Opinión / Columna
 
Hazael Ruíz Ortega 
Arte y cultura fortalecen la cultura de paz
El Sol de México
12 de septiembre de 2015

  Hace unos días el recién nombrado titular de la Comisión Nacional de Seguridad, lic. Renato Sales Heredia, se pronunció, entre otros temas, por fortalecer, modernizar y disciplinar al sistema penitenciario del país hasta llegar a niveles de excelencia con sus respectivas certificaciones.

Mencionó el significativo tema vinculado a la función de la pena y la reinserción social (previo pago del agravio a la colectividad). También habló de la importancia de enviar a la sociedad un mensaje claro: "quien cometa un delito será sancionado".

En consonancia a la perspectiva del comisionado de Seguridad, es oportuno recordar el Programa General de Desarrollo del Distrito Federal (PGDDF) 2013-2018, que establece en su Eje 2, Gobernabilidad, Seguridad y Protección Ciudadana, el área de oportunidad cinco referida al Sistema Penitenciario.

En este sentido, el objetivo tres señala: "Mejorar los mecanismos para la reinserción a la sociedad de las personas sentenciadas, a través del reconocimiento y respeto de las diferencias de género y de los derechos humanos, así como del derecho al trabajo, capacitación laboral, educación, cultura, salud, alimentación y deporte, como medios para procurar que no se vuelva a delinquir".

Por cierto, en el contexto nacional, también en esta semana, el anuncio de la creación de la Secretaría de Cultura en el ámbito federal.

Referentes intelectuales, escritores, artistas y académicos la mayoría coincide en reconocer que el arte y la cultura es un antídoto eficaz y natural contra la violencia y fortalece los lazos de convivencia entre la sociedad. Entre más educación y cultura se propague en la sociedad, más distante y aislada las transgresiones delincuenciales.

La cultura y la educación conducen a decisiones vinculadas a la sana convivencia en sociedad. ¿El ser humano es agresivo por naturaleza?

Expertos responden con un contundente sí a esta interrogante. Pero, sin embargo, no hay que olvidar que también un factor determinante para fortalecer o alentar; anular o aminorar tal "cualidad" de los humanos es el entorno social.

En esta semana, un hecho que fortalece va en esa dirección y como parte de la implementación del Desarrollo Cultural Comunitario, Eje 1 de la política cultural de la administración que encabeza el jefe de Gobierno, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, firmó un convenio de colaboración interinstitucional para garantizar el pleno ejercicio de los derechos culturales de los internos de los 10 centros de reclusión de la Ciudad de México.

Por su significación retomamos palabras del secretario de Cultura de la Ciudad de México, Eduardo Vázquez Martín, durante ese evento "(...) el arte y la cultura pueden ser una forma de reinventarse y de reconstruirse, que permita el desarrollo y la reflexión a través del talento y la sensibilidad, un factor primordial para la reinserción social".

De la experiencia personal de 20 años en el trabajo penitenciario, he observado que quienes participaron durante su internamiento en los talleres y actividades presentan mayor prevalencia a modificar su percepción de la vida, y se reintegran con menores tasas de reincidencia delincuencial.

Se reflexiona que lo cultural no solo se refiere a las diversas expresiones artísticas, sino también abarca el conjunto de herramientas que en torno a la tolerancia, la solidaridad y la convivencia ayudan a la construcción de una amplia cultura sin violencia. Concluyamos con una frase de José Vasconcelos, (1882- 1959): "La cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral"

hazael.ruiz@hotmail.com
 
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