Opinión / Columna
|
César Duarte
Juárez sí tiene remedio
Organización Editorial Mexicana
20 de febrero de 2010
|
El esfuerzo de los tres niveles de gobierno -federal, estatal y municipal- por resolver el problema de inseguridad y violencia en Ciudad Juárez es relevante en los aspectos social, económico y cultural. Hay un trabajo coordinado a fin de llevar a esa localidad la paz y la tranquilidad que los ciudadanos exigen.
Las legítimas demandas de la sociedad pusieron a Juárez en el centro del debate nacional, en donde los actores políticos, los expertos y los líderes de opinión plantearon sus opiniones y propuestas de solución.
Si bien la gente quiere respuestas y no discursos, el trabajo se hace con plena conciencia de encontrar opciones viables a la situación. Observamos en los Ejecutivos federal y estatal sensibilidad ante el dolor y la desesperación de la gente. Ojalá ese esfuerzo no encuentre obstáculos políticos ni electorales.
La labor coordinada la podemos ver en materia de desarrollo social, educación, salud, unidad familiar, promoción de empleos y construcción de espacios deportivos y culturales que ayudarán a Juárez en esta etapa crítica y, particularmente, permitirán que los jóvenes se alejen de las tentaciones que les pone el crimen organizado.
Reconocemos al presidente de la República, Felipe Calderón, por asistir a Juárez a conocer de viva voz la demanda ciudadana. La presencia del mandatario mexicano puede criticarse o puede calificarse como tardía. Sin embargo, enfrentó el problema, abrió el debate y giró instrucciones para atender de manera inmediata los problemas.
Nombró como representante permanente del Gobierno federal en Juárez al secretario de la Reforma Agraria, Abelardo Escobar Prieto, originario de ese municipio, y quien desde ahí despacha los asuntos de la dependencia que encabeza, pero también está al tanto de los trabajos federales para reconstruir el tejido social.
Pero la designación de un representante permanente del Ejecutivo federal en Juárez tiene una doble lectura. En primer lugar, el interés del Presidente de la República por implementar acciones para resolver los problemas de la localidad, como lo demanda la sociedad juarense.
Aunque por otro lado deja ver el doble discurso del Partido Acción Nacional, cuyos legisladores locales votaron en contra de la propuesta del gobernador José Reyes Baeza de trasladar los poderes a la ciudad fronteriza, a fin de atender directamente los conflictos.
Entendemos la postura del Gobierno federal panista, pero no la de los diputados locales de su partido. El primero nombra un representante permanente, pero los segundos impiden que el Ejecutivo, Legislativo y Judicial de Chihuahua despachen en Ciudad Juárez, para atender de manera directa la situación.
¿Cuál fue el motivo real de Acción Nacional de votar en contra del traslado de los poderes? ¿Está el PAN a nivel local verdaderamente interesado en colaborar con el Ejecutivo estatal? O ¿Sólo es una posición mezquina y con tintes electorales?
Son preguntas que ese partido debe responder a la ciudadanía, pero particularmente a los juarenses. Su postura es contradictoria con la del presidente Calderón, quien designó un representante permanente en Juárez.
Estoy de acuerdo con las propuestas planteadas en los diferentes foros. Sin embargo, considero que deben haber otras maneras de enfrentar el reto: Una es la cero impunidad, para propiciar autoridades más eficientes y honestas en el desempeño de su labor.
Dos, la unificación de las policías, porque hasta el momento hay una corporación en cada uno de los 67 municipios de Chihuahua y 67 diferentes estrategias para enfrentar el problema. Es preciso tener un solo mando que unifique criterios y estrategias, y contar con un órgano de inteligencia integral.
Chihuahua tiene todo para salir adelante. No podemos perder la esperanza. Tenemos que ser sensibles y estar atentos a las demandas sociales. Por eso es importante también generar condiciones de competitividad para atraer inversiones y más y mejores oportunidades para los chihuahuenses.
cesar.duartej@gmail.com
Columnas anteriores
Columnas anteriores