Opinión / Columna
 
El agua del molino 
Raúl Carrancá y Rivas 
La Gendarmería Nacional
Organización Editorial Mexicana
28 de agosto de 2014

  La Gendarmería Nacional es una novedad y por lo tanto no tiene antecedentes directos. Podrá tenerlos indirectos en la llamada Guardia Nacional a la que alude por ejemplo el artículo 35 fracción IV de la Constitución, el cual dice que es un derecho del ciudadano "Tomar las armas en el Ejército o Guardia Nacional, para la defensa de la República y de sus instituciones, en los términos que prescriben las leyes". Lo que repiten toda proporción guardada los artículos 36 fracción II, 76 fracción IV y 89 fracción VII. Sucede que al disponer el Presidente de la República que el Secretario de Gobernación inicie los trabajos de creación de la Gendarmería Nacional, se dijo que de acuerdo con el artículo 21 constitucional la misma formará parte de la Policía Federal y será una institución de seguridad pública, sujetándose así mismo a los artículos 1º y 5º de la Constitución que tutelan los derechos humanos y el ejercicio del trabajo lícito. Nada más que esto no es exacto porque ninguno de estos preceptos hace mención de la Gendarmería. El 21, por su parte, habla de la seguridad pública y de sus instituciones aunque no de aquélla; de tal manera que a la Gendarmería le falta en rigor sustento y fundamento constitucional. No es suficiente, a mi juicio, con que la Carta Magna mencione la seguridad pública y sus instituciones por lo que habría que precisar qué es exactamente la Gendarmería Nacional y cuáles son sus funciones. Desde luego el Presidente debe cumplir con las promesas que hizo en su campaña, pero ha de encuadrarlas en la Constitución y en las leyes secundarias. Es necesario, por otra parte, precisar con toda claridad la diferencia entre la Policía federal y la Gendarmería Nacional, que pudiendo complementarse son cosas distintas. Por ejemplo, ambas cumplen aunque con matices propios y diferenciados funciones de prevención.

Ahora bien, la nueva corporación policiaca de que se trata tendrá entre sus tareas la prevención de los delitos de alto impacto y labores de proximidad social, además de que serán desplegados sus miembros, en total 5 mil, siendo que se espera que para 2018 sean 40 mil situados en puntos estratégicos donde se requiera apoyar a las autoridades locales para actuar frente a grupos delincuenciales. Es de señalar al respecto que el 67% de los integrantes de la Gendarmería Nacional, según informa el gobierno, cuenta con estudios de bachillerato, licenciatura o superiores, insistiéndose que en la capacitación de los cadetes de la nueva corporación destacan estudios sobre el llamado sistema penal acusatorio, la equidad de género y los derechos humanos. Los cadetes, se insiste, cursaron 35 materias en mil 422 hrs. de clase distribuidas en 7 módulos. Con la Gendarmería Nacional, se agrega, se busca fortalecer el control territorial en los municipios con mayor debilidad institucional e inseguridad, así como las instalaciones estratégicas que son los puertos, los aeropuertos y las fronteras. Es de recordar que durante su campaña presidencial Enrique Peña Nieto anunció la intención de constituir este nuevo agrupamiento de seguridad pública, con instrucción militar pero bajo el mando de un civil; y es cierto que durante su viaje a Francia en su condición de presidente electo, en octubre de 2012, expresó que el modelo de Gendarmería Nacional que existe en aquella nación sería un ejemplo para su instauración en México. No obstante el hecho es que sin ser negativos ni pesimistas todo indica que la Gendarmería, corporación de estructura militar con un civil al mando, lo que no le quita ni un ápice de militar, será insuficiente para enfrentar y combatir la delincuencia con resultados importantes. No porque sus miembros se hayan preparado en juicio orales (¿irán a litigar en los tribunales?), equidad de género, estudio y análisis de los derechos humanos, hay garantía de que coadyuven efectivamente a erradicar el crimen y la violencia en México. Ya veremos lo que pasa en la especie con el transcurso del tiempo.



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