Michoacán
La basura, sin solución en Michoacán
Basureros a cielo abierto son el principal problema que se enfrenta en los municipios de las riberas del lago de Pátzcuaro. Fotos: Salvador Alcalá/ El Sol de Morelia.

*** Los ciudadanos tenemos que responsabilizarnos y actuar adquiriendo nuevos hábitos de compra, recuperando buenas costumbres, señaló el maestro en ciencias Ernesto Domínguez

El Sol de Morelia
13 de noviembre de 2009

Salvador Alcalá/ Corresponsal

Pátzcuaro, Michoacán.- Se considera como basura los materiales y elementos que resultan de algún proceso de transformación, producción o uso, que no tienen valor económico aparente y ninguna utilidad para el entorno en que se producen y nos deshacemos de ellos. Las sociedades humanas siempre han producido residuos sólidos orgánicos.

El maestro en ciencias Ernesto Domínguez, de la Universidad de Nayarit, durante una reunión con habitantes de la región lacustre de Pátzcuaro, señaló que en la sociedad de consumo, el volumen de las basuras ha crecido de forma desorbitada y se ha incrementado su toxicidad, hasta convertirse en un gravísimo problema. El crecimiento de la población y su concentración en grandes centros urbanos, aunado al avance industrial y comercial, derivado del desarrollo científico y tecnológico.

Explicó que la base del bienestar que caracteriza a las sociedades modernas ha generado problemas de contaminación del aire, agua y suelo de los sistemas naturales y humanos, trayendo como consecuencia subproductos que quedaron fuera de los ciclos naturales del medio ambiente.

La contaminación ambiental es generada en todas las actividades de la sociedad, trátese de pruebas científicas (nucleares o biológicas), de la producción industrial, del comercio, de la dotación de servicios públicos y en la cotidianidad de la vida doméstica.

Dijo que por ello, los gobiernos del mundo, la sociedad en general, los grupos organizados de la sociedad y los técnicos y científicos en particular están apoyando, promoviendo y adoptando medidas tendientes a restablecer, en lo posible, el equilibrio natural y asentar las bases para un desarrollo sustentable.

Aunque ya existe la Norma Mexicana (NOM-083/ECOL 1996) que establece las condiciones que deben reunir los sitios destinados a la disposición final de los residuos sólidos municipales, aún persiste la práctica de la disposición final de los residuos sólidos a través del "tiradero a cielo abierto", y se tiene desconocimiento de alternativas viables para el manejo adecuado de estos.

Mencionó que es común que en eventos académicos, relacionados con el medio ambiente y su conservación, los expertos discutan sobre este tema, en forma escrita o hablada y siempre se aborda este enumerando los diferentes procesos de tratamiento que han sido desarrollados a lo largo de la historia pasando posteriormente a describir cada uno de ellos con algunas variantes.

Además los ayuntamientos reciben propuestas de todo tipo para el manejo de los RSOM y en ocasiones realizan inversiones cuantiosas sin obtener los resultados esperados, provocándose el fracaso de los proyectos y el mal uso de sus escasos recursos económicos. Existen tecnologías que son ya utilizadas en el mundo para el tratamiento y disposición final de los RSOM y las más comunes son: Relleno sanitario, Incineración con utilización de biodigestores de un alto costo económico, en algunos casos según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS) el composteo y el vermicomposteo sólo estos pueden ofrecer una alternativa viable real y sustentable en la reutilización de los RSOM.

Sin embargo, dijo, no son las únicas tecnologías para el tratamiento y su disposición, sobre todo si tomamos en cuenta que en las ciudades existen industrias y otras fuentes de residuos sólidos en las que hay una mezcla de residuos peligrosos y no peligrosos, los cuales requieren un tratamiento y disposición final especial, siendo en muchos casos necesario recurrir a otro tipo de métodos. Todos estos RSOM son llevados a vertederos que ocupan mucho terreno y contaminan suelos y aguas. Cuando son incinerarlos tampoco es la solución más adecuada, pues se emiten contaminantes atmosféricos y se producen cenizas y escorias muy tóxicas.

Antes de concluir, el maestro Ernesto Domínguez dijo que se trata, en definitiva, de que pongamos en práctica la consigna de las tres R: REDUCIR, REUTILIZAR y RECICLAR, en este orden de importancia. Actualmente disponemos de mecanismos para no generar tantos residuos y recuperar los producidos, así como para introducir procesos industriales más limpios y ecológicos. Pero, para que las cosas cambien, las ciudadanas y los ciudadanos tenemos que responsabilizarnos y actuar, adquiriendo nuevos hábitos de compra, recuperando buenas costumbres, exigiendo a empresas y autoridades medidas correctas y colaborando con ellas cuando las ponen en práctica. (A)