Opinión / Columna
 
Alto Poder 
Manuel Mejido 
4 de febrero de 2012

  * Aumentaron los "calderonazos" contra los adversarios

* El mismo escenario de desprestigio contra otros enemigos

* ¿Para qué utilizan los gobiernos el dinero en efectivo?

Se inició en México el "deja vu" anunciado en este espacio desde el 11 de junio y confirmado el 17 de diciembre pasado, en el cual denuncié la intervención directa del presidente de la República a partir del mes de enero para demoler a sus adversarios políticos, aquellos que habrán de disputar el poder a los panistas el 1 de julio próximo.

Textualmente, en esta columna se escribió:

"En enero caerá sobre el PRI desde el PAN, que comanda el Presidente, una serie de acusaciones calumniosas y embusteras la mayor parte, para desacreditar a Peña Nieto, el candidato que aún con sus errores se encuentra por encima de sus adversarios. Ya se inició la compra subterránea de gobernadores priístas para que se alíen al PAN mediante cañonazos de muchos millones de pesos, como ocurrió hace seis años para despedazar a Roberto Madrazo Pintado."

La estrategia del nuevo "calderonazo" contra Enrique Peña Nieto de inmediato es atacar al PRI acusando a sus gobernadores y exgobernadores, a sus figuras principales, con la manipulación del sistema de justicia nacional, que aún se maneja desde Los Pinos.

De la misma manera que en 2006 se armó un grotesco juicio de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador, en el que se utilizó al "gatillero" de Vicente Fox, el entonces diputado Federico Döring, hoy también "deshollinador" de Calderón y senador de la República. Después se acusó al tabasqueño de ser un peligro para México. Ahora se emplean las mismas armas y estrategias contra Peña Nieto y se utilizarán también contra AMLO en caso de que suba demasiado en las encuestas de intención del voto.

En el 2006, Elba Esther Gordillo se encargó de pulverizar a Roberto Madrazo y al PRI y Vicente Fox de emplear todos los recursos del Estado para impedir que llegara AMLO a Los Pinos. El guanajuatense tuvo que renunciar a la imposición de su delfín Santiago Creel Miranda, como ahora posiblemente lo tenga que hacer Calderón con el suyo: Ernesto Cordero.

Se trata del mismo escenario, con diferentes actores.

Desde el 2006 a la fecha, no se han dejado de implementar marrullerías en Los Pinos para desfondar al PRI y cortarle el copete a Peña Nieto. Se ha criminalizado a los opositores al panismo con el monopolio de la justicia, que todavía ejerce el presidente de la República como en los tiempos más duros de la autocracia priísta.

* Del michoacanazo a Hank Rhon

En la cúspide del poder se maneja "a manos llenas" el dinero público y se destina a espacios en los medios de difusión y a comprar conciencias. Se gasta en doblegar influencias y en mantener una Secretaría de Seguridad Pública federal y una Procuraduría General de la República cortesanas, ambiciosas e inescrupulosas.

Toda esta parafernalia se despliega para que el PAN no pierda el poder, ni sea juzgado el Gobierno de Felipe Calderón en el próximo sexenio, ni salten a la luz pública los mecanismos con los que se llegó a más de 50 mil muertos.

El 26 de mayo de 2009, antes de las elecciones intermedias para cambiar la Cámara de Diputados y los gobernadores de San Luis Potosí, Sonora, Nuevo León, Colima, Campeche y Querétaro, se produjo el famoso "michoacanazo", cuando fueron detenidos 31 alcaldes y funcionarios del Gobierno presidido por el perredista Leonel Godoy, acusados de estar ligados al narcotráfico y al crimen organizado.

Para mayo de 2011, todos estaban libres porque se trató de una treta mediática, sin pruebas, manipulada desde Los Pinos. De nada le sirvió al Presidente porque el PRI aumentó su presencia en San Lázaro de 106 a 237 diputados y de los seis estados en disputa, el panismo sólo obtuvo Sonora y perdió San Luis Potosí y Querétaro.

