionar en torno a la lealtad, manifestó que quien es leal posee el mejor acervo moral. "Los soldados la conocemos a profundidad, la honramos con esmero e integridad y la practicamos en el cotidiano quehacer castrense", expresó.

Su antónimo: la deslealtad, carcome cimientos, disuelve principios y mancilla convicciones. Nada más profano que las traiciones y el país ha sabido de ellas, exclamó.

El general secretario manifestó, por otra parte, que el Gobierno de la República ha sido enfático al plantear la urgencia de alcanzar los cambios que demanda el país. "Para ello, es necesaria la savia tonificante de todos sin excepción. Se requieren ideas creativas, renovadoras y dinámicas que sincronicen a la nación con la modernidad", indicó.

Comentó que es imprescindible fortificar la institucionalidad en todos los ámbitos de poder y órdenes de gobierno, para hacer propicio el orden y asegurar una visión de futuro válida y factible para capitalizar la grandeza de la República, de su gente, de sus recursos e historia.

Advirtió que tensar el tejido social lastima y obstruye el avance.

Enfatizó que ésta es una oportunidad inmejorable para tomar decisiones, cambiar lo obsoleto y anquilosado e impulsar lo vigente o innovador. "Sólo mediante reformas integrales estaremos en condiciones de consolidar ese bienestar colectivo que todos exigen, pero que no todos procuran", aseveró.

Recalcó que ésa es la propuesta, la convocatoria presidencial. No es utopía. Se trata de voluntad, de responsabilidad cívica y compromiso histórico. "Entendemos que el poder político es complejo y acumula variados intereses; no obstante, en todo momento y circunstancias, es necesario anteponer el apego nacionalista", declaró.