Opinión / Columna
 
Son Politikón 
Arisco-Teles 
21 de noviembre de 2009

  El día de ayer llegamos a otra cita Republicana de la Revolución Mexicana, 99 años del inicio de esa gesta, que es la primera revolución social del siglo pasado. Murieron cerca de un millón de compatriotas y se dieron los primeros pasos institucionales para el andamiaje que hoy sigue vigente. Hemos crecido con la Constitución de 1917, la cual nos dio paz social por más de 90 años, al son del bolero del maestro Agustín Lara: "... Permite que ponga, toda la dulce verdad, que tienen mis dolores, para decirte que tú eres, el amor de mis amores".

Lapso en donde millones de campesinos e indígenas recuperaron sus propiedades y ahora son titulares de sus tierras, un poco más de un millón de kilómetros cuadrados; los obreros lograron sus contratos de trabajo con prestaciones sociales; los jóvenes con acceso a estudios superiores en los distintos centros de educación. El modelo de nación respondió a los ideales y reclamos populares y creció con éxito un gran país, que hoy en día vemos sufriendo con retintines de: "... A través de las sombras, vendré hasta tu ventana, con la dulce pregunta, que te hace el corazón...".

Pero ese modelo debe actualizarse y atender los nuevos retos, no podemos vivir de añoranzas, pero sí rescatar los principios rectores que nos dieron patria y paz social. No podemos soslayar que una de las asignaturas pendientes es el empleo, palanca para el desarrollo y que debe verse con base al replanteamiento de eslabonar las cadenas productivas para consolidar proyectos de infraestructura, para no seguir versando: "... En medio de la sabana, gorgorea un coconito, y todos los días su nana, le baja maíz del cerrito, así le baja tu hermana, al otro buey su maicito".

Hemos avanzado mucho y necesitamos dar oportunidades a nuestros hijos para el siguiente siglo. La patria exige un moderno modelo de nación, con equidad en la distribución de riqueza. La cuestión es cómo, pero no podemos soslayar los estudios sobre la Reforma del Estado que ha planteado el Senado. El futuro está en la educación y en la formación cívica de la sociedad, para enfrentar los problemas sociales con responsabilidad, al son de: "Amor quedito, que te fui dando, poco a poquito, que fue creciendo, y ya no tengo, dentro del alma, dónde ponerlo".

La historia nacional del siglo pasado debería ser nuestro libro de cabecera, sus páginas contienen los esfuerzos de nuestros antepasados que construyeron una gran nación. La peor epidemia que afecta a los pueblos es la amnesia colectiva y la ignorancia. Recobremos la memoria y que la educación llegue a todos los mexicanos. Somos un pueblo con valores, principios, buenas costumbres y bellas tradiciones que nos dan fortaleza. Tenemos un año para evaluar doscientos años de Independencia y cien de la Revolución, que todos sepan en conciencia qué vamos a celebrar y cuál es nuestro compromiso con las nuevas generaciones en el diseño de la patria que debemos reconstruir por cien años venideros, al son de: "Bendito Dios porque al tenerte yo en vida, no necesito ir al Cielo tisú, si alma mía, la Gloria eres tú".

Por otro lado, el gobierno de Veracruz vuelve por sus fueros, el gobernador Fidel Herrera entregó al Congreso local su quinto Informe de Gobierno, en un acto político sin precedentes en un marco de unidad local y nacional. Dio resultados, que por cierto son alentadores; entre los testigos de honor estuvieron Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes, así como dos valores jóvenes de la política, la gobernadora de Yucatán y el gobernador de Querétaro. El cierre del evento con la alegría jarocha deja entrever su futuro de Fidel, cuando anuncia "que ahora viene lo mejor", con esa de: "Aquel que no oye consejos, nunca a viejo llegará...".

Comentarios: spolitikon@yahoo.com
 
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