Previo a las elecciones del 3 de julio de 2011 para cambiar gobernador en los estados de México, Coahuila y Nayarit, justo un mes antes, se produjo el golpe fallido contra el indefendible Jorge Hank Rohn en Tijuana, Baja California. Se hizo un gran escándalo mediático de sus vínculos con el narcotráfico, el crimen organizado y el acopio de armas, que estalló en el aire como una pompa de jabón.

Ahora, Hank Rhon está libre y más fortalecido gracias a las torpes intervenciones de la Presidencia en los asuntos electorales. El PRI retuvo los tres estados en disputa, especialmente el del Edomex, donde el PAN y su ex líder nacional, Luis Felipe Bravo Mena, sigue prisionero de las ineptitudes de sus padrinos y de la suya propia.

* El sapo y la estaca veracruzana

En abierta preparación de las marrullerías que empezaron a incrementarse considerablemente con el inicio de este año, el 11 de agosto pasado se detonó el escándalo contra Humberto Moreira, que le costó renuncia a la presidencia nacional del PRI, pero que no logró destruir los cimientos que tiene bien plantados en toda la República ese partido.

No se sabe hasta ahora si Elba Esther Gordillo esté dispuesta a seguir ayudando a Felipe Calderón, como lo hizo en el 2006, cuando se encargó de pulverizar a Roberto Madrazo y al PRI. Después, entre Vicente Fox y Felipe Calderón se encargaron de descarrilar a López Obrador.

Simultáneamente, el fin de semana pasado, se produjeron dos ataques contra el priísmo usando parcialmente a favor de los panistas la justicia del país.

Se filtró en los medios de comunicación (donde no es necesario aportar averiguaciones previas, sino que basta con que desde el Gobierno se den esas informaciones para difundirlas), una supuesta alerta para impedir la salida del país de los exgobernadores de Tamaulipas Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández Flores, por su presunta participación en el asesinato del candidato priísta Rodolfo Torre Cantú, y por vínculos con el narcotráfico.

La PGR y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes emitieron un comunicado conjunto señalando que funcionarios de esas dependencias se excedieron en una orden girada para "monitorear" entradas y salidas de algunos políticos y sus parientes del país.

Otra burbuja mediática que se le reventó en la cara a los panistas y no hizo el daño que esperaban en las estructuras del priísmo y, mucho menos, en la campaña de Enrique Peña Nieto.

Como si las urdimbres de Los Pinos no fueran suficientes para desestabilizar -que no ha podido- al PRI, la noche del viernes quién sabe debido a que razones, fue detenida una avioneta del Gobierno del estado de Veracruz que transportaba 25 millones de pesos en efectivo.

Los tripulantes de la aeronave, no supieron explicar el destino ni el origen del dinero que llevaban. Pero a quien sí "le pillaron los dedos con la puerta" fue a Javier Duarte, gobernador veracruzano, que se enredó en explicaciones no pedidas y acusaciones manifiestas, de tal manera que todavía no sale del embrollo en que se metió, por su infantilismo.

Dinero en efectivo lo manejan los políticos de todos los partidos, para meterlo en las campañas electorales o para distribuirlo entre algunos comunicadores inescrupulosos pero que sí son muy meticulosos para no recibir cheques que puedan ser rastreados, por hablar o escribir a favor de sus patrocinadores.

En el caso de Veracruz, aún no resuelto debidamente porque el dinero no ha sido devuelto a quien se supone su legítimo propietario, ocurrió lo mismo que en la canción tabasqueña que dice: "Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se ensarta".

A quien perjudicó verdaderamente este embrollo, que puede ser dinero para contratar artistas -a quienes tampoco les gusta pagar impuestos-, para diversos festejos que se harán en Veracruz, fue al candidato priísta Enrique Peña Nieto, porque con las misma filtraciones insidiosas que se han usado por el panismo desde que está en el Gobierno de la República, se difundió que se trataba de efectivo para la campaña presidencial del priísta.

manuelmejido@hotmail.com
 
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