Opinión / Columna
 
El agua del molino 
Raúl Carrancá y Rivas 
Ley reglamentaria y desaparición de poderes
Organización Editorial Mexicana
30 de octubre de 2014

  En mi artículo de la semana pasada intitulado Constitución y Política no me referí por razón de espacio a la Ley Reglamentaria de la Fracción V del Artículo 76 de la Constitución General de la República. Lo que yo sostengo es que una ley reglamentaria tiene por función reglamentar el texto original, en el caso la fracción V, lo que implica dar reglas o preceptos para su ejecución y obviamente sin alterar su contenido. En tal virtud la fracción de referencia es muy clara: es facultad exclusiva del Senado "Declarar, cuando hayan desaparecido todos los poderes constitucionales de un Estado, que es llegado el caso de nombrarle un Gobernador provisional, quien convocará a elecciones conforme a las leyes constitucionales del mismo Estado". Esto dice en principio la fracción V. En consecuencia no tiene por qué la Ley Reglamentaria, de diciembre 29 de 1978, aludir a cinco causales de procedencia para que se configure la desaparición de todos los poderes de un Estado (eso, si se quiere, se debió decir en la fracción V), siendo que ninguna de ellas, por cierto, guarda relación con los hechos del Estado de Guerrero. En efecto, los titulares de los poderes no quebrantaron los principios del régimen federal; ni abandonaron sin razón el ejercicio de sus funciones; ni estuvieron imposibilitados físicamente para el ejercicio de sus funciones o con motivo de situaciones causadas por ellos mismos, afectando la vida del Estado e impidiendo la plena vigencia del orden jurídico; ni prorrogaron la permanencia en sus cargos después de fenecido el período constitucional y sin que se hubieran celebrado elecciones para elegir a los nuevos titulares; ni tampoco promovieron o adoptaron forma de gobierno o base de organización política contraria a lo dispuesto en los artículos 40 y 115 constitucionales. Las causales que anteceden, como se ve, rebasan y con mucho el espíritu y la letra de la fracción V del artículo 76 de la Constitución, lo que de ninguna manera corresponde a la naturaleza y condición de una ley reglamentaria.

Ahora bien, es a mi juicio un grave defecto de la Ley Reglamentaria de 1978, aparte de que sobrepasa al texto original, el que sólo configure la desaparición de poderes cuando los titulares de los mismos incurran en las causales señaladas. Lo cierto es que tales poderes se hallan compuestos por un órgano colegiado del que los titulares son la cabeza, y referirse únicamente a ellos deja en la penumbra de la posible impunidad al resto. Por otra parte no se puede perder de vista que la fracción V del artículo 76 es potestativa y no obligatoria. Sin embargo lo sucedido en Guerrero pone de relieve hasta qué grado la política suplanta, si cabe el término, al derecho vigente, incluidas las disposiciones constitucionales. Lo digo porque al final de cuentas salió el gobernador, quien presentó su renuncia (solicitud de licencia al cargo) ante el Congreso del Estado; renuncia que no es lo mismo, ¿políticamente hablando?, que la desaparición de poderes. Pero la pregunta es si la espantosa violencia e inseguridad que prevalece en Guerrero no es la de una manifiesta ingobernabilidad; ¿o por qué se lo ha "blindado", por su buen gobierno, cabal, pleno, que garantiza paz, tranquilidad y seguridad? Evidentemente para prevenir que no "contagie" a los demás Estados de la República, prueba clara de ingobernabilidad. En suma, la tan citada fracción V (ya hice mi interpretación de ella en mi artículo de la semana anterior) es una especie de rémora, es decir, está allí pero se la invoca y aplica excepcionalmente. ¿Por razones jurídicas? No, políticas. Desde luego declarar, reconocer, que han "desparecido todos los poderes constitucionales de un Estado" es algo muy serio. ¿Pero no es seria también la desaparición, entre otras y en las circunstancias que todos conocemos, de 43 jóvenes normalistas? Donde eso pasa, y dígase lo que se diga en contra, el Estado de Derecho, el Gobierno y los poderes han sido burlados. Se han esfumado.

Sígueme en Twitter:@RaulCarranca

Y Facebook: www.facebook.com/despacho.raulcarranca
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas