Opinión / Columna
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De cara al Sol
Andrea Cataño Michelena
Las redes sociales en campaña
El Sol de México
3 de febrero de 2012
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Indudablemente, la aparición de internet ha significado un salto cuántico en la manera no solamente de comunicarnos, sino de vivir la vida. Nada fue igual desde que Leonard Kleinrock, científico de la computación y profesor de Ciencias de la Computación de la UCLA, convenció al Dr. Lawrence Roberts del MIT sobre la factibilidad teórica de las comunicaciones vía "paquetes" en lugar de circuitos, Para explorar este terreno, en 1965, "Roberts conectó una computadora TX2 en Massachusetts con un Q-32 en California a través de una línea telefónica conmutada, creando así la primera, aunque reducida, red de computadoras de área amplia jamás construida y conocida como internet, cuyo servicio más exitoso es la World Wide Web (WWW, o la Web), que fue la que abrió las puertas a todo lo que conocemos hoy.
No hay un solo rubro del presente que no esté total o parcialmente regida por internet y la política no podía ser la excepción. En la actualidad, ningún político moderno puede prescindir de una página en Facebook y Twitter, que rompieron el viejo paradigma de la comunicación emisor-receptor. La comunicación en las redes sociales tiene una dinámica completamente distinta, pero los precandidatos a la Presidencia de la República no la han terminado de comprender y quieren emplear estos nuevos canales de comunicación como si fueran televisión.
Por eso es primordial que los operadores políticos comprendan que internet y las redes sociales han abierto la posibilidad de entender la política desde otra perspectiva, la de la estrategia y la comunicación como pegamentos de las fracturas sociales. Los nuevos medios han hecho evidente algo que ya conocíamos: estamos inmersos en una realidad interconectada, compleja, fluida... incluso caótica. Este escenario nos coloca en un estado de riesgo permanente ante el cual debemos ser capaces de responder de forma natural y multiconceptual. Si los responsables de la comunicación política no lo asumen e insisten en mirar la realidad de forma lineal y estructurada, sus estrategias están condenadas al fracaso.
El planteamiento del proceso comunicativo debe entender, desde un inicio, que detrás de cada twit, post o mensaje de Facebook -de quien lo emite y lo recibe- hay un ser humano (no un votante, ni un elector, ni siquiera un candidato) que responde a estímulos emocionales de forma impredecible. Si nos empeñamos en trabajar con conceptos abstractos y perdemos el componente amigable y emocional de la red, los intentos comunicativos fallarán. Las redes están hechas de seres humanos, no de "votantes" ni "consumidores".
Antes para comprobar su eficacia, la comunicación masiva dependía de la retroalimentación o respuesta. La naturaleza de internet y las redes sociales han resuelto el problema. Para la política, esto significa una desintermediación de la información y la intervención de nuevos interlocutores que están desdibujando cada vez más las relaciones de poder, pero también están abriendo espacios para la co-construcción de la realidad. Las personas ya no sólo quieren participar, quieren co-construir la realidad y esta es la clave del éxito de las campañas de comunicación política en Facebook y Twitter.
La nueva perspectiva de la estrategia consiste en dejar de ver al "otro" como enemigo, competidor, adversario, etcétera. Debemos entender que la política es una red de percepciones que hay que tejer (y para eso los medios sociales nos ayudan) y abandonar el concepto de hacer la política en la red, que lo único que hace es trasladar los mismos conflictos a un nuevo escenario. Suenan muy parecido, pero es preciso comprender la diferencia entre hacer política-red y seguir haciendo la misma política pero ahora en la red. Cuando esto suceda, las redes sociales serán capaces de modificar las intenciones del voto. Ese momento en México aún no ha llegado, pero se está acercando.
andreacatano@gmail.com
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