Policiaca
Sentenciada a 21 años de cárcel, por secuestro
*** Su padre recién había salido del Cereso; es quien planeó el secuestro del familiar
El Sol de Morelia
19 de noviembre de 2009

José Luis Díaz

Uruapan, Michoacán.- Una mujer que, junto con su padre, su amante y otros cómplices, participaron en el secuestro de un aguacatero, fue sentenciada a purgar una condena de 21 años de edad, sin derecho a la libertad bajo fianza. La mayoría de los participantes en el ilícito purgan una condena de 23 años tras las rejas mientras que su padre continúa a salto de mata.

La sentenciada responde al nombre de Lidia Morales Sánchez, de 30 años de edad, quien tenía su domicilio en el segundo callejón de la población de Toreo el Alto, perteneciente a este municipio, a quien se le integra el proceso penal número 316/1999, en el juzgado primero penal, por el delito de secuestro, en agravio de Alberto Bravo Corza.

Los hechos tuvieron lugar el lunes 7 de junio de 1999, luego de que la joven en varias ocasiones estuvo citando a la víctima para sostener un romance y se reunieron frente a la Unidad Deportiva, Alberto Bravo llegó a bordo de su camioneta Chevrolet, color verde. Cuando platicaban dentro de la unidad, llegaron al lugar su padre Alfredo Morales Domínguez y su amante Sergio Hernández Fernández (a) "el chino", quienes lo amagaron con una pistola, le cubrieron el rostro y huyeron a bordo de la unidad. La joven la dejaron cuadras adelante.

El secuestrado fue llevado a una casa en construcción que se localiza en la calle Lázaro Cárdenas, sin número, en la colonia Popular Campestre, donde lo ataron de pies y manos y lo vendaron, posteriormente lo lanzaron sobre un colchón y le propinaron varios puntapiés al tiempo que lo torturaban sicológicamente.

Al entablar contacto con un hijo del secuestrado de nombre Roberto Bravo Díaz, le dijeron inicialmente que deberían pagar dos millones de pesos, pero al paso del tiempo y los días, se acordó finalmente un pago de 68 mil 700 pesos que fueron dejados en una caja de cartón en el kilómetro 91 de la carretera libre a Lombardía, en el arco que está en la entrada a La Tzaráracua.

Para recoger el dinero, fueron comisionados Mario Rangel Ríos (a) "El Mago" y José Luís Santos, quienes acudieron a bordo de un auto Maverick, color amarillo, de modelo atrasado, pero cuando regresaban con el botín y circulaban por el libramiento, fueron interceptados por elementos de la Policía Ministerial del Estado y confesaron el lugar donde tenían al rehén, quien fue liberado sano y salvo la madrugada del día jueves 10 de junio de ese mismo año.

En el operativo fueron detenidos además, "El Chino" y Alicia Sandoval Martínez, mientras que su padre, Alfredo Morales logró escapar saltando la barda trasera. El prófugo había salido del Cereso apenas un mes antes, donde estuvo 7 años por el delito de violación.