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Master Orman
La mejor manera de no contagiarnos de virus de influenza A H1N1

El Sol de México
6 de mayo de 2009

* No perdamos la esperanza de la salud

* Lo que no ves, no existe

Secreta intriga:

Antes que nada, gracias por aceptarme nuevamente en sus hogares en la hora de sus lecturas preferidas. He estado desconectada del medio impreso por motivos de retiros espirituales y votos de humildad.

Las personas que, como yo, nos dedicamos muchas horas a consultar y sanar personas, hogares y aun al planeta Tierra, por mis conocimientos de medicina espiritual antigua adquirida en Estados Unidos y Europa. También con Deepack Chopra en Massachussets y San Diego, California.

Mi disciplina espiritual diaria es practicar la meditación trascendental védica Maharishi Mahesh Yogui, aprendida en Estados Unidos y Madras, India.

La gran ventaja que hay en esta especialidad la he podido expresar de manera muy eficaz, porque tan bien soy psíquica y esto me permite detectar enfermedades sin necesidad de mandar hacer estudios.

Sé que en estos momentos muchos de ustedes saben y sienten muy difícil la aparición de la epidemia de la influenza más bien abstracta, porque este diagnóstico ha hecho perder mucha energía, y esa energía perdida hay que recuperarla por medio de las leyes de Dios, quien jamás osa mentirnos, y oremos porque nuestras autoridades tampoco nos mientan.

Nosotros como hijos no estamos muchas horas temblando de miedo y en desequilibrio, pensando si seremos o no inmunes al virus de la influenza abstracta, como ejemplo médico brillante en estadísticas, cifras que no nos gustan porque salen de nuestro tiempo, hora, lugar y honorable credibilidad.

Sin embargo, todo esto no es oscurantismo médico ni ignorancia política, ni secreta intriga, los argumentos del secretario de Salud, José Ángel Córdova, y los de nuestro presidente Felipe Calderón han sido recibidos fielmente y aplicados por mucha población y en otros sectores ha causado total indiferencia.

Muchos mexicanos no duermen por la preocupación de contraer el virus y otros no duermen por la indignación de que sólo sea una presión política y se esté ocultando un negocio redondo del gobierno en el sector salud.

Damos la impresión de estar cansados de que nos señalen con el dedo lo que debemos de pensar, de sentir. En el momento de los síntomas de la enfermedad de más cuidado y hemos permitido que se nos fugue el cerebro y busque dentro de su cuerpo una sola señal del virus de la influenza abstracta.

Ahora, ¿cómo podemos aprobar esta difícil prueba?

Recordando más la experiencia espiritual que la física y recordar que el ser no se ocupa de sentir la enfermedad, el ser se ocupa de sentir la salud, no se ocupa de sentir la infelicidad, se ocupa de sentir la felicidad.

La energía positiva de nuestras auras rebasa las leyes de la enfermedad.

¡Sí! ¡Así es! Pero debemos sentirnos y reconocernos como seres abundantes de salud, de amor, de luz universal, de unidad con el todo y, sobre todo, muy abundantes en dinero. Creer en lo más profundo de nuestro ser, que tenemos ingresos inmediatos de dinero y que nada de enfermedades de ningún tipo nos impide el gusto y el placer de recibirlo.

No. No y no permitamos que nuestros cuerpos físicos, mentales y espirituales se mezclen en el chiquero de los porcinos.

Porque al olvidar nuestra autoridad como hijos altísimos de Dios no podemos resplandecer a toda hora.

Antes de dirigirnos a las zonas del contagio y la publicidad desmedida que viola abiertamente nuestro derecho universal a ser seres en estado inmaculado. No prendas la televisión y no prendas la radio; lo que no ves y no oyes, no existe.

Visualiza lo que quieres que acontezca en tu vida y antes de pensar que puedes contraer una enfermedad, envuélvete en una esfera dorada y di todo el tiempo: ¡Yo soy poder y tu Dios padre la divinidad!

Pasen mucho tiempo celebrando cada día con amor a la verdadera belleza de Dios. La madre Tierra con iluminación del padre del hijo y del Espíritu Santo, e invocando lluvia de dinero para nuestro mágico país. Las mentiras, las verdades, que giran en torno al virus de la influenza abstracta.

Leamos los salmos del rey David y demostremos su sabiduría.

Agradezco su experiencia de la esfera dorada al siguiente correo electrónico:

masterorman@hotmail.com
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