Opinión / Columna
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María Antonieta Collins
Pánfilo: con razón pero sin sentido
Organización Editorial Mexicana
20 de noviembre de 2009
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Desde Miami
No se necesita más que decir su primer nombre, Pánfilo, sin mencionar apellido, que no hay en el exilio quien no lo conozca. Es el mismo personaje que se ha mitificado y multiplicado por las ondas de You Tube y quien hace meses gritaba por la internet: "Jama... Jama... es lo que necesitamos". Lo que en el "slang" cubano decía el bocasuelta de Pánfilo era: "comida, comida es lo que necesitamos".
A partir de entonces, las voces se levantaron en su auxilio erigiéndolo poco a poco en un mítico representante de los cubanos que sufren hambre y represión. "Pánfilo contra el régimen", "Pánfilo contra el hambre", parecían decir, y la verdad es que la conducta del singular personaje dejaba más preguntas que respuestas a una lucha en realidad inexistente y sin un sentido real por parte de él.
Efectivamente, nada más abrir la boca, Pánfilo comienza a despotricar contra los hermanos Castro, sin embargo, lo que pocos se atreven a decir pero que ha corrido como río de pólvora es el verdadero motivo: Que esto sucede a diario pero bajo circunstancias etílicas, porque en realidad Pánfilo es un alcohólico consuetudinario que al son del doméstico licor conocido como "Chispadetren" agarra semejantes guarapetas en las que de inmediato surgen las disertaciones que tanto atraen a los canales de televisión de Miami, que no mencionan lo que en verdad pasa.
Por lo pronto, la última grabación de Pánfilo ha llenado de alegría a los presentadores de la televisión que, como sucede por esta época del año -la de medición de raitings-, han visto crecer su auditorio con la primera aparición de Pánfilo, luego de seis meses de estar recluido en el hospital siquiátrico a donde fue enviado por las autoridades cubanas.
Al ver toda esta vorágine mediática, busco de inmediato la moderada voz del escritor y experto en temas cubanos Carlos Alberto Montaner: "Pánfilo es, sin lugar a dudas, un personaje que tiene razón en sus planteamientos, pero me recuerda la frase brasileña: Usted tendrá la razón, pero no puede lograr nada con ella".
Reflexiono en el comentario de Montaner mientras escucho comentarios en la calle que también tienen lógica y me preocupo: "Seguramente que el régimen cubano pronto intentará deshacerse de semejante elemento -afirman unos- y la mejor manera será dejarlo en alguna playa de Miami o de México".
Otros más ya esperan lo que sucederá a futuro: "En cuanto Pánfilo llegue al exilio -tal y como él mismo ya lo ha advertido por televisión- seguramente que en la primera borrachera que pesque y luego de que lo metan a la cárcel por alterar el orden público, lo primero que pedirá es un micrófono para despotricar contra los Estados Unidos y esto será exhibido por la televisión cubana como un triunfo de la revolución".
"Podría ser un agente infiltrado por la misma Seguridad del Estado cubano", me dice Damaris una secretaria, la verdad que nosotros los cubanos aprendemos a desconfiar desde niños porque otros también desconfían de nosotros, así que no veo porque creer todo a un hombre que a leguas se ve que es un alcohólico y cuya disidencia está fundamentada en hambre luego de haber bebido como loco".
Medito lo que Damaris ha dicho: en Miami a Pánfilo, las cosas le serán diferentes. Aquí hay comida, sí, pero tendrá que trabajar para tenerla, y la borrachera diaria sólo si tiene dinero para pagársela.
Así que el estimado Pánfilo hoy podrá tener razón, pero de esa forma aquí no podrá hacer nada con ella.
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